Claves para no perder detalle de la lluvia de estrellas

Las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo alcanzarán este sábado su máxima actividad. Hay varios puntos para verlas en la provincia. La hora mágica, entre las doce y la una de la madrugada. 


Vuelven las Perseidas, la lluvia de estrellas más famosa del verano aunque no la más intensa del año. En realidad, ya lo ha hecho porque este fenónemo astronómico empezó el pasado 17 de julio pero no será hasta este sábado, 12 de agosto, cuando podamos ver en toda su plenitud las Lágrimas de San Lorenzo. Será ese día -a partir de las 16 horas y las 4.30 horas del 13 de agosto, según prevé el Instituto Astrofísico de Canarias- cuando registren su mayor actividad máxima, aunque la hora clave es entre la medianoche del sábado y la una de la madrugada del domingo, donde se podrán ver hasta entre treinta y medio centenar de meteoros. Son estrellas muy rápidas y que dejan un rastro más brillante que los meteoros convencionales. El fenómeno durará hasta el próximo 24 de agosto. 

Este año se podrán ver desde cualquier punto de la Península Ibérica aunque es mejor que no haya nubes, que el cielo esté despejado y sin contaminación lumínica. Guadalajara cuenta con varios puntos de observación, entre ellos, Peralejos de las Truchas, en el Alto Tajo, por encontrarse a más de 1.000 metros de altitud, y más cerca de la capital, en Lupiana, el Sotillo o a La Muela, en el municipio de Alarilla, próximo a Humanes.

Otro de los puntos para observar esta lluvia es Yebes. El municipio estrenaba el año pasado el Punto de Observacion de Valdenazar y este año, vuelve a invitar a los aficionados a la astronomía, a los curiosos y al público en general a disfrutar de este espectáculo celeste. Será este sábado a partir de las 22 horas y hasta la medianoche en este observatorio, situado a más de 920 metros sobre el nivel del mar y a apenas 150 metros de la entrada del campo de golf de Valdeluz.

El alcalde de Yebes, Miguel Cócera, muy aficionado a la astronomía, asegura que "dado que el lugar en la bóveda celeste del que parece emanar este goteo constante de estrellas fugaces se sitúa en la constelación de Perseo, que está orientada al noreste, la contaminación lumínica de Madrid apenas interferirá la visión”.

La estela de un cometa

El origen de las Perseidas se sitúa en el cometa Swift-Tuttle, que en 1992 pasó cerca de la órbita terrestre y dejó una estela de partículas de polvo que la Tierra atraviesa año tras año por estas fechas. El Swift-Tuttle, descubierto en 1862, tarda 133 años en completar una órbita alrededor del Sol. La última ocasión que visitó el interior del Sistema Solar fue hace 25 años. “La nube que forman estos corpúsculos se dispersa y es atravesada por la Tierra, lo que provoca que se desintegren al traspasar la atmósfera a más de 210.000 km/h de velocidad”, puntualiza Cócera. Esas fulminantes entradas dan origen a las líneas luminosas que irrumpen en el cielo llamadas meteoros.

Mantas y hamacas

Desde el Ayuntamiento de Yebes y AstroYebes, el Aula Municipal de Astronomía, sugieren a quienes asistan a este punto de observación que lleven mantas o esterillas paratumbarse en el suelo, “que es la posición más cómoda para ver las Perseidas”. O en su defecto de hamacas o sillas de campo con inclinación, además de algún tentempié o bebida refrescante, “porque tendremos que armarnos de paciencia para no perder detalle de la fugaz aparición de estos meteoros”, dice el alcalde.

Una vez elegido el sitio, habrá que mirar en dirección al noreste, a la búsqueda de Perseo, que estará bajo de la constelación de Casiopea. “Ahí se sitúa el epicentro de esta lluvia de estrellas, aunque en realidad pueden aparecer por cualquier lugar de la bóveda celeste ya que ningún bólido es igual a otro”, puntualiza Cócera. El pasado año, más de 300 personas acudieron a la llamada de las Perseidas al Punto de Observación Astronómica de Valdenazar.

Más espectáculo

Pero estas precipitaciones estelares no serán el único espectáculo que este sábado se podrá ver sobre el firmamento en esa noche agosteña. El público tendrá que ser puntual porque la observación se iniciará con uno de los espectáculos más sorprendentes que se pueden avistar en el cielo nocturno: el paso de la Estación Espacial Internacional, que sobrevolará por encima de las cabezas a más de 400 kilómetros de altitud. 

La ISS aparecerá a las diez de la noche y durante seis minutos se podrá seguir su tránsito en dirección noroeste-sureste. Con ayuda de los telescopios que AstroYebes pondrá a disposición de los asistentes, se podrán observar los anillos de Saturno y las franjas gaseosas de Júpiter, el planeta más grande del Sistema Solar, antes de que se oculte por el horizonte sur. Y no solo eso. También se podrán admirar algunos de los objetos más reconocibles de la bóveda celeste como la impresionante nebulosa de Andrómeda (M31) o la galaxia espiral del Triángulo (M33), en la constelación de su mismo nombre.