Tejera Negra se cuela en la Lista de Patrimonio Mundial

La Unesco lo ha declarado junto a otros hayedos de España y de otros nueve países europeos. • A partir de ahora, forma parte de una selección de bosques de hayas que son "testimonio de los procesos ecológicos del continente europeo en los últimos cientos de miles de años", según el Ministerio de Cultura. 


El Hayedo de Tejera Negra, ubicado en la Sierra Norte de Guadalajara, forma parte desde hoy de la Lista de Patrimonio Mundial como "bosque representativo del continente europeo". El Hayedo guadalajareño ha entrado en esta excepcional selección dentro de una candidatura internacional donde además de bosques de nueve países europeos también figuran por parte española el Hayedo de Montejo, en Madrid; los de Lizardoia y Aztaparreta (Navarra) y los de Cuesta Fría y Canal de Asotín, ubicados en la parte leonesa de los Picos de Europa. 

La decisión la ha tomado esta mañana el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO en su 41 sesión, dentro de la categoría ‘Hayedos primigenios de los Cárpatos y otras regiones de Europa’. Se trata de una "ambiciosa propuesta", explican fuentes del Ministerio de Cultura en nota de prensa, "cuyo hilo conductor es una selección de los bosques de hayas más representativos del continente europeo, que constituyen un testimonio de los procesos ecológicos sucedidos en nuestro continente en los últimos cientos de miles de años". La conservación de estos "vestigios vivos de nuestra historia natural es cada vez más acuciante, frente a la presión que sufren estos frágiles ecosistemas", añaden las mismas fuentes. 

A partir de ahora, la Tejera Negra forma parte de la lista de Bien Natural dentro de la selección de los bosques de hayas más representativos del continente europeo, integrado en la candidatura ‘Hayedos primigenios de los Cárpatos y otras regiones de Europa’. Se trata de una candidatura internacional, en la que España ha participado junto a nueve países más: Albania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Italia, Rumanía, Eslovenia y otros bosques de Ucrania.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo ha mostrado su satisfacción por la noticia. En una nota de prensa, fuentes de la Consejería recuerdan que "el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Dirección General de Política Forestal y Espacios Naturales ha participado activamente en las reuniones con los Departamentos de Cultura y del resto de comunidades autónomas que han presentado de forma conjunta la candidatura".

La delegación española ha estado integrada por la Delegación Permanente ante la UNESCO, con la embajadora Teresa Lizaranzu Perinat, y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, representado por el director general de Bienes Culturales y Patrimonio Cultural, Luis Lafuente Batanero, la subdirectora general de Protección de Patrimonio, Elisa de Cabo de la Vega, y la jefa de Patrimonio Mundial, Laura de Miguel Riera.

Hasta la fecha, la Lista del Patrimonio Mundial incluye 1.052 sitios de "valor universal excepcional" ubicados en 165 países. España es, con 45 bienes declarados, el tercer país en número de bienes presentes en esta lista. Este año se presenta un total de 35 candidaturas para su posible inscripción en la Lista de patrimonio Mundial. De ellos, 7 son bienes de tipo natural, 27 son de carácter cultural y uno de naturaleza mixta (con valores naturales y culturales simultáneamente).

El Comité seleccionador

El Comité de Patrimonio Mundial está integrado por veintiún países elegidos por los 193 Estados Parte que han ratificado la Convención de la UNESCO para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural (París, 1972) y es el órgano ejecutivo de esta convención internacional. Los países que forman el Comité suelen ejercer su mandato durante un periodo de cuatro años. 

Este Comité es el órgano responsable de decidir qué nuevos sitios reúnen las características para ser inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial, sobre la base de las propuestas formuladas por los Estados Parte. Además, debe examinar los informes de estado de conservación de los sitios ya inscritos y solicitar a los países, si es necesario, que adopten las medidas de protección necesarias para la adecuada conservación de los sitios.