A Elena de la Cruz, arquitecta de sueños

Compañeros, profesores, amigos y alumnos de la Escuela de Arte rindieron un emotivo homenaje a la que fuera directora del centro y exconsejera de Fomento, fallecida el pasado 4 de abril. • Todos destacaron su "sonrisa, entusiasmo, dulzura, inteligencia y su energía positiva".


En la puerta de la Escuela de Arte una ilustración recuerda a Elena de la Cruz, exdirectora del centro y exconsejera de Fomento, fallecida el pasado 4 de abril a los 44 años de edad. “Gracias”, se puede leer. Su retrato con marco negro en el hall del centro impacta porque recuerda la luz que desprendía. Otra lámina, ya en el salón de actos, la desvela casual, jovial, con papel en la mano, bolígrafo en los labios y el pelo recogido con estilo desenfadado. Era imposible que su esencia no brillase ayer en el homenaje profundamente emotivo y sincero que le dedicaron amigos y compañeros de la Escuela que llevará su nombre a partir del próximo curso: "queremos hablar de Elena, queremos dedicárselo a ella”, dijo inaugurando el acto la directora del centro, Eulalia González. 

Un gran ramo de rosas rojas y una gran fotografía de Elena de la Cruz presidieron el acto, al que asistieron numerosos amigos, alumnos, exalumnos, autoridades educativas como la viceconsejera de Educación, Dolores López; el director provincial de Cultura, Faustino Lozano y el rector del Campus alcarreño de la UAH, Carmelo García, además del delegado de la Junta, Alberto Rojo, miembros del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, compañeros del PSOE y familiares, entre ellos, sus padres y su marido, Óscar.

La que fuera primera directora de la Escuela de Arte, Pilar Capelastegui, que trabajó con Elena de la Cruz cuando ni siquiera se había terminado de construir la sede del centro educativo, admitió en su intervención que su primer encuentro con ella "fue un flechazo, hubo un entendimiento total". Capelastegui leyó un discurso emotivo que terminó entre lágrimas y donde destacó "el don de Elena para resolver los problemas", su capacidad de trabajo, su inteligencia, su tolerancia, su dulzura, su entrega a los demás y su energía. "Elena era elegante, atractiva, cumplidora en sus tareas, sobrepasando sus obligaciones docentes. Era fuerte, apasionada, sensible, empática y una profesional de talla monumental. Todo lo hacía fácil". Capelastegui reconoció que lamentó la vocación política de Elena de la Cruz y en el plano más personal recordó que "hablaba por los codos" y lo innovadora que era en la cocina. 

En el homenaje también participaron alumnas suyas que recordaron la pregunta favorita de Elena de la Cruz como profesora -"perdona, ¿pero cuál es tu idea?"- y lo que compartía con ellos: "hablaba de sus pasteles, de las reformas de su casa, de cómo escuchaba AC/DC con su hija Daniela en el coche... de mayores, queremos ser como ella", dijeron Isabel y Patricia.

 Fotos: E.C. 

Desde la isla de Madeira y Galicia llegaron cartas emocionadas de exalumnos, se leyeron poemas de Miguel Hernández, de Machado, de Pedro Salinas y pensamientos de Isabel Allende. También se escuchó música -'When the streets have no name', deU2; 'Eclipse', de Bonnie Tyler; 'Noches de blanco satén', de Moody Blues o 'Viva la vida', de Coldplay- mientras las palabras se sucedían sin descanso: "Elena era una mujer excelente. Nos dejas sin referente, te queremos y te necesitamos", "eras vital, creadora, cercana, madre, luchadora, intuitiva, mujer, tenaz, enamorada, fraternal, amiga, paciente, constante, artista, soñadora, nada frívola ni arbitraria...", "por tu simpatía, por tus ganas de vivir, por tu energía, por tus tacones, por la forma en que te hacías el moño con un lápiz... eras bella por dentro y por fuera, de sonrisa y alegría inmortal".

Una de sus alumnas y un profesor interpretaron una canción en directo; el rector del Campus alcarreño de la UAH, Carmelo García, describió la relación de Elena de la Cruz con la universidad alcalaína como "un bálsamo" y quiso recordar todo "lo mucho que nos reímos" y dedicarle el poema de Machado 'He andado muchos caminos', que habla "de la buena gente, como Elena".

Cerró el turno de intervenciones la viceconsejera de Educación, Dolores López, compañera de Elena de la Cruz en el gobierno regional, donde "todos la querían y valoraban . Es difícil no verla". López señaló que "la faceta política de Elena la hizo deslumbrar. No se entregaba a medias, dejó el listón muy alto". Por último, destacó el amor por la cultura y el arte de De la Cruz: "fue un honor conocerla y una obligación, iluminar su estela". 

El homenaje en el salón de actos concluyó con la proyección de un video con fotografías que recordaron momentos de Elena de la Cruz -siempre sonriente- en la Escuela de Arte, con compañeros y alumnos; en el montaje del escenario del Maratón de los Cuentos, desfilando con la chaqueta 'Botarga Jacket' en la Noche en Blanco del Museo Provincial, con imágenes de alguna de sus obras como creadora y un par de dulces instantáneas con su hija Daniela, que recibirá de parte de la Escuela, como anunció Eulalia González, una caja con diferentes objetos -dibujos, poesías, cuadros- que han enviado compañeros, amigos y alumnos de su madre.

Fue este homenaje un acto de enorme cariño hacia "una arquitecta de sueños", como la describió una compañera, y de emociones difíciles de contener, que se prolongó en el jardín de la Escuela. Allí se ha plantado un árbol de frutos rojos que florecerá dos veces al año y se ha colocado una piedra blanca con una sencilla y evocadora inscripción: Elena.