“El Plan Estratégico de la Cultura marca un camino del que ya no nos separaremos”

El consejero toledano de Educación, Cultura y Deportes confiesa que no pensó “en ningún momento” estar en “esta situación”; llevaba casi cinco años jubilado, dedicado a la vida familiar, cuando recibió la llamada para sustituir a la alcarreña Reyes Estévez. El 6 de mayo cumplirá su primer año al frente de la Consejería. En esta entrevista abordamos con él los principales ejes de la política cultural de la Junta para Guadalajara, desde la financiación de grandes proyectos hasta la búsqueda de una marca cultural para la provincia.


Áquí no se puede estar si no tienes ilusión cada día”, sostiene desde su despacho en Toledo el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto (San Xoan de Alba, Vilalba, Lugo, 1947). Recibe a Cultura EnGuada horas antes de que se produzcan dos noticias inesperadas: el fallecimiento de la consejera guadalajareña de Fomento, Elena de la Cruz, y el rechazo de la oposición a los presupuestos regionales, cuando todo el debate sobre las cuentas para Cultura giraba en torno a la enmienda de Podemos, que restaba 1,6 millones del presupuesto de la Fundación Impulsa, el organismo que financia, entre otros eventos, los festivales de cine de la región y los bibliobuses. “Nos faltan muchos recursos –sonríe–, en periodo de escasez hay que hacer un esfuerzo mayor de imaginación”.

El hallazgo arqueológico del año en Guadalajara ha sido la ciudad romana de Caraca. Los arqueólogos y la administración son muy prudentes, frente a la euforia que vive el pueblo.

La prudencia está basada en situaciones anteriores. El georradar detecta lo que detecta. Luego tiene que llegar la excavación. Pero es evidente que cualquier cosa de este tipo crea expectativa. El patrimonio es, de alguna manera, un elemento generador de riqueza, de turismo, de arraigo a la tierra importantísimo. Como la escuela rural. Los poderes públicos estamos obligados a ello, pero es necesaria una conciencia social. No es lo mismo pensar que una escuela con cuatro niños es un gasto que pensar que lo que está es creando el germen para el arraigo a la tierra de la gente de ese pueblo. En torno al patrimonio, también hay que generar un proyecto de conocimiento por parte de los ciudadanos de la historia de su pueblo. Por ejemplo, con el programa de Garantía Juvenil vamos a recuperar el castillo de Cifuentes, formar a gente joven y generarles empleo durante dos años. En Molina, nos hemos comprometido a elaborar el Plan Director de la muralla. En Driebes pasará lo mismo. Si se confirma que hay una ciudad romana importante, cuando comience la excavación tendremos los elementos para datarla, confirmar su potencial y el indicio de lo que significó para una época. Nos importa la recuperación de los parques arqueológicos, sus entornos y los monumentos. Queremos hacer una Red y plasmarla en una web donde la gente pueda ver todos los elementos visitables y establecer itinerarios. Llegará el momento en que la gente no sólo irá al Hayedo de Tejera Negra sino también a visitar elementos atractivos que estén cerca. Eso significa que los agricultores, los apicultores y los artesanos abrirán negocios, casas rurales... Por ejemplo, también queremos establecer en torno a Bonaval una ruta del Románico en Guadalajara...

El pasado 25 de marzo visitó este monasterio junto al presidente García-Page. Ha anunciado proyecto y financiación ¿esta vez va en serio?

En junio empieza la obra. SOS Bonaval nos ha propuesto que además de las visitas guiadas [la Junta abrirá el Monasterio durante la intervención] se pongan paneles informativos en el punto de partida de la ruta para que la gente conozca la historia, y vamos a hacerlo. Bonaval es el caso más importante de recuperación de patrimonio en Guadalajara. Es una propiedad particular, pero si nos perdemos en si son galgos o podencos, se cae. De hecho, el año pasado se cayó una parte. Hemos hecho un Plan Director por un importe de 500.000 euros este año, que se realizará en tres o en cuatro fases, de manera que recuperemos por completo el Monasterio. La primera fase es de consolidación de muros y paramentos para evitar humedades, recuperación de cubiertas... poner andamios en aquellas zonas en que exista peligro de derrumbe y actuar.

También el castillo de Galve está en una situación similar, con una asociación que lucha por salvarlo. La Junta abrió expediente, multó a los propietarios…

Pero no sólo les sancionamos sino que me reuní personalmente con ellos y les pedí una propuesta concreta de intervención, muy parecida a Bonaval, que estamos esperando a recibir este mes de abril para valorarla. Entiendo que no se puede exigir una restauración concreta, pero como mínimo ha de producirse el cerramiento para evitar que se deteriore más y un proyecto de consolidación para que no se derrumbe. Si no es así, tendremos que proceder de otra manera. Pero vi buena disposición.

Y con la declaración de Patrimonio Mundial para el Infantado por parte de la Unesco, ¿es optimista? 

El Infantado merece ser Patrimonio Mundial. Deseamos que lo logre porque una marca así ayuda mucho a una ciudad. Estamos poniendo nuestro esfuerzo, pero no dependemos de nosotros mismos. Un monumento solo tiene más dificultades que un conjunto.

El Plan Estratégico de la Cultura es el gran proyecto de su Consejería y marcará la gestión hasta 2025. ¿En qué se concreta de manera inmediata esa ‘filosofía’ cultural?

Hay cosas que ya están hechas. Pero es un camino que necesita financiación. Hubo un momento en que en esta región se trazó un camino también con las bibliotecas. Tenemos la mejor Red de Bibliotecas Públicas de España y un paso que hemos dado este año son los clubes de lectura virtuales. Las bibliotecas tienen grandes programas de actividades. Yo no les voy a decir que los reduzcan pero a lo mejor, hay que reconducirlos porque hay dificultad para gestionarlos por la menor posibilidad de recursos humanos. Queremos que las bibliotecas sean el espacio que genere cultura en las zonas rurales.

¿Qué más entiende que hay que recuperar?

Certámenes de pintura y escultura que se han perdido; un plan director de museos porque cada uno funciona lo mejor que puede y por sí solo pero necesitan exposiciones temporales porque si no la gente no vuelve a ellos. Necesitamos generar una marca en cada capital de provincia. Hay cosas en las que no tienen que movernos objetivos políticos sino objetivos de ciudadanía. Esto en Europa se entiende muy bien, pero aquí falta visión de futuro. Y este plan es pensar en el futuro partiendo del presente.

Pero sin financiación es difícil ver algo más concreto a corto plazo...

El Plan se financiará con la Ley del Mecenazgo y el 1% Cultural, además de los presupuestos de la Consejería. Es evidente que no podremos iniciar de golpe todas las acciones previstas, pero ya no nos podemos separar del camino. He presentado una solicitud de comparecencia en las Cortes para presentárselo a los Grupos Políticos y trabajar con ellos. Espero que me convoquen.

Una gran cita cultural alcarreña que se quedó sin ayudas en 2016 fue el Maratón de los Cuentos.

Es una actividad con solera, con arraigo en Guadalajara, nacida desde la Biblioteca. Pondré todo mi empeño en ayudarles.

La Junta se comprometió a producir una obra de Buero, 'Las cartas boca abajo', pero hace unas semanas anunció que la compañía había renunciado.

Nuestra propuesta era contratar a un promotor, que en principio aceptó, para tener una obra interpretada por una compañía profesional; llegamos a un acuerdo respecto al precio y al cabo de un tiempo, quizás demasiado, nos dijo que no había encontrado gente o no le era rentable y que no lo iba a hacer. Estamos en conversaciones para que lo retome. Confío en que en los próximos días podamos decir qué compañía y qué obra [se habló de ‘En la ardiente oscuridad' y 'Las cartas boca abajo']. El estreno será en Guadalajara, como dije. Además, la Escuela de Arte de Cuenca representará 'Historia de una escalera' en el Buero en junio. Hubo algún malentendido por mi parte, pero entiendo que el Ayuntamiento quiere colaborar. Hasta ahora no había fechas, pero se ha pospuesto. También el IES Buero Vallejo hará lecturas dramatizadas por la provincia.

¿Cómo va a convencer al sector de las artes escénicas de que el Plan Estratégico les aliviará?

Es un mundo complejo con el que hubo desencuentros. También los hay ahora. Quiero escucharles y hacer propuestas. Tenemos que recuperar el pulso que esta región ha tenido en el mundo de las artes escénicas. Hemos perdido una auténtica barbaridad. Me estoy reuniendo con todos. Probablemente no hemos llegado nunca a una fórmula de gestión adecuada, porque aquí resulta que nadie está contento. Si dices que el 25% de los contratos se tienen que hacer con compañías de Castilla-La Mancha, a unos gestores les satisface más y a otros menos. Si no damos ayudas no puede haber gente que promueva obras con entidad, que luego los promotores quieran contratar. Pongamos todo esto sobre la mesa. ¿De qué manera podemos gestionar las ayudas? No son tantas como en otra época, pero hay. No tengo ningún problema en adoptar la fórmula que me digan. ¿Hay que darlas directamente a las compañías o a los ayuntamientos? Éstos se quejan porque luego tardamos en pagarles...

El concejal de Cultura, Armengol Engonga, critica que no han recibido la subvención de la pasada campaña de otoño, que asciende a 34.924 euros.

Tiene razón, se va a pagar ahora. Creo que debemos gestionarlo mejor. Lo mismo que haré con los gestores culturales, lo estoy haciendo con los bibliotecarios, los directores de Archivos...

¿Seguirán con la línea iniciada con ‘aTempora en Sigüenza’? Defienden que los centenarios se han de aprovechar más allá de su año natural.

Queremos grandes exposiciones que atraigan gente, que produzcan riqueza y arraigo a la tierra. Ese ejemplo lo vivimos muy claramente en Sigüenza y en Molina de Aragón. La gente lo agradece porque ha hecho que algunos negocios en situaciones complejas se hayan recuperado y haya creado la expectativa de generar puestos de trabajo en torno a ello.

Siempre hay quien critica el importante gasto que supone traer una gran exposición de ese tipo.

Yo lo tengo claro: si no se hace un gran evento, no tenemos la colaboración privada. Si queremos recabar esta financiación, que tenemos que recabar porque solos no podemos, necesitamos que eso tenga repercusión mediática y expectativa. Eso no quita que tengamos que ayudar a las artes escénicas, a nuestros museos... Pero hace falta algún asidero al que agarrarse para buscar que la gente venga a nuestra tierra, una marca y en nuestro caso hemos fijado ‘aTempora’. Hay prevista otra gran exposición en Cuenca sobre arte medieval y otra más, 6.000 años de cerámica en Talavera, que no se ha hecho nunca. En Toledo, el próximo año habrá una gran exposición de arte contemporáneo. El año pasado me quedé gratamente sorprendido con la exposición de fotografía en Guadalajara. Creo que hay bastante sensibilidad con ese tema [en referencia a ‘Visiones de la Mancha’, de PhotoEspaña] y probablemente tenemos que generar algo más llamativo en torno a la fotografía en Guadalajara. En ello estamos. Cada ciudad debe tener una seña de identidad.

Cuando se publique esta entrevista se habrá producido ya la votación de los presupuestos. ¿Garantiza, aunque se recorte la aportación a la Fundación Impulsa, la financiación del Festival de Cine de Guadalajara (Fescigu) que el gobierno regional retomó en 2016?

No, no está garantizada. Las fundaciones son útiles. Con el PP, se llamaba Fundación Cultura y Deporte y gestionó esto y ahora se llama Impulsa, me da igual. Sabemos cuánto ha costado cada exposición, en qué se ha invertido cada euro, cuánto hemos recabado de la empresa privada... eso es absolutamente transparente y decir que no es faltar a la verdad.

Podemos ha pedido una gestión directa desde la Consejería.

Si desaparecen recursos concretos de la Fundación, tendremos que buscar otras fórmulas dentro de la Consejería, evidentemente. Pero si hacemos unas cosas, no podemos hacer otras. Con sus planteamientos desaparecerían partidas concretas de las Bibliotecas Públicas y recursos para gestionar las dos grandes exposiciones que hemos diseñado. Y ¿qué pasa con los trabajadores de esa Fundación? No podemos hacerlos ni funcionarios ni personal laboral de un día para otro.



Entrevista publicada originalmente en el número 15 impreso de Cultura EnGuada, trimestral especial de Primavera de 2017.