“No soy la vocera de las asociaciones en el Patronato”

Es la voz de los colectivos culturales de la ciudad en el Consejo Rector de un Patronato de Cultura que puede tener sus días contados. La elección de la presidenta de Libros y Más no estuvo exenta de controversia por el cambio del sistema de votación. Tras un año y medio como vocal, ¿qué diagnóstico hace del panorama cultural local y cuáles han sido sus aportaciones?


Estamos en Guadalajara, España. Pero podríamos estar en Guadalajara, México. Carmen Carreto, nacida en Alcalá, aún no ha perdido del todo cierto acento mejicano tras 23 años en el D.F. y en Chiapas. En el preámbulo de esta charla trascienden las experiencias vividas allá, como secretaria general de una universidad, y su estrecha relación con las artistas indígenas. No hay más que ver las paredes de su casa, llenas de cuadros coloridos. A lo largo de más de tres horas, charlamos de asociaciones y de la salud cultural de la ciudad. La cita se produce a mediados de diciembre, un día después de la votación en el Patronato de Cultura para su fusión con el del organismo autónomo de Deportes [posteriormente detenido por el propio equipo de gobierno].

¿Qué le parece este proyecto?

Yo lo voté. Confío en que sea para optimizar recursos y haya más personal, porque en el Patronato de Cultura son ‘cuatro gatos’. Cuando lo tengan hecho, ya habrá otras instancias donde se pueda protestar o no. Ahora mismo, sólo es un proyecto. Unos compañeros me dijeron que había que detenerlo porque Cultura iba a desaparecer. Yo sinceramente creo que nos estamos poniendo la venda antes de tiempo y así lo manifesté. A una de las compañeras que no estaba de acuerdo la dije: no creo que vaya a desaparecer la Cultura en aras del Deporte, pero si desaparece, yo me declaro en huelga de hambre y me pongo delante del Ayuntamiento.

¿No cree que al fusionar ambos patronatos, Cultura se arriesga a recibir menos ‘atención’ y que al haber un consejo ejecutivo sólo con políticos y otro asesor con asociaciones, éstas pierdan ‘poder’?

Pretender que se destine el mismo dinero a Deporte que a Cultura es una barbaridad. No es lo mismo un deporte para 5.000 personas que un evento para 100. Hay que tener en cuenta que abres un estadio y se te llena sin publicidad, eso es porque la sociedad decide. ¿Eso es contracultura? No, también es necesario. El deporte se ha convertido en una cultura de masas, asi que no tenemos por qué estar en contra. La cultura no puede desaparecer aunque lo quiera el gobierno. Lo que tenemos que hacer es concienciar a la gente de que es tan necesaria como el deporte… Sé que hubo gente que se quejó de que la documentación sobre la fusión se nos envió sin demasiado tiempo… llevan razón, a lo mejor tendría que haberse hecho antes y no en Navidad... Yo, por ejemplo, tenía ensayo general con mi asociación y dije: “no voy a ir”, pero me pidieron por favor que fuera porque era importante. De todas formas, si Ciudadanos no vota la fusión, esto se quedará en agua de borrajas.

Hace año y medio fue elegida representante de las asociaciones en el Patronato, no sin cierta polémica por el sistema de votaciones. Al final votaron sólo diez y hay más de 70.

Posiblemente no se vean representados en mí.

¿Qué cree usted que está aportando?

Apenas estoy desentrañando los entresijos de esto. Hay ánimo de hacer cosas pero no tenemos que esperar a que papá Gobierno nos solucione la vida. Hasta ahora, se escucha a todo el mundo y todo se aprueba por mayoría haciendo constar quién no está de acuerdo. No porque yo esté en el Consejo Rector tengo privilegios.

La Federación Provincial de Asociaciones Culturales tildó de “pucherazo” su nombramiento y dijo que con él se intentó poner “a alguien que no diera problemas” y cercano al PP.

La cultura es del pueblo y para el pueblo y eso tiene una connotación muy grande. Quien quiera escucharlo ya sabe lo que pienso.

¿Qué demandas le han trasladado las asociaciones para que lleve usted al Consejo Rector?

No, mire, nosotros no estamos para llevar demandas de las asociaciones. ¿Por qué voy a ser el vocero de alguien, si luego eso se puede diluir? Yo pido que me pongan por escrito y con el sello sus peticiones y yo las presento, esté de acuerdo con ellas o no.

¿Y le han llegado muchas?

No, no muchas.

Resulta cuando menos llamativo. Porque las asociaciones integradas en la Federación han reivindicado sedes y espacios para actuar con su anterior representante.

Libros y Más no la tiene. Esta es mi sede [señala el sofá]. Yo me pago el teléfono, a mí me cuesta dinero la asociación… las subvenciones llegan a final de año.

¿Cree que la ciudad goza de buena salud cultural?

Se están haciendo muchas cosas pero no hay demanda. Cuesta trabajo llevar a la gente a la cultura porque se distrae con series y con programas anti-cultura. Hay que insuflarle muchas vitaminas culturales a esta ciudad. Aún le faltan muchos medios: una televisión, una prensa escrita que nos hable de cultura… cuesta mucho trabajo llenar la sala Tragaluz. A veces se convierte casi en un problema personal. Y los jóvenes son una asignatura pendiente.

¿Considera abundante el tejido asociativo de la ciudad?

A lo mejor no es necesario que haya tantísimas asociaciones...Yo no conozco lo que hace la inmensa mayoría. Si hubiera menos pero con más contenido, a lo mejor no estaría todo tan disperso. Nos conocemos poco y a veces nos vemos como competidores. Haría falta que nos conociéramos, conectar y que no hubiera competencia desleal. Me refiero a eso de ‘¡ay, yo quiero que vengan a mis actividades pero no que vayan a las otras!’

¿Hay que solucionar la ‘contraprogramación’ cultural que a menudo tiene la ciudad?

No. Perderíamos la espontaneidad de cada uno. Yo no podría programar pensando en lo que están programando los demás. Hay que acostumbrarnos a que coincidan en el mismo día varias actividades. Uno de los problemas que tenemos en este país es la educación y se puede paliar con la cultura. Ojalá lleguemos a concienciar a la gente de que ni es elitista, ni es cara (estamos haciendo cosas gratis y no se aprovechan) y que uno se siente mucho mejor. Lo que pasa es que la gente no piensa en cultura como piensa en pilates… y la concientización colectiva es muy difícil, salvo que lavemos el cerebro que es lo que no tenemos que hacer. Nosotros tenemos que poder elegir lo que más nos guste y por eso es importante que haya mucha cultura. Las asociaciones damos cultura, el Patronato da espectáculo.

¿Por qué cree que la gente no se interesa por la cultura?

Porque no tenemos una universidad nuestra. ¿Cómo ha florecido Alcalá? Por la Universidad. Y fíjese la cantidad de actos que se organizan. Si tuviéramos un Campus…

Hay uno en la calle Cifuentes, hay Escuela de Magisterio y Audiovisuales.

Pero no es nuestra universidad. Si tuviéramos ese cimiento, se generaría esa necesidad de conocimiento. También los medios deberían darle importancia a que las personas se sientan estimuladas por culturizarse. No hablo de educación sino de cultura. Si cada uno se nutriera de las cosas que le hacen más fuerte, podríamos resistir mejor vivir en este mundo, que es un caos. Estaríamos vacunados ante este torpedeo de problemas y comprenderíamos mejor lo que está pasando ahora.

¿No cree entonces que hay responsabilidad de otros organismos, otros medios, otros agentes?

Bueno, todo esto se podría hacer mejor si los que nos dedicamos a la cultura tuviéramos una relación cordial. Por eso es importante vernos como colegas y no como bandos contrarios. De todas formas, Guadalajara es una ciudad complicada, la gente un poco cerrada y se informa poco.


Entrevista originalmente publicada en el número 14 impreso de Cultura EnGuada, especial de Invierno.