La Fiesta del Niño Perdido, “ejemplo de implicación”

El delegado de la Junta acude a la localidad para respaldar este festejo con raíces en el siglo XVIII. • Alberto Rojo resalta la cultura popular como gancho para un turismo rural que en 2017 tuvo en Guadalajara un “comportamiento excelente”.


El delegado de la Junta en Guadalajara, Alberto Rojo, participó durante la jornada de ayer en la Fiesta del Niño Perdido de Valdenuño Fernández, que cada año se celebra el domingo siguiente al día de Reyes. Durante su estancia en el municipio, compartió con el alcalde del municipio, Óscar Gutiérrez, la importancia de esta festividad, cuya existencia se remonta al año 1721.

Es un perfecto ejemplo de la implicación de todo un pueblo para mantener vivas nuestras tradiciones”, resaltaba el delegado de la Junta, que quiso hacer especial hincapié en la participación de los jóvenes, que cada año son los encargados de efectuar las danzas típicas de esta festividad. Además, señalaba el potencial que tienen las fiestas tradicionales para atraer turistas al mundo rural: “las raíces no son sólo un modo de conexión con nuestro pasado, sino que pueden serlo también con el progreso”.

Rojo recordó el “excelente comportamiento” del turismo rural en la provincia de Guadalajara durante el año ya cerrado y recordaba de paso que Guadalajara lidera el crecimiento turístico de la región en materia de turismo rural, con un 31,5% de pernoctaciones más que hace un año.

La fiesta de Valdenuño Fernández recuerda un hecho acaecido en 1721, cuando un niño se perdió y, después de que todo el pueblo se volcase en su búsqueda, apareció finalmente en la iglesia, donde todo el mundo lo celebró. La fiesta repite esta búsqueda año tras año, pero con una botarga acompañada por ocho danzantes y un tamborilero, que recorren las calles del pueblo como antaño y finalizan el recorrido en la iglesia, donde los danzantes ejecutan la tradicional danza del paloteo.

El delegado de la Junta en Guadalajara destaca el hecho de que los danzantes sean jóvenes de entre 16 y 26 años. “Todo el pueblo está volcado en esta fiesta, sin diferencia de edad, con lo que el relevo generacional está garantizado”, afirmó en su visita de ayer, donde puso de manifiesto que “promover nuestras fiestas y tradiciones es sinónimo de difundir nuestras raíces, nuestra cultura y nuestra identidad, de ahí el apoyo del Gobierno del presidente García-Page a Fiestas como ésta que son un acicate para mantener activo el mundo rural”.

Rojo recordaba también que la Fiesta del Niño Perdido, de Valdenuño Fernández, es en la actualidad de Interés Turístico Provincial y está en trámite para obtener el reconocimiento regional.