Derriban el edificio de la vieja Tahona en Bardales

La Junta ha dado el visto bueno a la reanudación de los trabajos de demolición, al haberse presentado ahora un proyecto de intervención arqueológica por si hubiese restos arqueológicos de interés. • Es la segunda vez en diez días que por allí aparecen las máquinas, aunque el derribo ahora ha resultado irreversible sin que la singularidad de la fachada haya merecido algún tipo de protección.


Esta vez la Tahona de la Calle Bardales no se ha salvado del derribo. Sólo diez días después de que por allí apareciesen -e inmediatamente después desapareciesen- las máquinas, esta semana han regresado para proceder definitivamente con los trabajos de demolición, que a estas alturas han borrado de esta calle con solera una de sus estampas más típicas.

A pesar del revuelo suscitado en las redes sociales, la demolición del edificio en la confluencia de Bardales con la plaza del General Prim no ha tenido esta vez marcha atrás. Comenzó el lunes por el tejado y ha proseguido a lo largo de esta semana, de modo que ya ha quedado reducida a escombros.

Según ha podido saber Cultura EnGuada, los trabajos van a prolongarse durante más de una semana, con la intención –no garantizada– de salvar al menos la parte baja de la fachada del número 1, donde está situada la placa de la Calle Bardales con el dibujo del famoso loro que la habitó durante décadas.

Según han explicado fuentes del Ayuntamiento de Guadalajara, la Junta de Castilla-La Mancha habría “autorizado, como organismo competente que es, el derribo del inmueble”, después de que desde instancias municipales se solicitase a los propietarios del inmueble “que recabasen la autorización de la Junta para realizar cualquier actuación, al poder encontrarse en un entorno de interés cultural”.

Fotos: E.C.

Fuentes de la Consejería de Cultura confirman que desde la Administración regional se “informó favorablemente a la demolición con el condicionante de la presentación de Proyecto de Intervención Arqueológica”, aspecto que a principios de agosto se había pasado por alto. Una vez presentado en la Dirección Provincial de Cultura y después de que contar también con “el informe técnico pertinente”, el propietario ha podido proseguir con los planes de derribo.

Es la ubicación y no la particular estética del edificio lo que ha exigido la especial atención a este caso, conforme a la Ley 4/2013 de Patrimonio Cultura de Castilla-La Mancha. La necesidad del informe arqueológico tiene que ver con el solar, ya que el edificio se sitúa “en el entorno de la antigua iglesia de San Esteban y cerca del trazado de la muralla medieval”.

Aunque la tienda estaba cerrada, la fachada de la Tahona de Lucas mantenía una de las estampas típicas del casco antiguo de Guadalajara, con su aspecto de comercio de toda la vida, cada vez menos frecuente en las calles. No obstante, la singularidad del edificio no le había valido hasta ahora ningún tipo de protección que la haya permitido salvarse del derribo. Ha bastado la declaración de ruina del edificio para acabar con este pintoresco rincón del casco antiguo.

Desde el grupo de la oposición Ahora Guadalajara, que ya participó de la voz de alarma ante el posible derribo a principios de agosto, volvieron a difundir a principios de esta semana la existencia de máquinas y ahora, con motivo de la demolición, han manifestado su malestar en las redes sociales. “Seguimos reclamando más sensibilidad con nuestro patrimonio y no nos vamos a cansar de gritar #NoMásSolares en nuestra ciudad”, han asegurado, a la vez que reclaman “gestión directa e integral desde la Concejalía de Cultura y Patrimonio, elaboración de un catálogo de edificios BIC y Patrimonio Natural y revisión de la ordenanza municipal para protección del casco histórico”.

Cabe recordar que el casco antiguo de Guadalajara cuenta con más de ochenta solares, según ha denunciado el PSOE de Guadalajara en varias ocasiones, y que entre 2014 y 2016 se han declarado cerca de 40 expedientes de ruina, según informó en abril el mismo grupo municipal.