Medio mes de fiestas de "la alegría" en Pastrana

Las fiestas de la Virgen de Asunción culminaron el día 15 con la misa y una caldereta para mil personas. • El pregón de este año lo ofreció un peñista caracterizado como el Príncipe de Éboli, en su V Centenario.


Las fiestas de la Virgen de la Asunción de Pastrana, que comenzaban con un concierto de la Banda de Música de la localidad alcarreña, han tocado a su fin después de medio mes de actos programados in crescendo. “Han sido un éxito de participación y público, sin duda, las más concurridas de los últimos años”, ha valorado Ignacio Ranera, alcalde de la villa ducal.

Además de los actos taurinos, la localidad ha contado con una sorpresa que dio Don Ruy Gómez de Silva, príncipe de Eboli, del que se está celebrando el V Centenario. Fue este mismo personaje histórico quien, encarnado por un actor, daba el pregón desde la balconada del Ayuntamiento. Transformado después en peñista, Javier Gumiel recordó el origen de la fiesta de la Virgen de la Asunción, en el año 1978, y la tradición en este sentido de Pastrana desde entonces.

Precisamente las peñas han sido las protagonistas de lo más granado de las fiestas. Las veintiuna que hay en la villa ducal estuvieron magníficas, con sus locales siempre abiertos al público, participando con alegría y buen humor en las charangas vermú a mediodía, y llenando la Plaza de la Hora para escuchar a las orquestas por la noche.

Especial mención merece la gran yincana interpeñas que se organizó el lunes, día 8 de agosto, a partir de las 22:00 horas en la Plaza de Toros, llena para la ocasión. Participaron 9 equipos, formados por 6 peñistas cada uno, en 8 pruebas. Finalmente los campeones fueron La Peña el Furranque. La Yincana la organizaron las peñas El Despiste, El Desastre, El Chiscón, El Furranque y El Puntazo. Entre todos hubo 20 personas colaborando para que todo saliera a pedir de boca. El evento contó con la colaboración del Ayuntamiento, Pub La Hora y Terraza Piscina - Casa Seco.

La fiesta en honor a la Virgen de la Asunción terminó el lunes, día de la Virgen, con solemne Misa y Procesión, que fue concelebrada, además de por Emilio Esteban, el querido párroco local, por Angel Luis Toledano, arcipreste de Guadalajara, y por el sacerdote pastranero, ya retirado, Máximo Cuadrado, que pudo así recibir el cariño de sus paisanos.

La celebración religiosa y su correspondiente procesión por la calle Mayor, Plazas de la Hora y de los Cuatro Caños, estuvo acompañada de la Banda de Música Municipal y por la Coral de La Paz. El broche de oro de las fiestas lo puso la merienda popular, que, como es tradición en todas las comidas fraternales que se llevan a cabo en villa ducal, implica el buen hacer culinario de los pastraneros, puesto que son ellos quienes cocinan. Se entregaron más de 1.000 raciones de caldereta.

"Las fiestas de agosto de Pastrana son las fiestas de la alegría bien entendida, del buen humor, del deporte y de los toros. Agradezco la presencia de público, tanto de Pastrana como de localidades vecinas y hermanas para disfrutar del amplio programa de festejos", asegura el regidor, que felicita al concejal de festejos, Carlos Largo y a los voluntarios pastraneros en la organización de los eventos, entre ellos los miembros de Protección Civil.