El 'Journey to the Alcarria' llega a su ecuador

En su quinta etapa, los viajeros desplegaron en una de las Tetas de Viana un gran lazo rosa como símbolo de apoyo a las personas que luchan y que han luchado contra el cáncer de mama. • Este sábado recorren Budia, El Olivar y Durón, donde hay preparado una programación festiva con migas, mercadillo, barbacoa y actuación del grupo La Calle.  


Quinta etapa del Journey to the Alcarria. Los viajeros se encaminaron ayer hacia uno de los 'hitos' de esta ruta, ya que además de alcanzar la mitad del camino que recorrió Cela, las Tetas de Viana acogieron un acto especial y emotivo dedicado a la Asociación Española Contra el Cáncer y, en especial, a todas aquellas mujeres que han luchado y luchan por vencer al cáncer de mama. “Entendemos que es un hito porque es el centro del camino”, explicaba Laura Domínguez, una de las componentes de Arte en Marcha, una vez coronada la teta de Viana conocida como la redonda, la derecha mirando desde el municipio de Trillo. “Que el centro del camino tenga estas montañas gemelas que te permiten ver todo el paisaje del que venimos y hacia el que vamos, lo hace para nosotros más emblemático”. 

Los miembros del 'Journey to the Alcarria' se encargaron de preparar todo lo necesario, midiendo y diseñando el espacio donde se desplegaría el gran lazo rosa. Ordenadamente, dispusieron los trozos de tela uno junto a otro hasta que consiguieron dibujar la forma deseada. Fue entonces cuando, tumbados todos ellos sobre los tramos de lazo, aplaudieron simbólicamente a la causa, la lucha contra el cáncer de mama, y saludaron enérgicamente hacia el cielo, desde el que un dron les grababa, inmortalizando el momento.

Dinamizar la zona

El acto fue seguido por cerca de medio centenar de personas entre acompañantes del viaje, vecinos de la zona y políticos. El presidente de la Diputación provincial, José Manuel Latre, siguió el evento, al igual que otros diputados provinciales y prácticamente la totalidad de la Corporación municipal de Trillo, con su alcaldesa, Lorena Álvarez, a la cabeza. También estuvo presente el vicerrector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García.

La concejala de Turismo del Ayuntamiento de Trillo, Beatriz González, se mostró muy satisfecha tras el paso de los jóvenes estudiantes internacionales por Trillo y su entorno. “Estamos encantados de acoger la expedición, porque este tipo de iniciativas son buenísimas y muy necesarias para estos municipios, para dinamizar la zona, que venga más gente y nos conozca, ya que tenemos un entorno fantástico, mucha cultura y muchas tradiciones que hay que potenciar”.

Al término de la imposición del lazo sobre las Tetas de Viana, los viajeros prosiguieron su camino hacia Budia, despidiéndose de Trillo en La Puerta.

Masajes con miel para relajarse

El primer día de ruta, tras realizar una parada en el Infantado e inaugurar una placa en Taracena en homenaje a Cela, los viajeros terminaron su camino en Torija, donde visitaron el castillo, Centro de Interpretación Turística de la Provincia y Museo del ‘Viaje a la Alcarria’, el único del mundo dedicado a un libro, donde figuran numerosos objetos personales y mapas utilizados en su recorrido por tierras alcarreñas por el Premio Nobel. De Torija partieron al día siguiente con un desayuno amenizado por el cantautor José Antonio Alonso, hasta Cívica parando en Brihuega, donde pudieron disfrutar de un masaje con miel y una visita turística guiada por la ciudad. Por la tarde se dirigieron a Cívica, donde hicieron noche. 

Los mejores chefs

La tercera etapa del viaje a la Alcarria partió de esta pedanía briocense, característica por levantarse en una ladera sobre el valle del río Tajuña. Desde allí siguieron el itinerario hasta Masegoso de Tajuña donde visitaron el Museo del Pastor y del Labrador. Después, continuaron hasta Cifuentes donde realizaron una visita turística junto al alcalde José Luis Tenorio y varios concejales de la Corporación municipal. El día finalizó con una actividad de minfulness en Los Manantiales.

Tras dejar Cifuentes al día siguiente, los viajeros pudieron divisar ya las Tetas de Viana, “chatas, aisladas” como las definió el premio Nobel en su camino hacia Trillo, pasando por Gárgoles de Abajo. Tras algo más de seis kilómetros de ruta llegaron a esta localidad donde participaron en la iniciativa gastronómica ‘Chef Alcarria’, un concurso en el que los diez alumnos asistieron a una clase magistral de los Hermanos Guerrero que les permitió después elaborar uno de los platos que comió Cela en su viaje a la Alcarria: sopas de ajo y tortilla en escabeche.

La gente del pueblo y sus visitantes ejercieron de improvisado jurado. Los viajeros también tuvieron tiempo de explicar algunos de los platos típicos de sus países de procedencia. La ruta prosiguió otros 12 kilómetros hasta llegar a Trillo, junto a la cascada del río Cifuentes a la que Cela señalaba como una “hermosa cola de caballo de agua espumeante y rugidora”. 

Trillo, en acuarela

En esa parada, la cuarta de su viaje, los jóvenes estudiantes de la Universidad de Alcalá quedaron “encantados” por la cantidad de agua que baña la localidad, así como por la hospitalidad de sus gentes. “Es precioso, era uno de los pueblos que no conocía de La Alcarria y me ha sorprendido asi que volveré”, aseguraba Cristina Trigo, estudiante y procedente de San Sebastián de los Reyes -una de las pocas españolas de la expedición-. “Lo que más me ha llamado la atención es la banda sonora del agua, el sonido que tiene y lo especial que hace al pueblo, el encanto que le da. Cela tenía razón. Volveré a Trillo, a enseñarlo, a promocionarlo, a todo”, señalaba.

La expedición, guiada y capitaneada por las componentes del grupo Arte en Marcha, fue recibida al final de la tarde por una joven trillana vestida como en los años 20 que les enseñó, de forma teatralizada, el paseo más emblemático y pintoresco del municipio, el que discurre desde la primera cola de caballo que dibuja el río Cifuentes al llegar a Trillo y hasta su confluencia en el ancho Tajo. Allí, con el murmullo del agua de fondo, una de las estudiantes participantes en el viaje leyó uno de los pasajes del libro de Cela, aquel en el que el Nobel aseguraba que Trillo es un lugar “muy bonito, incluso demasiado bonito”.

Posteriormente, los jóvenes recogieron agua del Tajo para poder llevar a cabo la actividad que se había organizado para ellos: plasmar sus impresiones en una acuarela. Diseminados por los márgenes del río, los estudiantes trataron de dar color a sus visiones. El puente sobre el Tajo y el propio río fueron los motivos mayoritariamente elegidos por los estudiantes.