Los Diablos de Luzón desfilaron en Lisboa

Participaron por primera vez en la XI edición del Festival Masca Ibérica que se celebró el pasado fin de semana en la capital lusa. • La lluvia obligó a posponer al domingo el desfile, que contó con la participación de 500 enmascarados.


Los Diablos de Luzón, acompañados por algunos dulzaineros y mascaritas, se estrenaron el pasado fin de semana en la XI edición del tradicional Festival de la Máscara Ibérica, 'Masca' para los lusos,  un evento que ensalza la cultura popular de la máscara desde hace una década y que transcurre por las calles lisboetas con parada en la conocida Plaza del Rossío. Cerca de 500 enmascarados participaron en representación de los 28 grupos de Portugal y España, que se dieron cita el domingo a las 11 horas. La lluvia obligó a posponer el acto, previsto para el sábado.  

"Los Diablos de Luzón tomaron la plaza y con sus cencerros y la música de ronda, apagaron los truenos y corrieron en medio de la torrencial lluvia", cuenta Javier López Herguido, uno de los que más se ha implicado en la recuperación de esta fiesta y que asistió a este evento de diversidad cultural, que incluye rituales con máscara, conciertos de música, certámenes de fotografía, mucha danza, gastronomía y artesanía.

El encuentro del domingo con el resto de enmascarados fue, asegura, "una experiencia maravillosa e indescriptible, tanto para el grupo de Diablos y Mascaritas, como para el numeroso grupo de luzoneros que acudimos. Compartir con decenas de enmascarados de Portugal, Italia y España este desfile, y tratar de plasmar los sentimientos de orgullo al mostrar algo tan querido y entrañable para todos los luzoneros es algo difícil de narrar, pero inolvidable y que recordaremos siempre", confiesa.

Los luzoneros han destacado la "fantástica organización y el trato que dispensaron a todo el grupo" asi que "solo podemos decir: ¡Volveremos Lisboa!"  

No hay documentación que explique el origen de esta fiesta, que se recuperó en 1992 y que hoy presume de ser, de momento, Fiesta de Interés Turístico Provincial. Aunque los más vistosos son los Diablos, tiznados con hollín y aceite, vestidos completamente de negro, con cuatro grandes cencerros en su cintura, un par de cuernos en la cabeza y en la boca, una dentadura hecha de patata, no hay que olvidarse de ellas: las mascaritas, con falda, blusa, pañoleta, pañuelo para cubrirse el pelo y una cara cubierta por completo con tela blanca, salvo dos pequeños agujeros, para los ojos.


 

Actualización de la noticia publicada el 6-05-2016