Derrumbada parte de la casona de Villaflores

El temporal produce visibles destrozos en el edificio principal del poblado, que el año pasado fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta. • Un informe tras una inspección en abril de 2014 ya alertaba de los desperfectos y de un primer derrumbe en el tejado. • El equipo de Gobierno recuerda que la casona es propiedad de Hercesa, que admite que no ha realizado labores de preservación. • La Junta que le recuerda al Ayuntamiento debe obligar al propietario a cumplir con la conservación y le acusa de "dejación de funciones" por no redactar el plan especial.


La voz de alarma ha llegado a través de las redes sociales, con una impactante fotografía colgada por el arquitecto Antonio Miguel Trallero: el edificio principal del poblado de Villaflores ‘luce’ ya sin los elementos de su coronamiento y gran parte del tejado se ha venido abajo como consecuencia de las últimas lluvias. Es el último episodio de un largo camino de deterioro del que ya habían alertado expertos e incluso técnicos de la Consejería de Cultura, que en abril del año pasado declaró Bien de Interés Cultural (BIC) el complejo que levantara el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.

Técnicos de la Junta han acudido esta misma mañana a evaluar los daños sufridos con la caída del frontispicio, que también han sido confirmados por Hercesa, propietaria del edificio, que ha presentado "sendos escritos en la administración municipal y la regional, dejando constancia de lo que ha sucedido y esperando instrucciones", ha señalado a Cultura EnGuada el arquitecto Javier Solano, responsable del Departamento de Suelo de Hercesa.

Ha sido la espadaña donde se ubicaba el reloj -una de las estampas más representativas de Villaflores- la que se ha venido abajo con el temporal de las últimas horas, con fuertes lluvias y viento, cayendo hacia el interior del edificio y provocando en su derrumbe el hundimiento de la cubierta de la primera planta de la casa de labores y del casetón tras la espadaña, así como la cubierta adyacente, según detalles que ofrece la Dirección Provincial de la Consejería de Cultura en Guadalajara. El arquitecto Solano apunta igualmente a que "se ha derrumbado el hastial donde estaba el reloj, que es la parte que sobresale sobre el pretil del edificio" y que "probablemente ha sido un golpe de viento, nadie lo podía prever".

Nadie hizo nada

En rueda de prensa el concejal de Villaflores, Ángel García, confirmaba lo ocurrido y aclaraba, sobre todo, que la responsabilidad del mantenimiento del edificio no le corresponde directamente al Ayuntamiento, ya que del total del complejo hay 26.000 metros cuadrados que son propiedad de la empresa Hercesa, entre ellos la casona que ha sufrido estos desperfectos. El Ayuntamiento tiene en su propiedad 49.000 metros cuadrados, con el resto de edificios y las antiguas viviendas, en los que defiende que ha llevado a cabo en los últimos meses medidas para evitar el vandalismo y para preservar y dar seguridad en los edificios, por ejemplo con labores de tapiado en septiembre, asumidas por las arcas municipales. El edil dice que no le consta que Hercesa haya hecho lo propio con el área del que es propietaria.

Desde Hercesa admiten que no se han tomado medidas preventivas para conservar el edificio "porque realmente ahí podía pasar todo el mundo y tampoco nosotros podíamos hacer algún vallado sobre suelo que no es nuestro. Lo que es nuestro exclusivamente es el edificio pero no el suelo que lo rodea". No obstante, "sí subíamos regularmente a echar un vistazo, a evitar males mayores", ha alegado el arquitecto Solano.

Preguntado por los pasos que iba a tomar Hercesa tras el derrumbe, Solano ha señalado que "advertiremos con cartelería que puede existir algún tipo de peligro, para evitar que alguien se acerque. Después pondremos los medios para impedir que pueda existir en este tiempo de gran inclemencia algún tipo de incidencia negativa que cause peligro a las personas y al edificio. Y obviamente, por encima de todo, que todo lo que vayamos a hacer esté coordinado con lo que manifieste la administración". En declaraciones a Ser Guadalajara, la empresa ha afirmado que " se recuperará el frontispicio caído".

La Junta pide que no se "echen balones fuera"

En conversación con este medio, la directora provincial de Cultura, Rocío López, ha mostrado su "preocupación" por lo sucedido y apunta responsabilidades. "No vale echar balones fuera, porque lo que estamos perdiendo con estas actitudes es el patrimonio de todos". Recuerda que Hercesa debería haber realizado tareas de conservación y que el Ayuntamiento tiene la obligación de exigírselas, al tratarse de un BIC. "Debería haber comunicado que las hiciera y, si no le respondía [la empresa] tenía la potestad para denunciarlas y multarles y, en cambio, no ha hecho nada, al menos que nosotros sepamos".

Ya hace algo más de un año Cultura EnGuada evaluó en un reportaje a fondo, titulado “El poblado al que le robaron el tiempo”, las consecuencias más que visibles del deterioro en el conjunto agrícola, que cuenta con una ermita, un palomar y un conjunto de edificios de viviendas, entre otras arquitecturas. La declaración de BIC llegó en vísperas de unas elecciones municipales para las que los partidos de Guadalajara llevaron en su programa medidas de conservación y revitalización. Justo por entonces una asociación nacional muy atenta siempre a la conservación del patrimonio, Hispania Nostra, incluyó por vez primera al poblado alcarreño en su Lista Roja de patrimonio abandonado y en peligro.

A la espera de un Plan Especial

Entre los partidos con medidas para el poblado estaba el PP, que se mantiene en el equipo de Gobierno y que había prometido un plan. La declaración de BIC en primavera exigía al Ayuntamiento la redacción de un plan de protección. Cabe recordar que estaba pendiente de ejecución un aval bancario de 3,7 millones de euros por incumplimientos de la empresa que tenía que urbanizar y conservar el área, tras el acuerdo de cesión alcanzado en 2001. El actual organigrama de Antonio Román en el Ayuntamiento ha dedicado un concejal a este complejo, Ángel García, pero de momento sigue pendiente el impulso del concurso de ideas que el primer edil propuso en campaña.

En su intervención, el edil Ángel García ha recordado que ya se está redactando el plan al que le obliga la declaración de BIC, pero que debe hacerse con la implicación de Hercesa, al ser también parte propietaria. De momento no concreta qué medidas llevará a cabo, pero sí ha adelantado algunos objetivos como adecuación medioambiental y acciones urbanísticas. Desde la Junta le recuerdan que la única responsabilidad de este plan es del Ayuntamiento, según marca como "medidas de protección" el documento de la aprobación del BIC en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha del21 de abril de 2015, y le acusa por ello de "dejación de funciones", en palabras de la directora provincial. 

Sobre el concurso de ideas que anunció el alcalde en campaña, el concejal Ángel García recuerda que servirá para ver qué uso se le da al poblado una vez rehabilitado. Según García, ya está desbloqueado y disponible para ejecutar el aval de 3,7 millones de euros, que servirán para financiar tanto el plan especial -al que debe dar su visto bueno la Consejería de Cultura- como el concurso de ideas. Frente al estado de grave deterioro del edificio principal, el concejal ha destacado que otros edificios -que sí son propiedad municipal- están en mejor estado de conservación, en parte por su peor accesibilidad. Por ejemplo el palomar, visible desde la propia carretera de Cuenca N-320, que “es lo menos vandalizado y lo mejor conservado de todo el conjunto arquitectónico”. 

Un informe alarmante 

El informe elaborado por los técnicos de la Junta tras una inspección en abril de 2014 indicaba que “se observa un considerable avance en el deterioro del conjunto de inmuebles, no sólo es debido a causas naturales sino a una inusitada vandalización e incluso el hurto de varios elementos estructurales”, y constataba que la situación era cada vez más grave, precisamente en el edificio principal, al compararlo con otra inspección de 2012. Aquel informe detallaba sobre el edificio principal, propiedad de Hercesa, que era uno de los lugares más afectados del complejo: allí se habían robado las diez columnas de fundición que colaboraban en el asentamiento de la primera planta y se había producido ya por entonces “el hundimiento” de gran parte del tejado, mientras que también se encontraron “considerables agujeros” en la tabiquería de las alas sur y este. El informe de la Junta, al que tuvo acceso Cultura EnGuada, añadía otro aspecto visible: “ha desaparecido la esfera del reloj de la fachada principal”.

La directora provincial de Cultura recuerda que ya entonces se inició un expediente de conservación para exigir que los propietarios cumpliesen con su deber y dieron instrucciones al Ayuntamiento para que a su vez lo exigiese a Hercesa. Rocío López lamenta el tiempo perdido y recuerda que el equipo de Gobierno tiene instrumentos para llevar a cabo las actuaciones necesarias, ahora ya de reconstrucción de la casona, tanto con financiación del aval como a través de la sanción que puede llevar a cabo contra la empresa por no haber hecho las tareas de conservación que debería. "Nosotros desde la Junta seguiremos vigilando y recordándoles su obligación y vamos a valorar la posibilidad de sanción por el impacto sobre el deber de conservación", anuncia. "Tomaremos medidas según la normativa y si hay que sancionar, actuaremos". Para López, ahora "lo importante es reparar el bien y que se restaure", por lo que insta al Ayuntamiento a redactar ya el Plan Especial y a que utilice los 3,6 millones de euros recuperados del aval de Reyal a financiar estos trabajos.

El poblado fue levantado en 1886 como colonia agrícola en la antigua finca de Miraflores, junto al actual paraje del Sotillo, por orden de la benefactora María Diega Desmaissiéres y Sevillano, más conocida como la condesa de la Vega del Pozo y Duquesa de Sevillano, de quien este año se cumple el centenario de su muerte.

Reacciones 

En el grupo municipal de Ahora Guadalajara califican esta noticia como un hecho “triste y previsible tras años de desidia y abandono, tanto de las empresas constructoras que debían conservar y rehabilitar estos edificios, como de las administraciones públicas competentes, y en especial el Ayuntamiento de Guadalajara, que ha eludido sus responsabilidades y no las ha obligado a cumplir sus compromisos” asegura su edil Elena Loaisa, que acusa de “connivencia” al PP con las constructoras. Además, añade que “es necesario también recordar que desde que se abrió el expediente en mayo de 2014 para declarar el conjunto Bien de Interés Cultural, es la JCCM la competente en materia de protección del patrimonio y por tanto también es corresponsable en esta situación”.

Por su parte, el grupo de Ciudadanos ha solicitado los últimos informes técnicos relativos al estado de conservación y mantenimiento de los edificios que conforman el patrimonio histórico de la ciudad de Guadalajara. “Queremos conocer cómo se encuentra nuestro patrimonio histórico y comprobar si se está teniendo la diligencia suficiente en el cuidado del mismo”, ha declarado esta formación en un comunicado.


Información ampliada a partir de la noticia publicada a las 10:40 horas del 17/02/2016.

 

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