Los Reyes Magos de colores de Atienza cumplen 50 años

Hace medio siglo que un grupo de vecinos organizó la primera cabalgata del pueblo, con los rostros de los magos pintados de rojo, amarillo y negro. • Una ocasión especial que en el pueblo están celebrando por todo lo alto.


Los singulares Reyes Magos de Atienza cumplen 50 años. Con sus caras pintadas de rojo, amarillo y negro –una nota de color única en todo el país-, con su comitiva de pajes bajando con antorchas desde el castillo y con todo un belén viviente de vecinos esperando en la plaza, la comitiva mágica de este pueblo serrano es sin duda una de las más originales de la provincia.

El evento, que siempre ha tenido un marcado tono vecinal, se está celebrando este año por todo lo alto. Una decena de atencinos ha preparado una programación de actos que culmina con la propia cabalgata: una exposición con más de mil fotos, un juego de mesa con referencias locales para los niños que han participado en el concurso de dibujo y, entre otras actividades, una ampliación del belén del día 5 de enero con algunos cuadros característicos del pueblo que recrean escenas costumbristas, entre ellas unos corrales o la Posada del Cordón.

La cita tiene ya la solera que concede una tradición que cumple medio siglo y el mérito de un evento hecho por las propias gentes. Fue hace cincuenta años cuando un grupo de vecinos pensó que el pueblo se merecía una cabalgata como la que tenían otras localidades. Y se adaptó a las características del pueblo. Sus Majestades de Oriente, por supuesto, descenderían desde el castillo. Durante años incluso ardían neumáticos en la fortaleza, lo que desde abajo daba la impresión de un castillo en llamas. Pero hoy los niños se siguen emocionando también al ver desde la plaza el resplandor de las llamas de las antorchas que portan los Reyes y pajes y que revela la presencia mágica, mientras repican las campanas de la iglesia y el resto del pueblo queda a oscuras.

En la plaza, una estrella de luces cruza de lado a lado y el Belén Viviente que forman los niños vestidos de pastorcillos espera la visita al Portal, con su Virgen y su San José también con un niño Jesús del pueblo. Cuando los Reyes llegan a caballo por las calles, proceden a adorar al pequeño y luego pasan de casa en casa repartiendo a más de medio centenar de niños los regalos que se han comprado fruto de una colecta realizada entre todos los vecinos días antes. Aunque los Reyes Magos suelen ser jóvenes del pueblo, para este 50 aniversario se ha invitado a encarnarlos a algunos veteranos de las primeras ediciones. La ocasión bien lo merece.

Una tradición muy familiar

Este 50 aniversario ha puesto de manifiesto el cariño de los atencinos por su cabalgata. Un montaje con más de mil fotografías fue proyectado los días 26 y 27 de diciembre y el 3 de enero. Pero la pasión entre algunos atencinos es tal que hay quien, como Laura Somolinos,  incluso ha hecho un juego de mesa basado en temas locales, con fichas inspiradas en los cabezudos de Atienza y con diferentes casillas que representan estampas del pueblo. Esta suerte de 'oca' atencina ha sido un regalo para todos los niños que en este 50 cumpleaños participaron en el concurso de dibujo en el que han reproducido sobre el papel su propia visión de la cabalgata.

Hoy como ayer, la cita es muy familiar, con organización a cargo de los propios vecinos. Cuenta con la capacidad para involucrar a todos según sus edades: los niños que hace unos años recibían sus regalos de manos de estos magos con la cara pintada de colores son hoy los propios reyes, o los pajes que los acompañan para recorrer cada una de las casas del pueblo, dividida en las tres partidas de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Otros adultos se encargan de comprar los regalos, envolver y hacer que todo esté en regla y cada niño recoja un regalo conforme a su edad. Habrá para todos, más de medio centenar, incluidos algunos de otras creencias religiosas, porque esta cabalgata es, ante todo, una tradición ligada al pueblo. Sólo allí podrán ver a su Baltasar negro con su Melchor tiznado de rojo y su Gaspar pintado de amarillo: un truco para hacer más difícil reconocer a los reyes de cada edición pero que se ha convertido en la inconfundible seña de identidad de la Cabalgata de Atienza. 

En esta galería: tres imágenes de ediciones anteriores de la Cabalgata atencina; el dibujo ganador del concurso y otro más que representan bien la cabalgata vista por los niños; y el juego de mesa basado en temas del pueblo.