El Parque de La Concordia no será Jardín Histórico

PP y Ciudadanos han votado en contra de la moción de PSOE y Ahora Guadalajara en el Pleno de este viernes. • Para el vicealcalde, Jaime Carnicero, la calificación "es demasiado restrictiva" y conllevaría cambios "de difícil comprensión". • La aprobación del Plan del Casco Histórico se retira del debate por errores administrativos.


Los concejales del PP y de Ciudadanos han votado de manera conjunta en contra de la moción presentada por PSOE y Ahora Guadalajara este viernes en Pleno municipal, que pedía la declaración de Jardín Histórico para el parque de La Concordia. Con esta propuesta "se pretendía dotar de una figura de protección a uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad para garantizar su preservación", señalan fuentes del Grupo Socialista. Sin embargo, el vicealcalde, Jaime Carnicero, ha afirmado que esta calificación es "demasiado restrictiva" y que de haberla aprobado "el parque tendría que recuperar su trazado original y que realizarse cambios muy agresivos". 

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, Alejandro Ruiz ha indicado que la declaración “limitaría el acceso a los ciudadanos a este entorno, vallado del parque u otras consecuencias”. 

La declaración de Jardín Histórico es una de las conclusiones que el historiador y técnico de Patrimonio del Patronato de Cultura, Pedro José Pradillo, defiende en su libro 'El Paseo de la Concordia', editado en Aache el pasado junio y lo refrendaba en una entrevista concedida a Cultura EnGuada días después. Según la concejala de Ahora Guadalajara, Susana Martínez, ha sido "el propio Pradillo quien nos ha animado a plantear esta iniciativa. Es un parque que tiene historia, unas peculiaridades y unas características que lo hacen especial, y estaría muy bien que tuviera esa figura de protección para que todas las intervenciones posteriores conserven y recuperen, si es posible, sus señas de identidad”, ha resumido Martínez. De haberse aprobado la moción, se habrían iniciado los trámites para que el parque se hubiera convertido en el primer Jardín Histórico de Castilla-La Mancha.

Para justificar su voto en contra, el vicealcalde Jaime Carnicero ha explicado que para ser Jardín Histórico el parque debería recuperar su trazado original y este “dista mucho del actual”. Además, que “en dicho trazado no figuraba el templete, ni tantas zonas verdes, ni conexiones con el paseo de San Roque, ni juegos infantiles, ni la cafetería, que abrirá próximamente. ¿Tendríamos que eliminar todo eso?”, se ha preguntado. "Tampoco podrían realizarse actividades a lo largo del año".

En este sentido, los concejales del Grupo Socialista y de Ahora Guadalajara han aclarado que la declaración de Jardín Histórico no afectaría a la utilización del parque por los vecinos y han puesto como ejemplo el palacio del Infantado, que está protegido por ley pero abierto al público de manera gratuita y acoge diferentes actividades a lo largo del año. También han recordado que en esta misma situación se encuentran otros parques con la calificación de Jardín Histórico, como los Jardines de Sabatini, en Madrid.

Ruiz (C´s) ve “necesario un mayor apoyo al mantenimiento del parque y saneamiento de la flora y arbolado” pero alegra que su Grupo municipal “no puede apoyar la propuesta sin antes dar a conocer a los vecinos de Guadalajara sus consecuencias”. 

Recuperar el parque

La moción de PSOE y Ahora pedía además garantizar la limpieza y el mantenimiento del parque, con especial atención a la gran variedad de especies arbóreas, entre las que hay centenarias acacias de Japón o pinos de Monterrey de grandes dimensiones. También reclamaba la elaboración en 2016 de un proyecto de recuperación para determinar "las intervenciones necesarias para conservar y recuperar el trazado original, el diseño y las peculiaridades que se han ido desdibujando en aquellos rincones donde sea posible sin perjudicar a otros elementos naturales y artísticos que se han ido incorporando al parque a lo largo de su historia".

La propuesta también incluía la reconversión del edificio del antiguo transformador -ahora recién restaurado- en un centro de interpretación del parque, donde "podría instalarse un punto de préstamo y lectura en colaboración con la Biblioteca Pública o el Servicio de Bibliotecas Móviles de Castilla-La Mancha". En este sentido Martínez ha destacado que "la única biblioteca municipal que ha habido en Guadalajara estuvo en La Concordia gracias a un servicio de préstamos creado en 1927" y "es un detalle que nos gustaría conservar y que puede servir para dar vida al parque”. Granado ha agregado que se trataría de “conseguir que el propio parque de la Concordia sea en sí mismo una biblioteca, como lo fue en el pasado”.

Ambos defienden finalmente la necesidad de diseñar un itinerario para dar a conocer las singularidades del parque, su riqueza patrimonial y medioambiental, así como los acontecimientos históricos más relevantes que han ocurrido allí.

Carnicero se ha mostrado de acuerdo en la adopción de medidas que mejoren el parque, pero considera que la calificación de Jardín Histórico conllevaría una serie de cambios “de difícil comprensión por parte de los ciudadanos”. El popular añade que “cuando se hacen propuestas hay que estudiarlas bien antes, para saber exactamente qué es lo que se está pidiendo y cuáles son las consecuencias de lo que se pide”.

Vinculado a la ciudad desde 1485

El parque es un espacio verde estrechamente vinculado a la historia de la ciudad, cuyos orígenes se remontan al año 1485, cuando se decidió preservar la zona que ocupa actualmente el parque, situada entonces frente a la muralla que rodeaba el casco histórico. La configuración que hoy conocemos data de mediados del siglo XIX, al igual que la denominación de parque de La Concordia. En aquel momento, convertir en parque una superficie de tres hectáreas, un 7% del total del área urbana, supuso un gran esfuerzo. Actualmente, "el espacio reservado a zonas verdes no supera actualmente el 3%", señala el edil Granado.

El parque ha sufrido algunas alteraciones, con el añadido de elementos como estatuas, el templete de música -que ha cumplido su centenario este año- o un pequeño edificio que fue concebido como transformador y que con el paso de los años se convirtió en un palomar. Otros han desaparecido, como la citada biblioteca municipal.

Se pospone la aprobación del Plan del Casco

En el mismo pleno también se iba a aprobar el Plan Estratégico del Casco Histórico, pero ha tenido que retirarse por una irregularidad administrativa, ya que no se habían contestado previamente las alegaciones presentadas por el Colegio de Arquitectos: "formalmente no es válido aprobarlo en pleno sin haber resuelto antes todas las alegaciones y, por tanto, sin respetar los procedimientos legalmente establecidos”, ha asegurado el portavoz socialista Daniel Jiménez.   

El documento presentado por el Colegio de Arquitectos que el portavoz socialista ha facilitado al resto de grupos representados en el Ayuntamiento, concluye que el Plan de Casco Histórico elaborado por el Equipo de Gobierno del PP “tiene un aspecto de borrador poco elaborado” y “carece de una idea clara de partida y desarrollo”, por lo que propone “un análisis más detallado de los problemas existentes y que se obtengan líneas de actuación mejor definidas”.

Entre sus alegaciones, los arquitectos señalan que en ningún momento aborda “de forma valiente los problemas existentes en el casco antiguo”, y que las propuestas de solución no pasan de ser las propias del mantenimiento de la ciudad. También echan en falta la atención a los problemas de accesibilidad y de conexión con los nuevos barrios de ensanche de la ciudad, que consideran una de las causas del “grave abandono y despoblamiento”, y apuestan por revisar de manera integral el Plan de Movilidad para facilitar el acceso del transporte público. Además, consideran “insuficientes” las exenciones fiscales propuestas.

La moción será debatida en un futuro pleno.