El PSOE avisa de una nueva 'cicatriz' en el casco

El edificio del Bar Soria será el próximo en derribarse, denuncia el concejal socialista Manuel Granado. • El vicealcalde, Jaime Carnicero, afirma que "no es una decisión caprichosa y que es la Junta la que ha autorizado la demolición". • Según Granado, hay una lista de 60 inmuebles con declaración de ruina y acusa a Román de derribar 20 edificios en el casco sin informes de la Junta y sin cerrar los expedientes.


Volverán las cicatrices al casco. Esta vez, se derribará el mítico edificio del Bar Soria, en la calle Miguel Fluiters, pasto de las palomas, la ausencia de cuidados y el paso del tiempo a merced de la intemperie. La voz de alarma la ha dado el concejal socialista Manuel Granado, que ha avisado de que no será el único porque hay una lista de 60 edificios que pueden correr la misma suerte porque tienen aprobada la declaración de ruina. Ante las críticas, el vicealcalde, Jaime Carnicero, se defiende y alega de que no es un derribo "caprichoso" sino que es la Junta de Comunidades la que ha dado el visto bueno a esta decisión, y que además, en breve presentarán "medidas para aminorar el problema".

Pero Granado advierte de que el alcalde, Antonio Román, ha derribado en los últimos cuatro años 20 edificios en el casco histórico sin informes del Gobierno regional y sin cerrar los expedientes. 41 están pendientes de su futuro pero correrán la misma suerte, dice el joven edil. Un "proceso de destrucción del casco histórico al que nos hemos acostumbrado en los últimos años y que indica que el alcalde ha hecho de su capa un sayo para abrir agujeros en pleno casco histórico sin importarle nada”. A este respecto, y a pregunta de los medios de comunicación, el concejal del PSOE ha aclarado que “quien tiene la responsabilidad de tramitar los expedientes y dar la licencia de derribo es el Ayuntamiento, mientras que la Junta de Comunidades tiene la firma  para, si hay algún resto arqueológico, informar para que se paralice la obra y ese resto arqueológico se salve”.

En el caso concreto del edificio del Bar Soria, el edil socialista ha explicado que está declarado en ruina desde finales de 2013, lo que significa que “haberlo tenido dos años sin actuar sobre él en ningún sentido, ha sido correr un riesgo para la ciudadanía de Guadalajara. Si se va a derribar ahora da a entender que a lo mejor el alcalde lo ha tenido paralizado hasta que pasaran las elecciones, porque temía que un agujero enfrente de la Iglesia de Santiago, en el corazón del casco histórico, podía dañar sus perspectivas electorales”.

Granado ha repartido responsabilidades por las declaraciones de ruina y derribos de edificios en el casco histórico entre sus propietarios privados y el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Guadalajara: “en el caso del Bar Soria, volvemos a ver la técnica de las ventanas abiertas, que se repite en otros inmuebles, algo que está consintiendo el Ayuntamiento para que pasen las palomas y la humedad y se acelere el deterioro y la consiguiente declaración de ruina”, ha señalado, precisando que “el Ayuntamiento tiene instrumentos para vigilar y multar, con el fin de que esto no ocurra, pero no lo está haciendo”.

El concejal socialista ha lamentado además “la desidia con que el señor Román ha descuidado el casco histórico de Guadalajara hasta llevarlo a la situación actual de destrucción y proliferación de solares” y ha pedido que “se tomen en serio este tema, porque el reciente anuncio del equipo de Gobierno de elaborar un documento para revitalizar el casco no es serio" porque “cambiar la dinámica de destrucción que sufre el casco histórico de Guadalajara no se logra con escribir un documento en dos meses y medio”, sino que “es necesario sentarse con asociaciones culturales y comerciales, poner el documento en común con todas las capas sociales, culturales y económicas de la ciudad, y también con las formaciones políticas, y eso es algo que el equipo de Román no está haciendo”. Como ejemplo, ha dicho que “ese documento que el  equipo de Román dice querer tener listo para enero de 2016 todavía no se le ha presentado al Grupo Municipal Socialista, con lo que teniendo en cuenta que faltan menos de dos meses y medio para esa fecha, parece que no quieren recibir ninguna aportación”. 

Carnicero pide "coherencia" al Grupo Socialista

Por su parte, el vicealcalde ha reprochado al Grupo Socialista la ausencia de propuestas y de alternativas “para salvar una situación que no nos gusta a nadie. Es muy fácil hablar. Lo difícil es proponer. Lo que ha hecho hoy el PSOE es describir una situación que a ninguno nos gusta, pero lo que se espera del mayor grupo político de la oposición es crítica constructiva, alternativas y propuestas para salvar esta situación", ha señalado en nota de prensa. Según Carnicero, "el equipo de Gobierno lleva mucho tiempo trabajando para aminorar este problema y dentro de poco desarrollará medidas concretas en este sentido. Echamos en falta más trabajo y más seriedad por parte de los concejales socialistas”.

El vicealcalde señala en esta nota que es la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha quien ha autorizado las obras de demolición de este edificioy que por tanto "el Ayuntamiento tiene que cumplir. No es una decisión caprichosa, sino una obligación derivada de la situación en que se encuentra el inmueble”. En este sentido, pide a Granado que “si está tan seguro de que algunos promotores o propietarios están teniendo una conducta negligente para empeorar las condiciones edificatorias de sus inmuebles, que lo denuncie ante los juzgados o la policía”.

Por último, Jaime Carnicero pide coherencia al Grupo Socialista coherencia: “Nos acusan de que el derribo se ha demorado durante algún tiempo. ¿En qué quedamos? Si se derriba porque se derriba, y si no se derriba porque no se derriba. Lo que no podíamos hacer era dar vía libre a la demolición sin tener la autorización de la Junta de Comunidades. ¿Y si la Junta se hubiera pronunciado en contra de dicha demolición? Es ahora cuando se ha pronunciado”, ha explicado.