Juan Solo: "Siempre tengo miedo escénico"

Juan Solo lleva 30 años contando la vida desde la radio. "Me ha dado todo", confiesa. • Horas antes de que suba al escenario del Buero para pronunciar el pregón literario, charlamos sobre ferias, la ciudad y el inmenso cariño que ha recibido de la gente y que, aún hoy, le sigue "descolocando". • El pregón, adelanta entre risas, "no será cansino".


Juan Solo lleva 30 años contando la vida desde la radio, 25 desde Ser Guadalajara. "Me ha dado todo", confiesa. Este año, el mismo en el que la Ser decidió prescindir de su trabajo le han ofrecido el premio de ser el pregonero de las Fiestas de su ciudad, algo que aceptó con honor y que, pese a todo, admite no le deja un sabor agridulce porque "el dulzor supera con creces lo agrio. Me ha parecido un momento tan especial en mi vida que estoy más contento que lo que podría ser la cruz de la moneda".

Juan Solo atiende a Cultura EnGuada por teléfono esta mañana, nueve horas antes de que suba al escenario del Buero Vallejo y pronuncie las palabras mágicas con su voz, un timbre que traspasa, contundente y de forma contagiosa, al mismo tiempo que irradia alegría y optimismo. 

¿Qué es lo primero que se le pasó por la cabeza cuando le llamó el alcalde y le ofreció ser el pregonero de este año?

No te lo vas a creer, pero me acordé enseguida de Pedro Solís (risas) -pregonero en 2014- y luego en el pregón, contaré por qué (risas).

¿Le ha dado algún consejo Pedro,  se lo ha pedido usted a alguien?

Pedro me impone mucho respeto porque hizo un pregón perfecto. Lo que me entusiasma mucho es que él enseguida dijo que estaba muy alegre porque yo fuese el pregonero de este año.

¿Cómo se digiere, cómo se explica tanto cariño? Esto de que a uno le organicen un concierto homenaje para darle las gracias y su despido fuese una revolución en las redes sociales es difícil de encajar ¿no?

La verdad es que todavía no he sido capaz de digerir ese cariño que dices o entender qué ha pasado, salvo que en Guadalajara ya estemos hartos de muchas patadas y de que nos pasen cosas raras o cosas malas y se haya tomado mi caso como punto sin retorno... cada una de las frases o comentarios, cada una de las personas a las que me encuentro me dejan un poco descolocado.

El secreto mejor guardado es el contenido del pregón, pero déme un titular.

 ¿Un titular....? No va a ser cansino (risas).

¿Cómo ve Guadalajara ahora?
Guadalajara es una ciudad que, creo, los que vivimos en ella tenemos que empezar a respirar por ella, a impulsarla, a creernos que Guadalajara puede ser mejor. Que es buena, eh? yo he vivido toda mi vida aquí y me parece una ciudad estupenda, pero creo que podemos mejorla y que tiene que ser un trabajo de todos. Estoy convencido.

30 años contando las fiestas por la radio... ¿cómo va a vivir estas primeras, sin estar al otro lado del micrófono? ¿qué es lo que este año no se va a perder?

Has dicho la palabra clave: viviendo estas fiestas. Lo de contarlas y vivirlas no es lo mismo. ¿Sabes lo que voy a hacer este año que no he podido hacer otros? Vivir y disfrutar de las fiestas con mis hijos. Tú sabes que las fiestas son 24 horas sobre 24 si no 26, porque a veces tenemos que sacar tiempo extra y evidentemente, esa otra parte, la de los amigos, la de la familia, la tienes que dejar un poquito de lado.

¿Recuerda sus primeras ferias tras un micrófono? 

Claro, claro que me acuerdo. Tenía mucha ilusión y no sabía muy bien dónde estaba.

Anécdotas habrá miles. Dígame una... o dos. Por ejemplo ¿ha tenido miedo escénico alguna vez?

Siempre tengo miedo escénico (risas). Evidentemente, cada mañana, los minutos antes, previos, a saludar desde los encierros para contarles a los oyentes lo que pasaba o tal vez, después de una noche sin dormir o con muy pocas horas de sueño, la sensación era de allá voy y sin red. Anécdotas hay cientos; encuentros de artistas de todo tipo, charlas con toreros, las hay de todo colorido... yo qué sé... colarte en la suelta de correpiés, cuando se hacía, o participar en el desfile de carrozas. Ahora se cuida mucho la estética y es temático pero hubo un tiempo en el que se dejaba participar a las unidades móviles de la radio o de la tele y ahí estábamos, en medio del desfile de carrozas, yo qué sé qué hacíamos.

¿Qué le ha dado la radio?¿qué supone contar la vida desde ese medio?
La radio te da la vista y el oído, con la curiosidad añadida de la radio, de querer enterarte de algo más para luego tú contarlo lo mejor posible. En mi caso, mis 30 años de radio, mis últimos 25 en la Ser, me han traído hasta aquí. Mi vida no se entiende sin lo que he hecho a través de la radio.

¿Volveremos a escuchar su voz en las ondas? 
Esta misma tarde... (risas) en el Buero y en las ondas, yo deseo que sí. Es lo que sé hacer, lo que me gusta y mi salida natural. Espero que algún micrófono conectado a las ondas me deje seguir llevando la voz a los oyentes, a los muchos o a los pocos oyentes pero que desde luego son muy ruidosos y me han demostrado que me quieren mucho.