La Casa de Guadalajara cierra por mayoría y sin deudas

Los socios de la Casa de Guadalajara decidieron este martes por mayoría absoluta cerrar la entidad, tras más de 80 años de presencia en Madrid. • El propietario del edificio condona la deuda acumulada desde otoño por el alquiler de la sede. • El presidente confía en que "quizás algún día se produzca el milagro y se reabra". • Personalidades de la cultura lamentan la pérdida de esta entidad.


Por mayoría absoluta, sin deudas y con un gran sentimiento de tristeza, la Asamblea Extraordinaria de Asociados de la Casa de Guadalajara en Madrid decidió este martes disolver esta entidad tras más de 80 años de presencia en Madrid. Se va, eso sí, sin pagos pendientes, gracias a la condonación de la deuda del alquiler de la sede que mantenían con el dueño del edificio desde el pasado otoño. En la votación, se registraron nueve votos en contra y diez abstenciones. Se aprobó también por mayoría absoluta la constitución de la Junta Directiva, en Comisión Liquidadora. Asistieron a la reunión menos de un tercio de los socios de la entidad.

Entre los acuerdos adoptados en la reunión, el del destino de los archivos de la Casa, de la Biblioteca y cuanto en ella se encuentre. Han aceptado el ofrecimiento de la Diputación Provincial de Guadalajara, donde quedarán en depósito, "con la esperanza de que un día no muy lejano la Casa de Guadalajara en Madrid pueda reanudar sus actividades". En caso contrario, archivos y biblioteca quedarán a disposición de estudiosos e investigadores.

En este sentido Pérez Acevedo ha señalado en una entrevista mantenida en la mañana de hoy con Cultura EnGuada, que aunque "hoy por hoy no se vea ningún viso", pensar que no habrá una nueva oportunidad de abrir la Casa "sería ir en contra de nuestra propia condición. Quizás algún día se produzca el milagro y se reabra". Más prudente, añade: "aunque si no se ha producido en vida es difícil que se produzca una vez extinguida".

A pesar de no constar en el orden del día, y por una cuestión "de transparencia", el tesorero también comunicó a los asociados el estado de cuentas al 31 de diciembre. La Casa de Guadalajara ha decidido que cerrará sus puertas sin "dejar deudas", salvo con la empresa propietaria de la sede, con la que se ha acordado la condonación de la deuda de alquiler. "Hemos tenido una ayuda importante del casero", reconoce Acevedo. "La Casa está ahí desde el año 59 y según él, hemos tenido un comportamiento ejemplar en el cuidado y mantenimiento del local. Por eso, él aceptó liquidar las deudas y que el sobrante, en todo caso, fuera para atender la deuda pendiente. Quedan tres meses y pico sin pago".

"Fue esencialmente un día emotivo por parte de todos", reconoce Acevedo, al mismo tiempo que remarca "la trayectoria limpia, ilusionada, de entrega y trabajo, de relación muy próxima y cariño a Guadalajara" de la entidad alcarreña. Ha sido, admite, una "difícil decisión" en la que no ha faltado el reconocimiento del trabajo de "los numerosos miembros de las juntas directivas que lo han precedido", y de quienes en la tarde del martes se encontraban en la Asamblea, donde Pérez Acevedo también quiso repasar el papel jugado por la Casa de Guadalajara en Madrid a lo largo de su larga trayectoria.

Desde un consorcio de empresas a alquiler de despachos, todo inútil

El triste cierre llega "tras numerosas iniciativas en busca de su continuidad en las que ha estado trabajando la Junta Directiva hasta la víspera de la convocatoria", señala la entidad en un comunicado. "Desde el 1 de enero de 2010, que tuvimos la subida fuerte del importe del alquiler, ya dijimos que esto no podía continuar", dice Pérez Acevedo.

"Intentos de continuidad ha habido muchos", añade el atencino Tomás Gismera, secretario de la Casa. "Hasta estos mismos días se ha estado trabajando en ellos, pero ninguno tenía viabilidad ni posibilidad de futuro". En estos tres años, "casi de agonía", dice, "se ha buscado de todo". Desde la creación de un consorcio de empresas que pudiera mantener la Casa, despachos de reunión para empresarios y ayuntamientos de Guadalajara al alquiler de espacios para ensayos… "pero nos ha faltado lo más principal, el respaldo económico y mayoritario de la gente de Guadalajara residente en Madrid, y de la de Guadalajara que viene a Madrid y que, en el fondo de todos los fondos, no ha entendido la gran labor que la Casa venía llevando a cabo".

También han tenido el ofrecimiento incondicional del Presidente de la Casa de Soria, quien de palabra y por escrito, ha puesto a disposición su sede "para lo que hiciese falta y sin poner precio", señala Gismera."Después de valorarlo, optamos por dejarlo a un lado. Si bien algunos de nuestros grupos escénicos, y algunos socios, han pasado a la Casa de Soria, otros sabemos que optarán por la de Castilla-La Mancha".

Hasta el mismo día de ayer martes hubo una oferta de'fusión' de su presidenta, Olga Pedroche, que ha sido descartada. José Ramón Pérez Acevedo puntualiza que, en realidad, el asunto viene de lejos: "no se nos invitó cuando se constituyó la Casa de Castilla-La Mancha, por eso se llevó a Junta General y se aprobó que la Casa de Guadalajara mantendría su identidad mientras pudiera funcionar. La Casa de la Mancha no contó con Guadalajara para crear la Casa de Castilla-La Mancha. Nos sentíamos liberados de cualquier compromiso.

Ya hace dos años se descartó esta misma opción. El asunto se elevó a Junta General, donde se ratificó por mayoría -salvo una abstención- la no integración en una entidad superior. "La realidad es que" desde que se hizo pública la situación de insostenibilidad de la Casa "no he tenido ninguna llamada de la Casa de Castilla-La Mancha", dice Pérez Acevedo.

Apoyos recibidos

La Casa "ha sido víctima de la crisis", entiende su presidente, que ya explicó los motivos del cierre hace un mes. Pérez Acevedo ha querido remarcar los apoyos recibidos por otras casas regionales y reconocido la colaboración de "entidades, ayuntamientos, empresas y, sobre todo, guadalajareños de corazón que han mantenido viva esta Casa desde la fecha de su fundación, un lejano 4 de junio de 1933". También de los asociados, que con su "numerosa presencia" en la Asamblea refrendaron el "respaldo" a "la sentida decisión de la Junta Directiva" y "apoyaron en todo momento a su presidente y miembros de directiva".

Entre las muestras de cariño que se hicieron públicas en la reunión, la mayoría fueron de instituciones y entidades culturales de la provincia. De hecho, se leyeron algunas de las notificaciones recibidas, entre ellas, las de la Presidenta de la Diputación Provincial, el Director General de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha y la Concejala de Cultura del Ayuntamiento. Igualmente mostraron su apoyo los presidentes de las casas regionales de Soria y Asturias, entre otras.

Reacciones por el cierre

"Es un día muy triste para Guadalajara. Hoy no he podido pensar en otra cosa". La diputada de Cultura, Marta Valdenebro, se sincera así en un post en facebook, tras conocer la noticia. Valdenebro, la última pregonera navideña de la entidad, lamenta "profundamente que no se haya podido hacer nada para evitarlo" y se une "al aplauso" del cronista provincial y Socio de Honor de la Casa, Antonio Herrera Casado, quien recuerda el papel que esta entidad ha tenido durante más de 80 años: "ha sido uno de los monumentos sociales de esta tierra durante casi un siglo, pero los tiempos han cambiado. Es de sabios reconocerlo, y con el corazón en un puño, decir adiós". Por su parte, Juan Garrido, Socio Honorífico de la Casa y Melero Alcarreño asegura que con el cierre se va "un símbolo de Guadalajara, 80 años de su historia social y cultural". El presidente de la Fundación Siglo Futuro añade: "Es tiempo para el recuerdo y el agradecimiento. ¡¡Tanta historia, tanta ilusión, tanto trabajo y tanto bien, me emociona!!"

"Es un momento duro y una decisión triste", reconoce Tomás Gismera, secretario de la Casa de Guadalajara y exeditor del boletín Arriaca -la publicación de la entidad-. "A quienes teníamos la responsabilidad de dirigir la Casa nos ha pesado mucho la historia, han sido muchas noches sin dormir, pero no teníamos otro remedio, cerrar con dignidad o morir por consunción y cargados de deudas, hipotecados y probablemente desahuciados. Y ante todo teníamos que mantener el honor de Guadalajara". Ha habido tristeza pero también "alegría por haber colaborado a promocionar la cultura e historia de una provincia en Madrid. Yo, además, tengo el orgullo de haber dejado escrita su historia". En cualquier caso, y en esto coincide con el presidente de la entidad, Pérez Acevedo, "no es momento de hacer reproches a nadie".


Esta información es una ampliación de la noticia publicada a las 09:53 h.