Los Reyes Magos tiran de Clan

La Cabalgata de los Reyes, que han vuelto a Guadalajara en carroza, ha equilibrado este año el componente bíblico ya habitual con el universo de personajes infantiles, que ha tenido esta vez tres carrozas de Pepa Pig, Dora y Playmóbil.


Sin excesivos alardes, con una sobria puesta en escena y una puntualidad que se agradece, la Cabalgata de los Reyes Magos de Guadalajara de este año ha recuperado en esta edición su antiguo itinerario por el corazón de la ciudad, a través de la Calle Mayor, y ha ofrecido un espectáculo en el que han destacado la batukada del rey Baltasar y la comitiva de personajes infantiles, cuya presencia ha sido mayor que en años precedentes, con carrozas de dibujos animados como Pepa Pig y Dora Exploradora.

Los dulzaineros han abierto el cortejo de los Reyes Magos con música de villancicos. Se ha vuelto a echar de menos a la Banda Provincial de Música, cuyo reciente retorno no ha incluido a este evento. Los pastorcillos, los imponentes bueyes peludos y el simpático rebaño de ocas que andan en una y otra dirección han ofrecido las primeras estampas de la cita, partiendo con total puntualidad, hacia las seis de la tarde, y conforme caía la noche.

El primer tramo del recorrido estaba rebosante de público. Cada espectador ha podido disfrutar de cerca media hora de desfile, el tiempo que tardaban en pasar todos los personajes: ocho carrozas y unas 350 personas caracterizadas, entre ellas voluntarios de las asociaciones locales Gentes de Guadalajara y los Scouts.

Aunque la Cabalgata arriacense ha mantenido el formato bíblico de los últimos años, con una suerte de Belén Viviente que incluye diferentes pasajes de la vida de Jesús como la huida a Egipto o la presencia del rey Herodes, la de este año ha contado con una segunda mitad más generosa que otras veces en personajes de fantasía acordes con la gran noche de los niños que se vive cada día 5 de enero.

Sin renunciar a un nutrido acompañamiento de judíos, romanos y figurantes vestidos de época, los Reyes Magos han aparecido muy seguidos y todos en carroza –lejos de los exotismos de otros tiempos–, marcando el ecuador del desfile. A sus Majestades, protagonistas absolutos de la cita, les ha seguido a continuación el trenecito turístico reconvertido para labores regias y un rico desfile de personajes muy reconocibles para los más pequeños, entre ellos Shrek, los animales de Madagascar, Asterix y Obélix, las Tortugas Ninja, Winnie the Pooh, la Pantera Rosa, Pocoyó o la Abeja Maya.

Los honores de las carrozas han sido reservados para la familia Pig, con Pepa, George y compañía; para un barco vikingo con enormes muñecos playmóbil nórdicos y corsarios; y para la intrépida exploradora Dora. Este año los Magos, además de tradición, han tirado de Clan. Y si ha habido la mitad de caramelos, tampoco se ha notado, porque parece consolidarse el cambio en favor de más fantasía que reclamábamos en un artículo de opinión hace dos años -cuando sólo hubo una carroza infantiil- y cuyo giro ya aplaudimos en 2014: las Cabalgatas, mejor con serpentinas.


Fotos: E.C.