“En esta ciudad se puede tirar todo menos el Infantado”

El PSOE critica la política de conservación del patrimonio en el casco antiguo de Guadalajara y plantea una moción para el próximo Pleno con medidas como la declaración de Área de Rehabilitación Integral. • Frente a actuaciones concretas, consideran que hay que fomentar una planificación global para “sacar al casco del progresivo deterioro que sufre”. • Proponen también actualizar el catálogo de edificios protegidos, que en su situación actual no ha impedido derribos como los del Cine Imperio o el Mural de Bosch. 


“La evidente degradación que sufre el casco histórico de Guadalajara, especialmente durante los últimos años, requiere soluciones que hasta ahora el Gobierno municipal del PP se ha negado a adoptar pese a las numerosas propuestas que hemos planteado desde el Grupo Socialista”, ha criticado este jueves la concejala de la oposición Elena de la Cruz, encargada de anunciar una moción que el PSOE llevará al Pleno planteando la necesidad de nuevas propuestas para “sacar al casco histórico de la capital del progresivo deterioro que sufre”.

Las medidas que propone el grupo socialista son que el Gobierno municipal solicite la declaración de Área de Rehabilitación Integral (ARI) para el casco histórico de Guadalajara, que se actualice el catálogo de edificaciones protegidas en el casco y que el equipo de Gobierno impulse un programa de ayudas e incentivos fiscales municipales para la edificación de los numerosos solares que hay en el centro histórico.

“La declaración de ARI para el casco histórico supondría ayudas económicas para vecinos en la rehabilitación de viviendas y para rehabilitación de espacios públicos, que no son desdeñables y podrían paliar la situación degradada del casco histórico”, ha explicado De la Cruz.

Cabe recordar que también la Federación de Asociaciones Culturales planteó en diciembre, durante una reunión del Consejo Rector del Patronato de Cultura, que el centro de la ciudad fuese declarado Conjunto Histórico Artístico, figura que también impediría gran parte de los derribos de edificios que se vienen produciendo en los últimos tiempos por falta de catalogación, aspecto que, según ha reconocido el propio alcalde, ha impedido que siguieran en pie algunos edificios como el Cine Imperio o el que albergaba en una de las fachadas el mural de Bosch que en plena Calle Mayor homenajeaba a la Constitución de 1978. El propio Román dijo en aquella reunión de invierno que “tomaba nota”, según declaró el presidente de la Federación, Juan Antonio Lázaro. Aquella medida fue una de las consecuencias de la denuncia pública que hacían Amigos del Moderno y la asociación de guías con su Ruta de las Eras, un recorrido por los solares y el patrimonio destruido en pleno centro.

Sólo está a salvo el Infantado

Respecto al segundo de los puntos indicados, lo consideran también fundamental: “Es muy alarmante que, con el catálogo actual, el único edificio que no se puede tirar ahora mismo en Guadalajara es el Palacio del Infantado, porque todos los demás, aunque tengan valor histórico, absolutamente todos pueden ser derribados”, ha indicado.

En cuanto a la petición de un programa de ayudas e incentivos fiscales municipales para la edificación de los solares que hay en el casco histórico, De la Cruz ha enfatizado que “no puede permitirse tener en el casco histórico de Guadalajara esa gran cantidad de solares, que en breve serán más porque varios edificios van a tirarse pronto, no es una imagen aceptable para la ciudad ni para el turismo”.

En este mismo sentido, cabe añadir que el presidente de la Asociación de Guías Provinciales de Guadalajara, Manuel Granado, ha manifestado a través de la red social Facebook que también otro edificio del centro, situado frente al Liceo Caracense, tiene previsto su derribo próximamente.

Anuncio de derribo en el Pi

Las propuestas socialistas llegan la misma semana en que había sido anunciado el derribo de un edificio junto a la calle Bardales, conocido como el edificio del Pi –por el pub que allí estuvo abierto–. El regidor anunció el lunes (día en que estaba prevista la llegada de las piquetas) que  se había parado desde el Consistorio el derribo para proceder a “la revisión de la situación del edificio y la necesidad de la demolición ante la inquietud que había surgido entre algunas personas”.

El inmueble, declarado en ruina, no sólo es uno de los cada vez menos ejemplos de arquitectura tradicional en la capital, sino que sus bodegas y una galería inferior tendrían un peculiar valor arqueológico que no está preservado al no figurar en el catálogo de edificios a proteger.

De la Cruz ha hecho un breve diagnóstico de “la situación deplorable en que se encuentra actualmente el casco histórico”: solares vacíos, que en breve van a ser más porque se van a seguir tirando edificios; una imagen degradada y poco cuidada en distintas calles, con cableado cruzándolas; un comercio con cada vez menos actividad y cada vez más locales cerrados; y unas reformas que el equipo de Gobierno ha ido haciendo durante los últimos años de forma aislada, sin ningún criterio, sin ningún tipo de unidad incluso estética o de materiales y sin un plan o estrategia que dé a estas reformas una apariencia de conjunto.

Plan para revitalizar el casco

Ante este diagnóstico que hacen los socialistas, creen que la responsabilidad recae casi en exclusiva en los últimos siete años de gobierno municipal del PP: “empezó cargándose el Plan Especial del Casco Histórico. Posteriormente, el alcalde se comprometió a asumir las actuaciones previstas en el centro histórico dentro del Plan de Ordenación Municipal (POM), que se estaba redactando, pero el POM también está en un cajón desde noviembre de 2009, sin responder a las alegaciones que se hicieron. Y, para rematarlo, cuando se redactó la ordenanza de la Inspección Técnica de Edificios (ITE), el equipo de Gobierno no admitió la enmienda del PSOE, en la que se proponía el establecimiento de ayudas municipales para los edificios que estaban en mal estado y debían ser inspeccionado en los dos primeros años, lo que ha provocado la gran cantidad de edificios que hemos visto caer desde que se aprobó dicha ordenanza”.

La oposición juzga que “el Gobierno municipal del PP no tiene ningún plan para revitalizar el casco histórico de Guadalajara, va haciendo pequeñas cosas de forma aislada, pero como no forman parte de un conjunto no llevan a ningún sitio y no van a conseguir el casco histórico que merece la ciudad, que desde luego no es el que tenemos”, ha afirmado De la Cruz, que reclama que “después de haber rechazado varias mociones en las que proponíamos soluciones para que no se hubiera llegado a este grado de deterioro del centro histórico, esta vez sí aprueben nuestra iniciativa para empezar a actuar y corregir la situación”.