Explosión artística en el Julio Cultural de Trillo

El Julio Cultural ha arrancado en Trillo con diversas actividades, incluido un desfile de moda infantil con fines solidarios y un concierto en Viana de Mondéjar de Emilio Ibáñez. • Alumnos de los talleres de la localidad muestran sus trabajos hasta el domingo en la Casa de la Cultura. • El puente volvió a llenarse de luz y sonido un año más con el espectáculo de la compañía Kanbaihota. • El cineasta Pedro Solís proyecto su exitoso cortometraje de animación 'Cuerdas' y mantuvo un encuentro con el público.


Desde este viernes y hasta el domingo las asociaciones trillanas están exponiendo en la Casa de la Cultura los trabajos que han llevado a cabo en los distintos talleres de manualidades que llevan a cabo en invierno y primavera. En total, más de un centenar de piezas que repasan casi todas las especificidades del vasto mundo de las manualidades. Desde la tela hasta el hilo. Es una de las actividades que se puede disfrutar cada año en el marco del amplio programa de actividades 'Julio Cultural' en Trillo, donde no ha faltado tampoco un desfile de moda infantil y el espectáculo nocturno que cada verano envuelve de luz y sonido el emblemático puente de la localidad y el entorno del río.

Manualidades en un centenar de piezas

Rosario Sánchez lleva dos años impartiendo clases de patchwork, los mismos que se lleva celebrando el encuentro de las artesanas de esta disciplina que une trozos de paños multicolores en formas variopintas. También hay piezas de encaje de bolillos, después de que los trillanos comenzaran este año a aprender. También hubo encuentro de encajeras.

La OMIC local continúa patrocinando clases de pintura en tela, de las que hay algunas muestras verdaderamente bien trabajadas. Novedad este año son piezas hechas en carey, manualidad nueva este año. No faltan los objetos de cuero y marquetería de los que, como el año pasado, hay verdaderas obras maestras.

De alumnos a maestros

Con el paso de los años, los alumnos se han convertido en maestros. Sus creaciones hacen gala de buen gusto y especialización, pero lamentablemente, no están a la venta, por el alto valor sentimental que cada pieza tiene para sus autores.

Los trabajos han quedado expuestos por grupos de talleres y cursos, dándole así estructura temática y el espacio necesario a cada uno de ellos para ser admirados. La exposición será clausurada este domingo.

También con nombre propio

Dos de las artesanas que muestran cada año sus creaciones en la muestra son Maribel Carrillo y Maruchi López. Ya han pasado más de 15 años desde que a Maribel empezara a picarle el gusanillo de las manualidades. Realizó varios cursos a distancia y presenciales y llenó su casa y la de sus familiares de cuadros tridimensionales, una de las primeras técnicas que aprendió, fruto de las clases que se organizaron en el pueblo. Poco a poco, los cuadros, figuras, cajas y jarrones se fueron acumulando, y tuvo que trasladar su zona de trabajo a una habitación del garaje, habitación que actualmente también se ha quedado pequeña.

Maribel recibe clases de manualidades de una misma profesora desde hace años, Marivi Hermosilla, y ahora es ella quien también las imparte para la Asociación de Mujeres de Trillo. En la muestra hay cajitas pintadas a mano, cuadros, figuras de porcelana, espejos decorados y un largo etcétera de trabajos cuidadosamente rematados que Maribel ha creado a lo largo de los últimos años, y no tanto en este, en el que una operación de la que afortunadamente ya se recupera, la ha mantenido un tiempo en el dique seco. 

La otra es Maruchi López. A Maruchi todo el mundo la conoce en Trillo por su originalidad en la vestimenta, su creatividad y también por su generosa participación en todos los eventos que se organizan en el pueblo, sobre todo aquellos que tienen un componente más tradicional. En otras ocasiones ha expuesto originales collares hechos de chapas, cuadros y vestidos. Una amplia muestra de su creatividad se puede admirar en estos días en Trillo.

Desfile de moda infantil

El Julio Cultural trillano arrancaba ya hace una semana con otras actividades, entre ellas una convocatoria solidaria: una guadalajareña aficionada a la moda, Marta Marí, que había colaborado ya con Cáritas en varios desfiles anteriores, cedió sus veinte últimas creaciones para que niños y niñas trillanas desfilaran en la Plaza Mayor admirando los diseños en esta “pasarela” de los pequeños.

Sucesivamente o en parejas, los pequeños lucieron las creaciones de la alcarreña. Luego Ayuntamiento y diseñadora solicitaron al público que, de forma voluntaria, entregaran alimentos no perecederos como entrada. Se recogieron en torno a cien kilos, que una voluntaria de Cáritas Guadalajara se llevó para distribuir según el criterio de la entidad.

El puente de Trillo, envuelto en luz y sonido

Por segundo año consecutivo, el puente de Trillo volvía a aparecer envuelto entre brumas e iluminado por decenas de cañones de luz en una de las propuestas del Julio Cultural, que ya el año pasado “encantó a los trillanos”, explica Hugo Pérez, concejal de festejos. Decenas de proyecciones, todas ajustadas a las dimensiones del puente, se proyectaron desde las once de la noche del pasado viernes e iluminaron el paso del río Tajo por la localidad.

Una cuidada selección musical acompañaba la proyección, al tiempo que tres funambulistas, pertenecientes a la compañía Kanbaihota, descendían sobre tela y trapecio hasta prácticamente rozar la superficie del agua. Además de componer un espectáculo visual único, también “reivindica la belleza de un monumento sobre el que cruzamos cada día”, añade Pérez.

El espectáculo, que duró algo más de 40 minutos, terminó con la actuación del grupo de rock Silly Shakle, y con el disparo de fuegos artificiales. “El escenario es mágico y muy agradecido. Realza cualquier montaje artístico que se haga sobre él”, valora José Luis Sánchez,  director del espectáculo. Sánchez, que es trillano, siente una “gran responsabilidad por actuar en casa. Siempre hay un componente emocional y muchas ganas de que todo salga perfecto”. Los espectadores ofrecieron una larga ovación al final del espectáculo para premiar su belleza plástica.

Solís y sus ‘Cuerdas’

El cineasta Pedro Solís recaló en Trillo para proyectar los cortometrajes ‘Cuerdas’ y ‘La Bruxa’ –ambos, Goya al Mejor Cortometraje de Animación– y departir con el público, en un acto organizado por la Asociación de Mayores de Trillo y en el que explicó cuáles son los pasos para llevar a cabo un corto, con toda profusión de detalles, y, naturalmente, apoyándose en imágenes.

En lo anecdótico, el cineasta recibió el sábado 5, mientras estaba en Trillo, la noticia de que ‘Cuerdas’ sumaba otro galardón más a los muchos obtenidos, el del XIII Festival Mundos Digitales en La Coruña, al que no acudió porque ya había cerrado su compromiso en Trillo.

Solís habló de su trayectoria y de su empeño por trabajar en el cine, hasta el punto de que con 30 años decidió abandonar la estabilidad de su trabajo y se lanzó a la aventura del sector del videojuego, en el que ha desarrollado diferentes tareas, desde artista 3D a coproductor en numerosos títulos para PCs y consolas. Más tarde ha participado en cortometrajes de animación como ‘Las aventuras de Tadeo Jones’ y ‘El sótano maldito’. Su primera película como director y guionista fue el corto ‘La Bruxa’, galardonada con el premio Goya 2011. Tanto éste como ‘Cuerdas’ están inspirados, aunque de forma muy diferente, en el nacimiento de su hijo Nicolás, con parálisis cerebral.

Solís ha sido también director de producción de la taquillera ‘Las aventuras de Tadeo Jones’, de 2012, tras la cual se puso manos a la obra con ‘Cuerdas’, inspirada, entre otras cosas, en la canción ‘Y al final’ de Enrique Bunbury, cuando dice “y al final te atare con todas mis fuerzas / mis brazos serán cuerdas al bailar este vals”. “Oyéndola, visualicé el corto”, afirmó.

Son cubano en Viana de Mondéjar con Emilio Ibáñez

La música de fusión de Emilio Ibáñez sorprendió a propios y extraños este domingo en la  plaza de Viana de Mondéjar. El multiinstrumentista cubano estuvo acompañado por ocho músicos (dos coristas, dos percusionistas, un teclista y una pianista, una guitarra acústica y un bajista) para interpretar sus ‘Cantos de ida y vuelta’. Ibáñez bebe de las fuentes de los ritmos africanos y se mueve en lo que se llama la timba, mezcla entre salsa, jazz latino y bolero. El concierto de Ibáñez en Viana mezcló canciones latinas, rock, baladas y sones cubanos, conducidos por la personalísima voz de Emilio.

Según el cantautor,  “la cultura cubana es una fusión de la africana y la española, porque no quedó nada de la cultura de los aborígenes en la isla. En realidad los cubanos tenemos más que ver con España, por la comida, por las palabras, por la forma de ser, que con cualquiera de los otros países de Latinoamérica”.  Por eso, Ibáñez bautizó a su espectáculo como Cantos de ida y vuelta. “Lo simbolizo mucho con el uso del cajón, al que todo el mundo llama cajón flamenco, cuando en realidad es peruano”.

En Viana, Ibáñez presentó también su nuevo disco, Primer Mundo, que está presentando de la mano de Cantos de ida y vuelta. “El disco surgió como consecuencia de la primera canción que escribí cuando llegué a España. Caminé por Madrid para conocer la ciudad. A partir de ahí escribí un tema donde hablo de lo que me llamó la atención. Critico la parte mala, de coches, atascos y agobio, y me adueño la buena. Al final termino diciendo que me quedo a intoxicarme contigo”.