40 asociaciones culturales y sociales se unen en red

Un encuentro propuesto por El Rincón Lento ha servido para que se presenten entre sí, compartan preocupaciones y se conecten. • La falta de espacios para las asociaciones, entre los problemas más comunes.


En el Rincón Lento se habían dado cuenta de que a menudo muchas asociaciones que acudían allí planteaban cuestiones que remitían a otras de la misma provincia que, en cambio, no conocían. Podían complementarse, colaborar, imitar ideas, compartir proyectos… pero no sabían las unas de las otras. Como este hecho, que pareciera anecdótico, no sucedió sólo una vez, ni tampoco dos, sino varias, fue surgiendo casi como una necesidad la opción de convocar un encuentro entre asociaciones de toda la provincia para que se conociesen y entrasen en contacto.

Eso mismo fue lo que ocurrió este viernes en el Espacio Karaba, donde cuarenta asociaciones culturales y sociales de la ciudad, Azuqueca y varios pueblos se presentaron entre sí en una ronda abierta a todas. Durante unos escasos minutos definieron su actividad y su identidad y dibujaron así un “mapa de colectivos”, como describe la coordinadora del multiespacio El Rincón Lento, Ana Ongil. “Nos gustó saber de la existencia de los otros”, recalca días después de esta experiencia que califica de “muy satisfactoria” y que “cumplió con creces” las expectativas.

Del encuentro, que duró tres horas y media, ha surgido una red de contactos y un grupo de mail que mantendrá a partir de ahora en contacto a todas las asociaciones participantes. Será útil para aspectos prácticos (por ejemplo, coordinar agendas y no pisarse a la hora de programar actividades), pero también de cara a posibles respuestas conjuntas ante problemas que les afecten.

Aunque la del viernes fue una toma de contacto, ya surgieron algunas preocupaciones comunes, como la falta de espacios para estas asociaciones (compartido por en torno el 80% de los asistentes) o la posible organización de respuestas conjuntas ante políticas de recortes de las administraciones. En todo caso, cualquier asunto puede ser a partir de ahora susceptible de comentarse en conjunto o de una nueva reunión. “Nosotros hemos dado el primer paso, pero ahora esperamos que el testigo se pase y que sean otras asociaciones las que propongan cuándo podemos vernos”, explica Ongil.

Desde organizaciones muy combativas surgidas con el impulso del 15-M hasta asociaciones cristianas o pequeñas iniciativas privadas culturales, todos tuvieron el viernes oportunidad de presentarse y sumarse a esta red, abierta a la incorporación de nuevos integrantes. “Dentro de lo variopinto, lo que todos allí teníamos en común es que queremos que las cosas cambien y las ganas de estar conectados en red”.