Una alcarreña revoluciona las redes con su 'fuga' a la NASA

Amaya Moro-Martín sacó los colores al Gobierno central por sus recortes en investigación exponiendo su caso en un artículo de El País de agosto, muy comentado. • La también integrante del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de la Biblioteca no tiene sitio para investigar como astrofísica en el CSIC, tras volver de Estados Unidos, donde marcha de nuevo.  “Muchos de los que habíamos regresado nos vamos a tener que volver a ir”.


Se llama Amaya Moro-Martín y dice que el suyo es sólo un caso más. Sin embargo, esta guadalajareña publicó hace un mes un artículo en El País con formato de carta abierta al presidente del Gobierno  que en este tiempo ha corrido como la pólvora en las redes sociales durante los últimos días.

En este texto, titulado ‘Despedida de una científica que está haciendo las maletas’, critica los recortes en investigación y expone como ejemplo su propio caso: una astrofísica que había regresado a España con un programa para retorno de cerebros fugados y que ahora, al no convocarse la plaza en el CSIC, rehace el petate: no tiene sitio para continuar investigando con  el programa Ramón y Cajal con el que retornó tras una década de trabajo en Estados Unidos, pero sí en este mismo país, de donde la vuelven a reclamar para trabajar nada menos que en un proyecto de la NASA: la sustitución del gran telescopio Hubble por otro, el James Webb, dentro de cinco años.

La alcarreña ha despertado un profundo debate sobre el asunto, que tal vez en Guadalajara haya pasado más desapercibido con motivo de las Ferias, pero no en otros puntos del país. El artículo acumula ya casi 14.000 ‘retuiteos’, otros casi 80.000 ‘me gusta’ en Facebook y ha sido compartido en más de 800 ocasiones en la red Google +.

“Este sector ayudaría a cambiar de modelo económico”

La guadalajareña, a quien en los últimos meses se ha podido ver en algunos actos públicos como la despedida de la bibliotecaria Blanca Calvo o el viaje a Atapuerca enmarcado en la última edición del Maratón de Cuentos –es miembro del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil que lo organiza, e hija de su presidente, Luis Moro–, es también la promotora de la plataforma Investigación Digna. Su vuelta a España había coincidido con un periodo de cambios en lo familiar, pues había sido madre hace diez meses y entre sus intenciones no estaba marcharse del país para seguir con su carrera, según ha dejado claro en sus últimas intervenciones.

“Muchos de los que habíamos regresado nos vamos a tener que volver a ir”, alertaba también en una entrevista en la Cadena SER la alcarreña Moro-Martín, que critica que los recortes en investigación están castigando “a un sector que ayudaría a España en su cambio de modelo económico”. Frente a esta apuesta frustrada, considera que “se está desmantelando un sistema que comenzaba a dar sus frutos y que ha costado muchos años” poner en marcha.

Marca España y fuga de cerebros

“La congelación absoluta” de los presupuestos para investigación, que se traduce en que no se renuevan plazas de investigación como la suya, hacen que ocurran situaciones irónicas como que el mismo Gobierno que recorta envíe cartas al extranjero en el programa ‘Ciencia española en el exterior’ para remarcar que estos cerebros fugados son también exponentes de la ‘marca España’.

La propia Moro-Martín ha recibido esta carta en su antigua dirección de la Universidad de Princenton, donde trabajó antes de regresar a España, pero pide al Gobierno que no insista en esa dirección: “Sepa usted, interpela a Rajoy, “que me trasladé a España hace cinco años y cuando emigre próximamente la ciencia que haga ya no será española, ni será gracias a España; seguiré haciendo ciencia a pesar de España. No se molesten en enviarme esa misma misiva a mi nuevo centro de trabajo en NASA.

Y, siguiendo esta argumentación, censura también el uso de eufemismos para hablar de la marcha de científicos al extranjero, conocida como fuga de cerebros, “esa realidad sangrante que su equipo describe como un topicazo”.

Más allá de la abierta crítica en este y otros muchos comentarios de su artículo, la guadalajareña acaba ironizando: “Mariano, durante su legislatura la investigación en este país se está hundiendo irremediablemente hacia el abismo de la fosa de las Marianas. Y si bien es cierto que nuestros colegas científicos han descubierto que hay vida allá abajo, sepa usted que es bacteriana”.


Los artículos de Amaya Moro-Martín en El País:

http://elpais.com/autor/amaya_moro-martin/a/