Un centenar de ciudadanos lanza un SOS en Bonaval

Amplia participación en la marcha convocada el sábado contra el abandono del monasterio ubicad en Retiendas.  El acto culminó con la lectura de un manifiesto y la colocación de una pancarta de ‘SOS’. • Los ciudadanos han elaborado cartas de denuncia del deterioro de este monumento que serán entregadas a la Junta y al Ayuntamiento.


Alrededor de un centenar de personas participaron este sábado por la tarde en la marcha al monasterio de Santa María de Bonaval para exigir una reacción contra la situación de abandono de uno de los edificios más importantes de la provincia, respondiendo así a la convocatoria realizada por el Grupo de Defensa del Patrimonio de Guadalajara.

La marcha partió un cuarto de hora después de las seis, la hora prevista. Según relatan los propios participantes, se dirigieron hacia la fuente de los frailes por el sendero que avanza hacia el monasterio desde Retiendas.

“Acondicionamos el senderillo, que estaba en abandono, quitando ramas y zarzas para poder facilitar el paso. Ahora es mucho más accesible bajar hasta dicha fuente, donde los monjes originariamente recogían agua fresca”, explican.

Más tarde, en el río, se llevó a cabo una merienda popular, tras la cual se recogieron las cartas de denuncia de los participantes, ya que en virtud de la nueva Ley de Patrimonio de Castilla-La Mancha los particulares que vean abandono o peligro de algún bien que forme parte del patrimonio regional “están obligados a ponerlo en conocimiento de las autoridades”. Como es precisaente la situación del monasterio de Bonaval, las misivas de denuncia serán entregadas al Ayuntamiento de Retiendas, a la Delegación de la Junta en C-LM y a la Consejería de Cultura.

La marcha culminó con la lectura de un manifiesto de la Plataforma, en el momento en que se registraba mayor asistencia de participantes al evento, tras lo cual el grupo de música tradicional La Bojiganga deleitó a los presentes con sus canciones. El ambiente fue festivo y ya en las últimas canciones la gente incluso se animó a bailar, aprovechando además la agradable temperatura a la caída de la tarde, que permitió que el acto se prolongara hasta las diez y media de la noche. Ahora en la valla que protege al monasterio está colgada una pancarta que reza: ‘SOS BONAVAL’.