Un grupo de izquierda alternativa okupa el Ateneo

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Los okupas, que están abiertos a negociar, reclaman la reapertura del edificio como espacio de instrucción ciudadana, recuperando el espíritu con que abrió hace un siglo. • Hay una pancarta colgada y un centenar de personas agrupadas en torno al edificio.  El delegado de la Junta ha anunciado ya una denuncia de los hechos.  Los activistas anuncian una asamblea en el propio centro cultural a las 16:00 horas del domingo.


El Ateneo Municipal, edificio de titularidad regional situado en el centro de la ciudad, ha aparecido esta mañana okupado, con una bandera roja en el balcón y un enorme cartel que reclama la vista de la ciudadanía con este mensaje: “Ateneo instrucción obrera. Espacio liberado autogestionado”.

Los promotores de esta acción son un grupo de activistas ligados a movimientos de izquierda alternativa, según se autodefinen, vinculados algunos de ellos a la asamblea de Guadalajara del 15-M. Detrás de la okupación no está Amigos del Moderno, a pesar de que tanto el teatro como el Ateneo son edificios anexos y de que esa otra asociación reivindica la apertura de este otro.

El delegado de la Junta en Guadalajara, José Luis Condado, ha confirmado esta misma mañana a los medios que se disponía a denunciar la okupación. De momento, la calle Enrique  Benito Chávarri está cortada al tránsito y acordonada con vallas y efectivos policiales, aunque a media mañana de hoy no se había producido un desalojo, pese a un intento desde el teatro Moderno, según aseguran los okupas.

Al balcón del Ateneo se han llegado a asomar en diferentes momentos de la mañana hasta tres individuos con pasamontañas y hay, al menos, una mujer, que difunde diversos mensajes a través de un altavoz, entre ellos que están abiertos a negociar. En torno a un centenar de personas están apoyando a pie de calle esta acción.

Qué exigen

El grupo que ha llevado a cabo esta iniciativa, desde días atrás según aseguran, mantiene que el Ateneo Municipal fue un edificio construido a principios del siglo XX para instruir a los obreros de la ciudad y que tras la dictadura, cuando fue expropiado, no ha sido devuelto en las mismas condiciones y para un mismo uso. “Queremos darle un uso social, como un espacio alternativo”. Aseguran que “el objetivo es que resistan” quienes están encerrados en el edificio, que al menos ayer tenía cortada la luz.

Preguntados sobre la ‘oportunidad’ de esta acción, precisamente el día en que se inaugura el Maratón de Cuentos de Guadalajara, una de las citas culturales con mayor repercusión mediática de la ciudad, los portavoces del grupo se han limitado a realizar gestos aprobatorios, pero sin añadir palabra.

En una cuartilla que están repartiendo entre la ciudadanía, este grupo se arroga la “legitimidad” de okupar el Ateneo por los antecedentes históricos de expropiación, y lo hace reivindicando un uso dinámico y educativo: “Vamosa pensar, hablar, debatir, leer, jugar, bailar… y vamos a construir alternativas a la educación, cultura y ocio oficiales que empujan la alienación, el consumismo, la competencia y el individualismo”.

La okupación, que ya ha levantado una oleada de reacciones en las redes sociales, se está canalizando a través de Twitter con el hashtag #AteneoObreroGu, aunque este grupo anuncia que también publicará un blog en Internet. Hay convocada una asamblea en el propio Ateneo para el domingo por la tarde, aunque el permiso para la asistencia dependerá en gran medida de cómo evolucione el proceso de okupación en las próximas horas, ya que sólo podrá asistir personas que quienes llevan a cabo esta acción consideren fiables.

¿Qué puede pasar ahora?

La Junta ha presentado su denuncia ante la Policía Nacional y en estos momentos el caso está ya en manos del juzgado, que tiene que decidir el procedimiento a seguir. Básicamente hay dos opciones. En primer lugar, que haya una orden de desalojo; por otro lado, la vía que los asesores jurídicos de los okupas consideran más “normal”, un procedimiento de desahucio que podría prolongar en el tiempo.

Cabe explicar que la okupación de un edificio, por ilegal que resulte, genera desde el primer momento unos derechos de uso, llamados de morada, por los que no se puede desalojar de manera inminente a quienes ya llevan allí desde hace días, según asegura este mismo grupo. Muy diferente habría sido el caso de que la policía hubiese intervenido justo en el momento en que se producía el allanamiento de morada.