Un seguntino compite en el ‘MasterChef’ medieval

El Gurugú de la Plazuela representa a Sigüenza en el VI Concurso Internacional de Pinchos y Tapas medievales, que se celebra este sábado en Olivenza (Badajoz). • El certamen gastronómico llegará hasta los bares y calles de la ciudad donde el público podrá degustar todas las tapas participantes. • La tapa seguntina, que cuenta con la trucha escabechada como principal ingrediente, es una ‘Delicia del juglar’ que se presenta con una base de lechuga y se corona con unas huevas de trucha.


La bella ciudad pacense de Olivenza prepara sus mejores galas para acoger la sexta edición del Concurso Internacional de Pinchos y Tapas históricos que organiza la Red de Ciudades y Villas Medievales. Olivenza, símbolo de convivencia y diálogo de culturas por su pasado portugués y español, acogerá a once cocineros que lucharán por convertirse en el mejor chef medieval de 2013. De forma previa, han tenido que superar el concurso previo que les ha coronado como los mejores cocineros históricos de su comarca. Ahora, representándola, optarán al título internacional. 

La filosofía del concurso difiere de otros similares, añadiéndole un toque especial. En primer lugar, entre los ingredientes de sus pinchos, los participantes sólo pueden utilizar aquellos que ya existieran en la Edad Media. Y además, deben tender siempre a usar aquellos que mejor definen a su tierra. Los cocineros que optan al premio proceden de las ciudades de Almazán (Soria), Consuegra (Toledo), Coria (Cáceres), Estella-Lizarra (Navarra), Hondarribia (Gipuzkoa), Laguardia (Alava), Olivenza (Badajoz), Pedraza (Segovia), Sigüenza (Guadalajara) en España, y  Marvão y Vila Viçosa en Portugal. 

Los visitantes podrán degustar cada tapa que compite. Los cocineros en liza las servirán en diferentes bares y restaurantes de acogida durante este fin de semana. De esta manera, el turista podrá ver Olivenza siguiendo una ruta gastronómica de verdadera altura en once suculentas paradas. Los precios, populares: 2,5 euros el pincho, incluida una caña de cerveza o un vino.

El Gurugú de la Plazuela compite con ‘Delicias del Juglar’

Belén  López y Alberto de Mingo, taberneros de El Gurugú de la Plazuela, viajarán este fin de semana hasta Olivenza (Badajoz) para representar a Sigüenza con sus ‘Delicias del Juglar’. Así lo decidió un jurado compuesto por el gastrónomo Juan Antonio Díaz, ‘Nono’; Jaime Carnicero, concejal del Ayuntamiento de Guadalajara; y Jaime Celada, alcalde de Cabanillas del Campo, en el concurso local que fue fallado el día 23 de marzo.

Cuidado en la puesta en escena y mucha creatividad hay en esta tapa que imagina el trayecto de un juglar desde Valencia hasta la Ciudad del Doncel, para concentrar en su pincho un menú completo: “la Delicia del Juglar resume la historia de un trovador que hace asiduamente la Ruta del Cid, comenzando en Valencia y terminando en Burgos. Cuando llega a Sigüenza, que es la mitad del camino, hace un alto retomando fuerzas en nuestra taberna antes de comenzar de nuevo su andadura. Siempre nos trae regalos y recuerdos de su viaje, que en esta ocasión son especias y alimentos que guarda en su zurrón”, explica Alberto de Mingo.

La tapa tiene una base de lechuga, lleva una rodaja de naranja y un rollito de clara de huevo que envuelve la trucha escabechada. Por encima lleva huevas, también de trucha, que ligan con el resto gracias a una salsa de naranja condimentada con albahaca, fuente de la fertilidad en el Medievo, y miel de la Alcarria. Precisamente por esos detalles, el jurado le concedió al Gurugú un segundo premio a la presentación más medieval en  el concurso local de marzo en Sigüenza. 

Ahora la pareja, ilusionada con su primera participación en un concurso internacional de cocina, se da por “satisfecha con tener la oportunidad de cocinar ante un jurado de expertos en directo”, dice Belén López: “Vamos a aprender y a vivir una experiencia nueva, tratando naturalmente de dejar lo más alto posible el pabellón de la ciudad. Eso ya es un premio. Si además nos traemos algo, será una alegría enorme”, termina Alberto.

El concejal de Turismo, José Luis Alguacil, desea a los taberneros la mejor de las suertes en su andadura extremeña. “Belén y Alberto son una magnífica representación de la restauración local. Ojalá puedan hacerse con alguno de los permios en liza. Originalidad y buen hacer culinarios, no les faltan”, ha señalado el edil.

Olivenza, escenario de la Reconquista

El origen de Olivenza está ligado a la definitiva reconquista de Badajoz por el rey de León, Alfonso IX, la primavera del año 1230. Para recompensar la participación que los Templarios a su servicio tuvieron en esa campaña, Alfonso IX les concedió los enclaves de Burguillos y Alconchel. Desde ese punto, la Orden creó la encomienda de Oliventia, erigiendo un templo a Santa María y levantando un castillo. Alfonso X el Sabio desalojó a los Templarios de aquella valiosa posición en la frontera y entregó el lugar al Concejo y Obispado de Badajoz.

Más tarde, Olivenza sería cedida por la regente Dª María de Molina, en nombre de su hijo, menor de edad, Fernando IV de Castilla al rey D. Dinis de Portugal (Tratado de Alcañices, 1297). D. Dinis elevó la antigua aldea castellana a la categoría de Villa, reconstruyó la fortificación templaria e impulsó la colonización del término con portugueses. Sus sucesores reforzaron con diversas medidas, la posición estratégica de Olivenza, concediendo privilegios y regalías al vecindario y realizando importantes obras defensivas.

Tras el esplendor que vivió en el siglo XVI, Olivenza se verá envuelta de forma muy directa en la Guerra de Restauración (1640), siendo conquistada en 1657 por el Duque de San Germán y devuelta a Portugal al firmarse las Paces de Lisboa (1668). De este período data el diseño de sus fortificaciones abaluartadas, cuya construcción se dilataría durante la siguiente centuria.

El siglo XVIII se inicia con un nuevo conflicto bélico - la Guerra de Sucesión española - en cuyo transcurso es destruido el puente de Ajuda (1709). La posición de Olivenza se torna así especialmente vulnerable, rindiéndose sin resistencia a las tropas españolas que la cercan en 1801 (Guerra de las Naranjas). Por el Tratado de Badajoz de 6 de junio, Manuel Godoy la incorpora formalmente a la soberanía española. 

Olivenza es en la actualidad una ciudad plenamente española por el sentir de sus habitantes, pero que no renuncia a su tradición lusa. Con respeto y cariño, todos los monumentos del pasado portugués, tesoro artístico recibido en herencia por los oliventinos, han sido recuperados y restaurados gracias a la iniciativa municipal.

Sobre la Red de Ciudades y Villas medievales

Red de Ciudades y Villas Medievales es una alianza integrada por doce municipios de la Península Ibérica cuyo patrimonio medieval les confiere un atractivo turístico de primer nivel. La Red, que atraviesa la península de Norte a Suroeste, tiene como fin la promoción y difusión de estas localidades, en las que el medievo ha dejado su poderosa huella. Almazán, Consuegra, Coria, Estella-Lizarra, Hondarribia, Laguardia, Olivenza, Pedraza, Sigüenza, Sos del Rey Católico en España, y  Marvão y Vila Viçosa en Portugal integran esta unión de ciudades y villas que encierran imponentes paisajes, gastronomía y oferta cultural.

Entre los fines de la Red de Ciudades y Villas Medievales destaca la promoción turística y la organización de determinados eventos que permitan dar a conocer a un mayor número de personas estas localidades.  

Uno de los objetivos marcados del proyecto es poner en valor la riqueza y variedad de recursos de unas localidades, que han sido escenario de importantes acontecimientos históricos, siendo su acervo cultural la marca por las que se las reconoce nacional e internacionalmente.