Reclamaciones y austeridad en la ‘fiesta’ de la prensa

La Asociación de la Prensa de Guadalajara entregó sus premios en un ambiente de autocrítica y reivindicciones. • Tanto el presidente como la periodista que ha obtenido el Libertad de Expresión aprovecharon para llamar la atención sobre la situación del gremio.  El presidente del Cineclub Alcarreño, premio en la categoría de Cultura, exigió la reapertura del Teatro Moderno con un discurso que adaptó unas palabras de Lorca de 1931.  Hubo elogios a la labor de la prensa y referencias a los nuevos proyectos periodísticos de la ciudad.


Pocas veces se ve tanto periodista junto. Pero lo que debería ser una fiesta del gremio, un día para compartir y festejar, se viene convirtiendo en los últimos años en un velatorio: reencuentros entre compañeros que antes se veían en plena faena, pesares, malas noticias, gestos mustios… imposible que la celebración de San Fracisco de Sales estuviese este año marcada por algo diferente a la austeridad –se suprimió el pincho, anécdota que dice mucho de cómo están las cosas; y el premio Libertad de Expresión ha reducido su dotación a un tercio– y por el ambiente de reclamación. Pataleta o exigencia, pero reclamación al fin y al cabo.

La prensa reflexiona

El presidente de la APG, Álvaro Rojo, hizo este año una intervención más reivindicativa que el anterior, en que se estrenaba al frente de la junta directiva. En esta ocasión leyó el manifiesto del periodista elaborado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, que recuerda que la función del periodismo “es más necesaria que nunca en su papel primordial de proporcionar a los ciudadanos la información independiente, veraz y ecuánime que les ayuda a ser libres”.

Rojo se solidarizó con los compañeros en paro (el 40% de los 150 asociados), realizó un ejercicio de autocrítica, responsabilizó también a los agentes involucrados en el sector y finalmente lanzó un mensaje esperanzador basado en la reconstrucción de la profesión a partir de pilares básicos que habían sido obviados: “la independencia, el rigor y la honestidad”.

El presidente de la Asociación también dejó algunos recados que resultan fundamentales para la supervivencia de los medios de comunicación, al exigir a los clientes de publicidad que cumplan y paguen, a la vez que también censuró a las empresas que no lo han hecho hasta ahora, en un claro guiño a cabeceras como El Día de Guadalajara o Nueva Alcarria. Además, Rojo pidió un esfuerzo a las instituciones para que apoyen los nuevos proyectos que se están poniendo en marcha en medio de un panorama muy complicado.

Pariente: “nos queda reinventarnos”

El acto también sirvió, como viene siendo habitual, para entregar el premio Libertad de Expresión, patrocinado por el Ayuntamiento de Guadalajara. En esta VII edición la ganadora ha sido Beatriz Pariente, que aprovecho también en su discurso para reflexionar sobre la situación del periodismo en la provincia. Con un tono afligido y nítido, animó a los presentes a replantear la necesidad de dar un paso al frente: “reiventarnos”, y recordó, a través de un episodio anecdótico, la importancia que sigue teniendo el periodismo para muchos ciudadanos.

Pariente recordó que los periodistas que ahora están desempleados siguen siendo trabajadores válidos que en otros tiempos realizaron importantes sacrificios en sus empresas para sacar adelante los proyectos ahora fracasados. “Nos queda emprender nuevos retos, personales y profesionales, como los que ya funcionan en Guadalajara de la mano de muchos compañeros que, con su trabajo, aportan riqueza informativa a nuestra sociedad. No nos queda otra que seguir ilusionándonos con lo que hacemos porque, con crisis o sin ella, cambien o no los formatos, todos sabemos que el periodismo es eterno”.

Pariente recordó a los compañeros que trabajan en difíciles condiciones con sus nuevos proyectos y a quienes están al margen de la actividad profesional por falta de trabajo. “Es preciso también homenajear a aquellos que han tenido que emprender un reto personal y profesional para poder salir adelante y a aquellos que, después de haber dedicado parte de sus vidas a la información, se ven ahora fuera del mercado”.

Reivindicación de la cultura por el Cineclub

La entrega de los XXII premios anuales de la APG y del Libertad de Expresión fue un acto ágil, en un nuevo escenario (el centro cultural de IberCaja), en el que las reivindicaciones también llegaron de la mano del premiado en la categoría de Cultura, el Cineclub Alcarreño.

El presidente de esta ya veterana asociación que viene divulgando cine de calidad y en versión original, Alberto Sanz, aprovechó su intervención al recoger el premio para recordar que “paradójicamente” dos de las tres actividades por las que se les premia no pueden llevarse a cabo actualmente por el cierre del Teatro Moderno, donde venían desarrollándose. Se refería a la Linterna Mágica (para enseñar a ver cine a los más pequeños) y su programación habitual de cine en versión original. Sí han vuelto a celebrar la Mustra Alcarreña de Cortometrajes, que ha cumplido su décima edición.

Fue el de Sanz un discurso cuidado y reivindicativo sin caer en soflamas. Se acordó de quienes empezaron la tarea en el Cineclub (“siempre ha habido gente dispuesta a tirar del carro para no dejar sin cine en versión original a la ciudad de Guadalajara”), exigió la reapertura del céntrico teatro y amplió su reflexión a los recortes en materia de cultura, cuya importancia, dijo, reside en que “enriquece a las personas”, permite ampliar miras, “conocer otros puntos de vista” y “replantear las verdades absolutas”.

Y remató su intervención citando a Lorca, un discurso de 1931 de plena actualidad en su doble lectura: “No sólo de pan vive el hombre”, decía entonces el poeta, que reivindicaba, en tiempos de escasez, “en vez de un pan, medio pan y un libro”.

Resto de premiados

Antes, recogieron sus premios (una escultura de un tintero de bronce) también el resto de premiados en esta XXII edición: la empresa de catering Comidas Populares, en Economía y Empresa; Daniel Molina, en Deportes; y la Fundación Nipace, en Valores Humanos. Fue su responsable, Ramón Rebollo, el primer en intervenir ante una audiencia plagada también de autoridades, con un discurso muy emotivo donde recordó los inicios de esta fundación a partir de su caso particular (es padre de una niña con parálisis cerebral, a la que en todo momento llamó Raquelilla) y enlazó con la labor de difusión de esta actividad hacen los periodistas. No sólo él, sino todos los premiados agradecieron la labor que realizan los periodistas de Guadalajara, como también lo refirió el concejal encargado de las relaciones con los medios, Luis García; o José Luis San José, el director provincial de IberCaja, patrocinador.