Antología de personajes exiliados del paraíso

El molinés Josean Aparicio publica su ópera prima, un conjunto de relatos, casi siempre de ficción, en el que funde su pasión literaria y viajera. • Molina acoge este viernes la presentación del libro, que también es el estreno de la editorial Volapük.  El autor, “un buscador de espacios sin conquistar”, retrata a personajes en armonía con la naturaleza y al margen de los estándares del progreso.


Un anciano, un alpinista, un banquero, un internauta, un miliciano, una oficinista y hasta un astronauta conforman la galería de personajes que se pasean por el primer libro del escritor molinés Josean Aparicio, un autor que firma un doble estreno: el de su carrera literaria y el de la editorial en que publica su obra, Volapük.

“Un sinfín de personajes forman parte de un universo literario que queda plasmado en forma de diferentes relatos llenos de nostalgia y recuerdos aunque también de una gran esperanza”, asegura la promoción de esta compilación de relatos, titulada ‘Exiliados del paraíso’, que se presenta este viernes en Molina a las ocho de la tarde en el Convento de san Francisco.

Tailandia, Bolivia, Buenos Aires, Kenia, el Himalaya, Molina de Aragón, un parque, una cafetería, la consulta del médico, el campo base antes de una ascensión, la vereda de un río... son a su vez algunos de los escenarios de estos relatos, que presentan infinidad y variados lugares y situaciones, algunas vividas y otras imaginadas, casi siempre con un gran cariño y respeto por la naturaleza por parte de este escritor que tiene alma de aventurero y que en su blog se define como “buscador de espacios sin conquistar”.

El libro está perfectamente estructurado en tres partes, atendiendo a una coherencia concreta: exiliados del paraíso, microrrelatos y relatos de viaje. A lo larg de estas páginas los lectores podrán encontrar todos los relatos finalistas en diversos certámenes literarios.

Idealista, viajero y lector

Alfinista apasionado, idealista –llegó a probar formas de vida alternativas como afincarse en una comuna–, aficionado a la fotografía y escritor vocacional, Aparicio disfruta leyendo y ha encontrado en la literatura un punto de encuentro de muchas de sus inquietudes. Así, mochila al hombro han surgido muchos de sus relatos.

Esta previsto que el libro se presente también en otros puntos de la provincia. El escritor, que tiene un rincón en el espacio Proyect-Arte de Cultura EnGuada, también participa en la serie de relatos de Navidad con un corto pero divertido texto que se publica precisamente este viernes y que estará disponible para su lectura hasta el próximo martes en la web.

Los ‘exiliados del paraíso’ a los que hace referencia el título estaba pensado para “agrupar relatos cortos que tratan sobre personas todavía arraigadas a la naturaleza, seres al margen del progreso y de esa sociedad que en aquel momento llamaron del bienestar”, explica el autor, que también alude a “personas que aun viviendo en diferentes zonas del planeta, tienen un sueño común, que les dejen vivir en paz con la tierra, con sus costumbres y con su modo de vida”. Una mentalidad “que hemos despreciado, en muchas ocasiones cegados por esos otros valores de progreso que quizá ahora estemos pagando demasiado caro”, opina el escritor molinés.

El concepto con gran tradición literaria de exiliados del paraíso ha estado presente en otros relatos escritos por Aparicio, aun cuando la evasión haya sido en otras ocasiones referida a otros exilios como “la infancia, nuestros ideales o la propia inocencia”.

La nueva editorial

La nueva editorial Volapük, que se estrena con la publicación de este libro de Aparicio, también pone los ideales por delante. “Es un proyecto editorial motivado por rescatar contenidos y autores de indudable interés, pero alejados de la atención de la oficialidad”, explican desde la propia firma que, “desde Guadalajara, se proyecta hacia fuera, coincidiendo con una visión humanista e igualitaria”.

Como anécdota, sus responsables aluden también al nombre: “Volapük es una lengua universal antecesora del esperanto”, el romántico idioma que pretendía ser común para todos los habitantes del mundo, rompiendo fronteras. Y así, recuerdan que el guadalajareño Fernández Iparraguirre publicó su gramática y fue un “incansable propagdor de sus valores”.