La música sube a la poesía al escenario en Arriversos

Los guadalajareños Gracia Iglesias y Jesús Ramón Valero han presentado sus últimos trabajos en el Moderno, 'La cicatriz' y 'Procrastinando', con dos propuestas escénicas protagonizadas por canto y musica. • Iglesias y el cantante Chaín ofrecieron este viernes un recital en el que la palabra se paseó entre luces y sombras.


El Festival Arriversos ha presentado en sociedad dos libros de firma alcarreña en el Teatro Moderno, durante las jornadas del jueves y el viernes, y lo ha hecho subiendo los versos a las tablas con colaboración de la música. Gracia Iglesias y Jesús Ramón Valero han arropado esta semana la presentación de sus dos últimos trabajos, 'La cicatriz' y 'Procrastinando' -respectivamente- con sonoras y vistosas puestas en escena.

La polifacética artista Gracia Iglesias dispuso un espectáculo de dualidades sobre el escenario para que los versos de su último poemario (editado por Noctiluca) tomasen cuerpo sobre el escenario. Ella puso la voz y la delicadeza, el cantante Pedro Chaín, la intensidad y el canto, en una mangífica exhibición de registros. La palabra transitó con ellos por lugares oscuros y luminosos, invocó al amor y rompió en mil pedazos con gritos desgarradores, encaró a los miedos y dejó atrás. A veces la vida se pone de cara; otras, impone su cruz.

Ambos artistas reivindicaron que la poesía es voz pero también música, gesto y centelleo de luces en la oscuridad. El espectáculo lo abría Chaín en clave soul, pero a través de tres cuartos de hora de repertorio dramático, poético y musical transportaron al espectador con letanías, voces poderosas y canciones felices, y con versos delicados y gritos angustiosos, por muy diferentes escenarios y por los vericuetos de una relación que en su trayectoria dispar vive momentos de cariño, dudas, miedo, celos, reconciliación e incluso rutina opresora. Las palabras son suturas que dibujan cicatrices sobre los cuerpos y las almas, pero también caen en un goteo delicado que se descuelga de los palos de un paraguas después del temporal. Una palabra, y otra palabra y una palabra más...

Procrastinando hasta el último minuto

Jesús Ramón Valero ofreció por su parte el jueves una puesta en escena en torno a su último trabajo, 'Procrastinando', con música y poesía. Cuando uno es procrastinador lo deja todo para el último momento, como la publicación de un libro-disco que lleva años fraguándose y que no salió de imprenta hasta horas antes de la presentación. Así lo contaba el propio autor al explicar la razón del título que, sin embargo, no era el del espectáculo, llamado 'Equinoccio' por coincidir con este momento astronómico del año.

 

 

Artículos Relacionados