Un Maratón del cercano Oriente

El 26º Maratón de los Cuentos ha tenido un recuerdo para narradores como Rafael Metlikovez y, sobre todo, Tim Bowley, que fallecieron recientemente. • Oriente ha marcado prácticamente todas las actividades de esta cita cuentista, que tuvo su escenario principal en los jardines, por las obras del Infantado. • Han sido 48 horas de Maratón, con más de 700 cuentos.


Oriente nunca estuvo tan cerca. Este 26º Maratón de Cuentos ha sido en su lado simbólico, un viaje hacia ese exótico territorio tan rico en leyendas. En el más realista, el Maratón de los homenajes. Recuerdos cariñosos a quienes iniciaron otro 'viaje' hace muy poco: la poetisa Isabel Escudero, a la exdirectora de la Escuela de Arte de Guadalajara, Elena de la Cruz, al polipoétic Rafael Metlikovez y al narrador británico afincado en España Tim Bowley, que fallecieron en marzo, abril, mayo y el pasado 7 de junio, respectivamente. Son personas que de una u otra manera han dejado su huella imborrable en este maratón cuentista y que han estado en el recuerdo de muchos de los contadores de una edición que ha sido “más complicada que otros años”, admitía en el balance pasadas las cuatro de la tarde Blanca Calvo, presidenta del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil. “Por la temperatura tan alta y porque era el número 26 y creo que después de los números redondos, generalmente suele ser más difícil”. El más difícil todavía, después de que las obras en el Palacio forzaran a un cambio de ubicación a los jardines, convertidos en un oasis oriental donde la catarata oral ha llegado a sumar la cifra de 712 cuentos en la voz de 1.679 contadores, que han compartido durante 48 horas historias lejanas, cuentos tradicionales, adaptaciones, versiones, clásicos, poesías y cantos. “Son datos muy buenos”, ha dicho Calvo, que se ha referido también a la renovación generacional en el Maratón: “hay mucha gente muy joven, muy maratoniana, que recogerá el testigo cuando nosotros pasemos a la trastienda”.  

Como es tradición, los miembros del Seminario han contado este domingo el último cuento del Maratón sobre el escenario principal. Una cadena de haikus que ha acabado con un guiño cariñoso a Cuco, uno de los compañeros de la asociación, que no ha podido participar este año al estar recuperándose de una lesión cerebral. El cierre final ha trasladado a los espectadores hasta el zaguán donde esperaban los miembros de la Banda Provincial, dirigida por Nuria Matamala, que han puesto el broche a una edición 'narrada' a través de siete maratones paralelos -con estreno en instagram-, una extraordinaria travesía que ha llevado a descubrir narradores inauditos, catar historias, disfrutar de la espontaneidad en la Chimenea de los Cuentos, emocionarse, compartir recuerdos, comer manjares mientras se degustaba poesía, a reirse, a sorprenderse, a aprender de la cultura india, a ser sombreros -hacedores de sombras- por un día, a sonreir con superhéroes, viajar con la palabra y disfrutar creando: desde una lámina a una máscara de la ópera china o un baile bollywoodiense.

Fotos: E.C.

Oriente ha marcado la cita cuentista en la calle, con teatro de kamishibai, los talleres de cultura china, el pasacalles con dragón chino, los cuentos infantiles ilustrados que leen actualmente los niños en China -y que se podrán ver durante todo este mes en el hall de la Biblioteca-, con mil referencias a las mil y una noches, a Aladino y su genio de la lámpara, a princesas, a visires... y a viajes en trenes expresos que han llevado de Kioto a Bombay.

La compañía de teatro Elfo Teatro, afincada en Tamajón, estrenó su último espectáculo 'Historia de Aladino' en el bonito patio del Liceo Caracense, una versión del conocido cuento de 'Las mil y una noches' con títeres. Gran trabajo actoral de José Luis Luque que manipula y actúa a la vez en esta narración de superación personal -también de amor-, que mezcla realidad y fantasía al contar la historia de Aladino, un malísimo mago africano y la alta princesa Badrulbudur.   

El Teatro Moderno acogió el XXI Festival de Narración Oral el sábado, con Héctor Urién, que recopiló cuentos clásicos de Oriente; el japonés afincado en Barcelona, Yoshi Hioki, que regaló cuentos nipones; la narradora belga Nathalie Le Boucher que escogió para cerrar el festival un espectáculo sobre la creación del mundo -para algunos asistentes, demasiado ambicioso- y la compañía aSombras. Realmente deliciosa y muy aplaudida fue esta propuesta que abrió la calurosa tarde del sábado -a las cinco- con una poética historia del teatro de sombras, dirigida a público familiar. 'Sombras del Mundo' resultó un viaje encantador a este ancestral arte oriental a través de cuatro leyendas -con princesas, grandes visires y el astuto Nasrudín...- contadas por un narrador, Petruk, que con la ayuda de un mapa, su simpático burro francés Curro y una maleta llena de marionetas de papel, hacía viajar desde China hasta Europa, pasando por India y Turquía.

Fue la del sábado una noche especial. El Infantado se llenó de público para ver a los narradores inauditos y profesionales a partir de las once de la noche. Con cierto retraso sobre el horario previsto, hubo ratos memorables como el de Pablo Albo -"como Pablo Alborán pero sin el rán"- que consiguió la carcajada con cuentos que empiezan con un beso, con besos que incendian. Pasaron por allí también las historias orientales de Susana Tornero, las miserias poéticas de las gallegas María Lado y Lucía Aldao, la simpatía desmesurada de Victoria Gullón y de Carles García Domingo y Joxemari Carrere o la desternillante historia de 'San Queteví' de una fantástica Maricuela.

Por el escenario central desfilaron también Charo Pita y Légolas -ambos con recuerdo para Tim Bowley-, Juan Gamba, Margarita del Mazo e Inés Bengoa, entre otros. Pasadas las dos de la mañana, se dedicó un homenaje 'in memoriam' a Bowley y a Rafael Metlikovez, integrante de Accident Polipoétics, con la proyección de dos pequeñas sesiones de cuentos que recordaron su talento. Blanca Calvo, directora del Maratón, recordó especialmente la llamada que hace unas semanas le hizo Bowley donde le agradecía lo que el Maratón de los Cuentos le había dado. "Sonó a despedida", dijo.

Tras el amanecer de los cuentos mínimos en el fresco zaguán, la jornada del domingo ha sido una mañana dedicada a los grupos de pequetecas de la Biblioteca, con momentos realmente simpáticos y también emotivos -la dedicatoria del cuento 'Los siete cabritillos' a Mara, la hija del torero Iván Fandiño, ligado a Guadalajara, que falleció hoy en la plaza francesa de Aire-Sur-l´Adou.

El Maratón ha demostrado un año más que es la gran fiesta de los cuentos, pero también de los colectivos culturales de la ciudad, que con su presencia respaldan el Maratón. En esta edición colaboraron Econoplastas/El Rincón Lento -no faltó el simpático hombre tardío-, que contaron sus cuentos chinos de la economía con Caperucitas y adaptaciones 'económicas' de fábulas como 'El escorpión y la rana'-.

Huaja Malabares protagonizó un pasacalles-homenaje al cine mudo y la fotografía antigua. Sobre el escenario principal, con sus cuentos, colaboraron la Fundación Siglo Futuro pero también Cineclub Alcarreño, Radio Arrebato, el Coro Poético y Peripatético de Estrella Ortiz, que repitió también en la Plaza de España, el Orfeón Joaquín Turina -con grupo poético añadido-, el Coro Novi Cantores y alumnos y profesores del Conservatorio Profesional de Música 'Sebastián Durón' que han sostenido el Maratón de Música en la iglesia de Los Remedios, y que cerró el dúo Espejismo.

El Maratón se encamina hacia su edición número 27, de nuevo, en el Infantado y con retos por cumplir. Quizás los propuestos en la mesa redonda 'Cómo hacer de Guadalajara una ciudad de cuento', que en esta segunda edición ha revisado ideas. El cronista provincial, Antonio Herrera Casado, ha defendido la creación de un Patronato en el que se integre la sociedad civil, el Seminario y las instituciones, y ha apoyado la creación de un Museo de los Cuentos.

Por su parte, la antropóloga social Charo Otegui, resaltó la importancia de la imagen y su identificación con la ciudad, algo que cree que Guadalajara ya ha conseguido. A su vez, ha propuesto el hermanamiento con otras ciudades, la creación de una red de ciudades-cuento y la necesidad de la redacción de un Plan Estratégico de 'Guadalajara, ciudad de los cuentos', que incluya plazos. "Guadalajara tiene principio de identidad, lo que tiene con los cuentos es único en toda España. Es necesario que las autoridades asuman este discurso como propio", ha dicho, aunque este plan no es excluyente: "Guadalajara puede ser ciudad de los cuentos y más cosas".

En el turno de intervenciones del público, hay quien ha propuesto que la sede de AEDA, la Asociación Española de Narradores Profesionales, se fije en Guadalajara y hay quien más que un Museo del Cuento prefiere una Casa de los Cuentos, que implique actividad ligada al cuento sin olvidar la vinculación de la provincia con la literatura a través de figuras como Cela, Buero, el Arcipreste de Hita, el Mío Cid o Manu Leguineche.