Gómez-Jurado: "Uno solo puede ser escritor si está mal de la cabeza"

El escritor y periodista protagonizó la segunda noche de las veladas literarias de Sigüenza. • El autor de la saga juvenil Alex Colt habló de literatura pero también de periodismo, "hoy en día es un espectáculo y ya no te permite decir la verdad". 


El escritor Juan Gómez-Jurado protagonizó la segunda noche de las veladas literarias de Sigüenza. En formato abierto al público y en el Salón del Trono, el director de comunicación de Paradores, Ramón Ongil, condujo la tertulia-entrevista con el protagonista de la noche. Fue una charla distendida, donde Gómez-Jurado habló de sus personajes: "evidentemente mis personajes no soy yo, aunque yo sea todos mis personajes. Nadie puede escribir de nada que no sea sobre sí mismo. Me considero uno de esos autores que desean contar algo con tanta fuerza, que pensamos que está por encima de nosotros. Por eso, cuando escribes algo que no va a hacer que quien lo lea se divierta, lo tienes que eliminar”, dijo. 

También habló Gómez-Jurado de sus manías a la hora de escribir, recordando algunas de las más conocidas de otros grandes autores, como García Márquez, que lo hacía descalzo; Cela, que era incapaz de recargar sus plumas estilográficas, o el propio Antonio Gala, que escribe “entre sus piernas con una letra diminuta”. El protagonista no dio mucho crédito a los tópicos. “Los escritores somos seres humanos, hacemos las mismas cosas que los demás. Sin embargo, tenemos un trabajo, que es escribir, que nos obliga a luchar contra el síndrome del impostor. Cuando editas un libro, piensas: 'esta vez sí, se van a dar cuenta que soy un inútil'”. Gómez-Jurado bajó al suelo esa parte de la creación. “Me siento en el ordenador, con un programa que me ayuda a colocar los párrafos, y escribo. Así de sencillo. No hay más secreto que el culo bien apoyado en una silla cómoda, porque vas a pasar las siguientes seis o siete horas tratando de sacar una historia de tu cabeza”.

Ongil quiso saber por qué Gómez-Jurado localiza sus novelas en ciudades fuera de España, algo que no siempre es así, según aclaró el protagonista. “La respuesta fácil es que quiero que me las compren para un guion de Hollywood... Es imposible que empatices con algo que tienes demasiado cerca". 

Para finalizar la tertulia, se refirió Ongil a su dualidad como periodista y escritor, a su actividad frenética y a su opinión sobre internet. “Uno solo puede ser escritor si está mal de la cabeza, y sólo puede ser periodista si tiene la firme intención de ser pobre. En mi caso, sólo digo la verdad cuando escribo mis novelas. ¿Cómo es posible esto? Porque el periodismo hoy en día ya no permite decir la verdad. Hay tantos matices, tantas posibilidades que, o dedicas cuatro páginas a describir todos los ángulos de una noticia, o das retazos de información que la gente interpretará como pueda. Creo que hoy el periodismo es un espectáculo, que tiene poca influencia en los ciudadanos. Por el contrario, escribiendo puedo decir la verdad, y eso que todo lo que cuento es mentira”, aseveró.