La "memoria viva" de Monje Ciruelo, en un libro

El periodista y escritor guadalajareño Luis Monje Ciruelo, de 92 años, presenta 'Prosas entre dos milenios', una selección de artículos de opinión donde reflexiona sobre Guadalajara y sus gentes. • El libro, de más de 400 páginas, está dividido en siete capítulos y es, según su hijo Luis Monje Arenas, "crónica fiel y nítido álbum fotográfico de Guadalajara".


Luis Monje Ciruelo acaricia el siglo de vida. Y sigue escribiendo. Y publicando. Lo último, presentado esta misma semana en la sala Multiusos con el apoyo de la Diputación Provincial en Aache Ediciones, es 'Prosas entre dos milenios', un conjunto de estampas y testimonios del paso de un siglo a otro, "un fragmento de un libro monumental e inencuadernable escrito a lo lago de 75 años. Todo un récord y toda una vida", escribe uno de sus dos hijos, Luis, en el prólogo de esta obra que no es sino una selección, una compilación de artículos de opinión que Monje Ciruelo escribe semanalmente desde hace más de 20 años en el periódico Nueva Alcarria, a los que lleva ligado 75, como "crónica fiel, analítica, ingeniosa y perspicaz, impagable, un nítido álbum fotográfico de Guadalajara, sus paisajes y sus gentes, de los temás más curiosos, más controvertidos o más en boga".

El libro está dividido en siete capítulos: Pueblos, Personas, Naturaleza, Sociedad, Estampas, Testimonios y Política. A lo largo de sus 405 páginas, ofrece estampas de sus viajes a la "resurgente Valdelagua", Tamajón, Peñamira, Barbatona, Valdearenas, a los pueblos "sin mozas" y a los pueblos "crecientes"; pero también escribe sobre personajes como Tomás Camarillo, Fermín Santos, del ecologista de Romancos Julio Sanz, Ochaíta, Buero Vallejo ("la gloria literaria"), a Florentino García Bonilla, exalcalde de Azuqueca y Cela, a quien recuerda en su muerte ("Cela ha situado a nuestra provincia con su 'Viaje a la Alcarria' al mismo nivel que Machado a Soria, que la Pardo Bazán a Galicia", escribe Monje).

En el apartado de Naturaleza, incluye el escritor 20 artículos donde habla de primavera, del "rúbeo color del otoño", pero también de la necesidad de repoblar la Sierra, del "menosprecio" del Jarama o de los ecologistas y Bonaval ("bien merece volver a ser útil... por ejemplo, como residencia veraniega juvenil, centro de excursiones u hospedería, respetando, como es obvio, la autenticidad de su exterior", propone).

Del profético año 2000 a los "alcaldes exhumados"

El hallazgo de un proyectil de la Guerra Civil en Muduex, la llegada del 'profético' año 2000 y del euro, el 'Gran Hermano', las fiestas populares, el orgullo gay, la impaciencia de la gente, la estatua del Cardenal Mendoza ("un gran acierto municipal"), las centrales nucleares, el reciclaje, Fitur ("turismo concéntrico"), la ruralidad, el adiós a la matrícula -GU, la muerte del GEO de Leganés tras el 11-M, el "día histórico" de la inauguración de las primeras viviendas construidas al otro lado del Barranco del Alamín, el genoma humano, la "autopista de la patata" -que no carretera-, el agua, alcaldes que se van y alcaldes con buena pinta, concejales "enfadadizos" y "exhumados" completan un libro que demuestra, una vez más, en palabras del hijo del autor, Luis Monje Arenas, que "Guadalajaa es es el alma y guía de todos sus libros".

Éste, junto a "los diez restantes y dos inéditos, componen, sobre todo, un verdadero 'Viaje a la Alcarria' de lo más completo y meticuloso". Es la "memoria viva de Guadalajara transmutada a través de unos ojos sabios, testigos de más de noventa años de su historia". 

El presidente de la Diputación de Guadalajara, José Manuel Latre, acompañó al autor en esta presentación, en la que Luis Monje, de 92 años, estuvo rodeado de familiares -su hermano Julio Monje introdujo el acto-, el editor Antonio Herrera Casado y amigos, además de diputados provinciales.

Latre agradeció a Monje haberle permitido prologar su libro: “Las suyas, al inicio del libro, y las de su hijo Luis, como las de cuantos lean el libro, son palabras de fácil pronunciación. Son palabras para confirmar esa gran realidad que supone la provincia de Guadalajara en sus dimensiones amplias”, señaló el presidente. “A través de sus paisajes, de la naturaleza, de los personajes, de las anécdotas, de las inauguraciones, de las protestas, de los testimonios, de los pueblos y de las estampas, por el vericueto limpio y claro de la palabra de Luis Monje, se intuye una tierra rica y variada. Creo que ese es el definitivo y concluyente paladar que queda tras leer esta solemne conjunción de prosas”, finalizó resaltando la figura de Monje como periodista, comentarista y creador de opiniones.