“La historia del cura de Tamajón fue un disparate”

El historiador Aurelio García presenta el libro 'Matías Vinuesa, cura de Tamajón: Héroe de la Religión y del Trono' en la Biblioteca. • El historiador estuvo acompañado por el alcalde de la villa agallonera, Eugenio Esteban. 


El historiador guadalajareño Aurelio García presentó ayer en la Biblioteca Pública de Guadalajara su libro 'Matías Vinuesa, cura de Tamajón: Héroe de la Religión y del Trono' (Editorial Fanes, Santander, 2016). El volumen, el noveno que ha publicado en 2016, es la biografía de “un personaje famoso entre los historiadores por lo representativo que fue en la historia de la España Contemporánea”.

El libro se divide en dos partes: la primera, cuenta el nacimiento, la formación académica y los años que ejerció como párroco en Tamajón (1804-1811), periodo que termina cuando deja la sotana y coge el trabuco. En ese punto, el texto aborda su enfrentamiento con El Empecinado, y su posterior conversión en afrancesado.

Matías Vinuesa López de Alfaro, conocido como Cura de Tamajón, nació en Neila (Burgos), el día 22 de abril de 1778. El municipio de Neila está situado en la montaña burgalesa y era un pueblo pastoril. La mayor parte de sus vecinos se dedicaban de una u otra forma a la actividad ganadera. Curiosamente, por sus características orográficas, tiene un cierto parecido a Tamajón, donde también primaba la actividad ganadera.

La vida de Vinuesa fue la de un joven ambicioso en un tiempo donde había que aprovechar las oportunidades. Por razones económicas estudió en tres universidades: Alcalá, Toledo y Sigüenza, alcanzando el grado de doctor en Teología.

En 1804 fue ordenado sacerdote y nombrado cura de Tamajón. En 1807 opositó a canónigo lectoral en la catedral de Sigüenza, aunque no consiguió el puesto. Su fracaso hizo que continuara ejerciendo en Tamajón hasta finales de 1811, momento en el que abandona el curato en la villa agallonera eligiendo como sustituto, o cura ecónomo, a Vicente Gamo Montúfar. Vinuesa siguió teniendo el curato de Tamajón hasta 1814, cuando fue nombrado capellán real.

Durante la contienda contra los franceses, fue comisionado de la Junta de Guadalajara y Sigüenza; además, fue jefe guerrillero con sus propios hombres; teniendo algunos enfrentamientos con los franceses en Buitrago y Alcalá de Henares. También fue obra suya la detención del bandido Velasco, que estaba haciendo la guerra con su cuenta en la comarca de Tamajón. A pesar de todos estos éxitos, tuvo desavenencias con El Empecinado, que hicieron que abandonase las armas y fuera poco después apresado por los franceses.

Un conservador a ultranza

La segunda parte del libro se desarrolla a partir de 1813. En aquel momento, Vinuesa le da un nuevo giro a su trayectoria política, y se convierte en un conservador a ultranza. Su apoyo incondicional a Fernando VII se hizo más profundo cuando fue nombrado capellán de Honor el 27 de junio de 1814.

Es posible que Vinuesa, al establecerse en Madrid, tuviera problemas económicos por las cargas familias, la adquisición de casa y los excesivos gastos por el expediente de limpieza de sangre que tuvo que hacer para ser admitido como capellán de honor. Esto explica que tuviera cierta ansiedad por conseguir nuevas rentas. Es nombrado en 1815 calificador del Santo Oficio y en 1816 arcediano de Tarazona.

Matías Vinuesa fue autor de numerosos artículos y de varios libros con contenido sobre doctrinas religiosas y de fuertes ideales tradicionales. En 1814 fue nombrado Capellán de Honor de Fernando VII y posteriormente arcediano de Tarazona y calificador del Santo Oficio. En 1821, en pleno Trienio Liberal, ideó un plan de conspiración para derrocar al gobierno Constitucional que llevaba como título 'Plan para conseguir nuestra libertad". Se trataba de una estrategia para dar un golpe de Estado, volviendo de nuevo al absolutismo de 1814. Sin embargo, fue descubierto y detenido. Al poco tiempo se le abrió un proceso judicial por el que fue castigado a diez años en presidio. La sentencia no gustó a las masas populares, que reunidas en más de un centenar y medio en la Puerta del Sol, se dirigieron a la cárcel donde estaba Vinuesa y asaltaron la prisión asesinando a Vinuesa el día 4 de mayo de 1821. Su “horroroso asesinato hizo que se convirtiera en un mártir de la causa absolutista”.

Vinuesa fue "probablemente uno de los clérigos más osado y valiente de la España de las primeras décadas del siglo XIX y por ello fue duramente castigado". En el fondo, su destino estaba sellado desde su origen: no fue un personaje ejemplar durante la Guerra de la Independencia, ni tampoco después destacó como intelectual. “En cierto modo, su historia fue un disparate”, resumió García.

El alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban, que asistió al acto, agradeció el trabajo documental exhaustivo de García para desmadejar la historia “de este controvertido personaje” y señaló que “también es obligación de la administración local colaborar en la medida de sus posibilidades para divulgar el pasado”. El regidor recordó que “todas las formas de dar a conocer Tamajón son importantes, para luchar con ellas, desde todos los frentes posibles, contra el despoblamiento”.