Escritos a fuego lento

El Rincón Lento volvió a celebrar un Menú Literario con la presentación de cinco libros de autores y editoriales alcarreños. • El aperitivo lo sirvió la artista Eva Pérez; el primer y segundo plato, Concha García de los Arcos y Poli Calle; los postres, Josean Aparicio; y cerró Enrique Cordero a modo de café y licor.


La cocina del Rincón Lento sigue sirviendo libros como platos. El curioso formato de encuentro literario que ya estrenó en septiembre volvió a reeditarse este sábado con un segundo ‘Menú literario’ en el que se presentaron cinco libros de autores o editoriales alcarreñas. Productos hechos con ingredientes de proximidad, para saborear sin prisas y de receta tan variada que permiten jugar entre sí a modo de aperitivo, primer y segundo plato, postre y café y licor.

La jornada, presentada por el periodista de Cultura EnGuada, Rubén Madrid, tuvo un inicio y un final redondos, con dos títulos pensados para los más pequeños. La encargada de abrir el apetito fue la artista Eva Pérez, habitual del Rincón y miembro del colectivo artístico alcarreño El Calamar Gigante, que mostró a los presentes su ‘Artistbook’, un cuaderno con 30 láminas en las que propone los primeros trazos de un dibujo que cada cual se encarga de completar según su propia creatividad.

Pérez explicó la elección de algunas frases que hay en cada lámina a modo de consejos positivos para el niño que se adentre en esta aventura creativa y animó a que se complete el cuaderno a medias entre pequeños y adultos, para advertir así los sorprendentes resultados que se pueden obtener.

Narrativa alcarreña

Los platos centrales tuvieron un componente narrativo. El primero lo presentó Concha García de los Arcos, con ‘Cuentos de frontera’. Recogiendo la similitud planteada por la organización, su hija Isabel leyó la receta con la que se habría hecho el libro como si fuese una creación gastronómica, exponiendo así los ingredientes a mezclar –con claro predominio de aromas y sabores magrebíes– y el modo de preparación.

La autora, nacida en Melilla y vinculada a Brihuega, explicó que su compilación de relatos está dividida en dos partes (una, la que da nombre al conjunto; la otra, ‘Cuentos de Tafersit’). Editado por Lastura, el libro reúne todo un universo se sensaciones y recuerdos de la escritora en su infancia al otro lado del Estrecho. La escritora leyó tres de estos cuentos, dejando dibujada una sonrisa en el rostro del público con el último de ellos.

Sin apartarse de la narrativa, el segundo plato lo ofreció Hipólito Calle, que proviene del mundo del teatro y que se ha estrenado en la novela con ‘Blavatsky, el círculo secreto’, una historia que mezcla misterio, aventura, amor y toques de humor, con un planteamiento que promete entretener especialmente a los más jóvenes.

Consciente tal vez de que su plato tenía que ser el más suculento, Poli Calle no habló de la novela sino que realizó una disertación sobre su manera de entender –se diría más bien que de vivir– la literatura, que entiende como el arte de mentir. Contestó a las preguntas del público, repasó influencias de autores y ofreció algunas sentencias tan rotundas como que “la literatura es la más exigente de las amantes”.

El tramo final fue para otro libro de relatos y un poemario. El primero lo firma Josean Aparicio, en el que fue hace unos años su estreno y el de la editorial guadalajareña Volapük, con ‘Exiliados del paraíso’. El autor molinés habló sobre este libro, dividido en un primer bloque de relatos con ese mismo título, otro más de microrrelatos y una última parte de narraciones cortas de viajes; explicó la motivación que para él resulta el hecho de viajar –acompañó sus palabras de algunas fotografías de su paso por diferentes lugares del mundo, aunque matizó que no hace falta irse lejos para recibir inspiración–, comentó la caracterización de sus personajes y adelantó que está corrigiendo su primera novela, un título que le ha exigido unos métodos de trabajo más disciplinados.

Poemas con palíndromos

Para cerrar el carrusel de presentaciones, pero siguiendo con el formato gastronómico, el café y licor lo sirvió el poeta Enrique Cordero, que ha publicado ‘Versos del revés’ en la editorial Inventa, sello que está promocionando autores noveles de Guadalajara y el Corredor del Henares en los que la lírica se expresa no sólo a través de la palabra, sino también con imágenes. En este caso, el libro cuenta con las ilustraciones del dibujante alcalaíno Malagón.

Cordero explicó la confluencia de creatividad entre ambos, la utilización de palíndromos para los títulos (frases que se leen igual del derecho que del revés) y leyó cinco de los poemas incluidos en el libro, con poesía infantil que se presta a diferentes planos de lectura, lo que permite que adultos y niños puedan leer y comentar juntos algunas de ellas. Los libros también fueron en esta segunda sesión de degustación literaria servidos en platos y presentados en una mesa en la que se había dispuesto mantel, cubiertos y copas al modo de un restaurante. Un restaurante con platos escritos a fuego lento.

 

 

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