"Sin la confianza del primer lector, no habría novela"

Teresa Díaz publica 'La aventura espacial de Rafa el rapero', una aventura de ciencia-ficción con notas de humor, destinada a público juvenil. • Es su primera novela publicada, gracias según sus palabras a los factores "confianza" y "osadía". 


Para escribir una novela hace falta sólo -o nada más y nada menos- que "escribir, escribir y escribir", es decir, disciplina y trabajo perseverante. Para publicarla hacen falta, además, otros dos factores: confianza y osadía. A Teresa Díaz la confianza se la han dado sus primeros lectores, sin los que la aventura de su personaje Rafa el rapero no habría visto la luz; pero también le ha sobrado la osadía de dejarlo en manos de aquellos lectores con los que ahora tendrá que enfrentase la historia.

Teresa Díaz, maestra de profesión, ha presentado este miércoles por la tarde en la Biblioteca Pública del Palacio de Dávalos su primera novela publicada, 'La aventura espacial de Rafa el rapero', el relato de las fantásticas peripecias de un chaval al que le gustan el hip hop y hacer skate con su monopatín y que un buen día es elegido para salvar al planeta en una complicada misión espacial. Ambientada en un futuro de ciencia-ficción, las matemáticas y la física resultarán imprescindibles para que la historia desemboque en un final feliz.

El libro, destinado a un público preferente de 12 a 16 años, es el primero que publica esta profesora seguntina pero afincada en Guadalajara, muy aficionada a la narrativa, con cuatro premios literarios y varios borradores de cuentos y novelas. Ante más de una treintena de amigos y lectores, Díaz ha confesado que sin aquellos primeros lectores a los que entregó su manuscrito, esta historia no habría visto la luz como un libro.

"Han sido ellos los que han apuntalado el factor confianza". Sobre todo su primer lector, su sobrino Carlos, que lo leyó cuando cursaba 6º de Primaria: "Si cuando le di unos folios tachados me hubiese dicho que no le gustaba o que le aburría, no hubiese seguido adelante", reconoce ahora la autora. Sin este empujón y el de otros primeros lectores de la novela no habría Rafa el rapero ni aventura galáctica. Una historia que ahora tendrá que valerse por sí misma en su encuentro con nuevos lectores. ¿Lo logrará? En ese tirar para adelante reside precisamente "el factor osadía", que Díaz considera tan importante como el otro para decidirse a publicar una novela.

Esta historia autoeditada mezcla ciencia y ficción con el propósito de que aquellos aspectos tal vez más arduos de la primera sean digeridos por el lector gracias a los elementos de la segunda. Como dice Teresa Díaz, sólo gracias a las notas más fabulosas que ofrece la ficción es posible "que no se haga bola" la ciencia. Con su primer lector funcionó a la perfección. Carlos, que ahora estudia 2º de Bachillerato, quiere ser astrofísico. Durante la presentación de la novela ha reconocido que la historia de su tía le ha influido profundamente en estas inclinaciones.

Una lectora agradecida

Pero en este escenario de primeros lectores de la novela ha estado presente también Susana Martínez, actualmente concejala del grupo municipal de Ahora Guadalajara que hace tres décadas aprendió a leer de la mano de su maestra Teresa Díaz. "Quién nos iba a decir entonces que treinta años después haríamos juntas cosas tan bonitas como hablar de un libro que ella ha escrito y que yo he leído porque fue ella precisamente quien me enseñó a leer", ha explicado Martínez, que ha elogiado la capacidad de su antigua profesora y actual colega para "hacer una reflexión sobre el futuro" a traves de la ciencia-ficción y para inventar personajes y situaciones originales, como la existencia de un Consejo Supremo de Soluciones Sabias a la manera de un comité de viejos sabios, por supuesto paritario. "No me imaginaba a Teresa tan fantasiosa".

También una compañera maestra, Carmen Jabonero, ha destacado que "Teresa es una caja de sorpresas". Ella se ha leído y releído la novela y ha destacado la figura del protagonista, "sin cualidades de héroe", un estudiante más que discreto pero curioso, un antihéroe juvenil "que ni es el más listo ni el más guapo ni el más rápido; ni tampoco el que mejor se maneja con su tabla de skate, pero que es capaz de defenerse bien y sacar adelante la misión".

Fantasía, diversión, aventura e intriga se mezclan en el estreno de cara al público de esta maestra a la que la inspiración no siempre le garantiza una buena historia: "Hay veces que la chispa es viable y se convierte en historia, pero otras veces no tiene más recorrido". Para que no se quede en el tintero, insiste en una fórmula matemática consistente en sumar "trabajo, trabajo y trabajo". Sólo después intervendrán también los otros dos factores. Ya se sabe, "confianza" y "osadía".