“Guadalajara y los cuentos tienen un futuro juntos”

A una semana de que arranque el 25º Maratón de los Cuentos, charlamos con Blanca Calvo, una de las creadoras de este evento que aún “puede crecer más”, con Museo del Cuento incluido. • “Creo que estamos en el momento ideal para convertir a Guadalajara en una pequeña ciudad delicada donde se ame la cultura”, afirma. 


Faltan siete días para que dé comienzo una nueva edición del Maratón de los Cuentos, una edición especial porque la cita cuentista cumple un cuarto de siglo. Blanca Calvo, una de las creadoras de este evento y presidenta del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, reflexiona en esta entrevista sobre el presente y futuro de un Maratón que, confiesa, aún "puede crecer más". Lo dice, convencida de que la mayor virtud de este “milagro” cultural es que “toda la ciudad lo siente como suyo”.

¿Qué da más nervios, esta antesala del maratón o el último cuento? 

Es como los estrenos de teatro, a las cinco cuando se va a contar el primer cuento ya está todo el pescado vendido, si hemos hecho algo mal hay que arrastrarlo y empieza ya el disfrute. Los nervios se pasan más ahora, en los días anteriores. Siempre digo que tenemos el 'síndrome del Maratón', a veces estamos eléctricas...  

Cuando una mira hacia atrás 24 años, ¿qué siente? 

Que es una satisfacción vivir en una ciudad capaz de hacer esto. Para mí es una ciudad de elección y no hay muchos lugares en el mundo donde se pudiera hacer una cosa así, por eso impresiona tanto a los profesionales que vienen. Y eso ocurrió desde el primer año. Me gusta mucho esta ciudad y me arraiga a ella ese orgullo de pertenecer a un lugar que es capaz de hacer una cosa tan bonita cooperativamente. Y no sólo ésta, tiene un tejido cultural importante.

Este año el Maratón se ha abierto incluso a las redes sociales y quiere ser trending topic, se ve que mira al futuro...

Lo veo con optimismo. Siempre suelo ver el vaso medio lleno. Pero además la asociación que carga con la organización, el Seminario, se ha renovado mucho este año, con gente que tiene muchos maratones por delante. Y este año, quizás porque es el 25, ha surgido esa idea de reflexionar en cómo la ciudad puede afianzar su personalidad de cuento. Vamos a pensar todos juntos para que eso sea una fuente de riqueza porque no hay que sentir vergüenza de que la cultura genere riqueza, al revés. Si fuésemos capaces de organizar ese Museo del Cuento que demuestra la exposición que hay ahora en el Palacio, eso sería un plan para las familias que vienen de Madrid... hay tanto público potencial que viene a pasar un día, que consumirían aquí... eso hay que encontrarlo. Creo que el Maratón tiene una vida bastante sana, tiene vigor y puede seguir incluso creciendo en algunas actividades. Guadalajara y los cuentos tienen un futuro juntos. 

Es la idea que más le convence...

Es que lo del Museo lo llevamos pensando mucho tiempo. Incluso antes de entrar en la Consejería [Blanca Calvo fue consejera de Cultura entre 2005 y 2007] le dimos varias vueltas, pensando dónde se podría hacer, que debería llevar además de una exposición y sesiones programadas. Luego llegué a la consejería y vi que el estado de los museos de la región era tan precario que me pareció que crear uno más era irresponsable pero creo que no hay que olvidarse. Cuando viajas por Europa ves museos pequeños que están hechos con tanta delicadeza... en Cuenca, por ejemplo, está el de las Casas Colgadas, que atrae mucho porque da algo que sólo se da en ese lugar. Y el del Cuento sólo se podría ver en Guadalajara y sería, además, un museo que no tuviera nada que ver con Walt Disney, en el polo opuesto. Sería algo más parecido a lo que tiene ahora el Museo Provincial, con objetos que pudieron formar parte de cuentos y una cosa delicada que pudiera conectar también con el público adulto.

¿Siente que se atraviesa un buen momento para que la idea se haga realidad, tras el anuncio por parte del Ayuntamiento de un espacio museístico para Buero Vallejo y la posibilidad de otro para el pintor Regino Pradillo en el futuro Museo de la Ciudad?

Creo que sí. El Museo Sobrino ha venido a poner también un toque en la calidad cultural de la ciudad. Guadalajara, a la distancia que está de Madrid y siendo como un paso obligado a los placeres del campo, la debemos especializar en eso, en tres o cuatro cosas culturales, pequeñas pero delicadamente llevadas. Imagínate: alguien a quien le guste la cultura, el Museo Sobrino vale para niños y mayores... el Museo Provincial, que tiene en Fernando Aguado [su director] a un gran valedor y que va a ir hacia adelante... Se podría hacer una planificación de todo un fin de semana cultural. Este invierno salieron buenas ideas de las mesas redondas que organizaron los colegios oficiales de Aparejadores, de Arquitectos y de Ingenieros de Caminos... Por todo eso creo que estamos en el momento ideal para convertir a Guadalajara en una pequeña ciudad delicada donde se ame la cultura. 

En el convenio de 74.000 euros que han firmado esta semana con el Patronato de Cultura, se especifica que el dinero es para financiar el Maratón, el Viernes de los Cuentos y el Centro del Cuento. ¿Este proyecto es nuevo?

No, eso siempre está.  

Pero nunca se había especificado públicamente...

Puede ser una señal de ese despertar que comentas... es verdad que desde el primer convenio se cita ese Centro del Cuento pero no había aparecido en boca del Ayuntamiento hasta ahora. Un Centro del Cuento es un sitio donde se reúnen todas las obras teóricas que tienen que ver con la narración oral, han de estar bien catalogadas, en la web... sería un centro de documentación del cuento pero con su parte práctica, como el Museo del Centro y el catálogo de narradores que hicimos a comienzos de los 90,  tres en papel y ahora en la web. Guadalajara fue la primera ciudad en España que lo hizo aunque, es verdad, lo tomamos de los franceses. Ese Centro del Cuento tiene que tener más medios para que llegue a ser de verdad un Centro de Documentación en condiciones. Debería ser el lugar donde cualquier experto acudiera. Y se están dando casos: el verano pasado se proyectó en la Cineteca de Matadero en Madrid el documental que realizamos con el proyecto europeo 'Historias de cueva en cueva' y hubo una persona que se interesó por encontrar teoría de ese proyecto. Le dijimos que nosotros no tenemos tiempo de teorizar, sólo hacemos práctica [risas], pero deberíamos tenerlo. Quizás en el caso de Buero es más fácil. 

¿Cree que el Maratón puede crecer más, en horas, como actividad y que la ciudad está preparada para ello?

Sí, aunque exigiría una mayor formación por nuestra parte, técnicas de grandes eventos... pero hay más monumentos, más espacios. Es más difícil que crezca el núcleo del Maratón porque nos meteríamos en mucho más tiempo de trabajo. Siempre que hubiera una ciudad en el mundo que nos echara un pulso habría que hacerlo y creo que lo conseguiríamos, pero en torno a eso, sí se podrían engrandecer los ciclos de narración oral, invitar a gente de más países, encargar espectáculos a medida, creo que hay camino por recorrer. 

¿Cómo definiría este 25º Maratón?

Es difícil... [piensa un momento]. Es como un renacer, no de cenizas sino una carga de entusiasmo para el futuro. El 25º Maratón viene a decirnos: quiero seguir viviendo y quiero cumplir más bodas. Si es posible las de Oro, de Diamante... además el Maratón tiene su personalidad, no creas que nadie le puede manejar. Se pueden tener previsiones pero él nos lleva por los vericuetos que quiere. Y noto ese mensaje: si alguien piensa que 25 años es suficiente, no... quiero vivir más.

Es un monstruo bueno... 

Sí, sí [risas]. 

Es verdad que tiene un componente popular y a la vez sigue siendo un referente para los narradores profesionales...

Es que a mí me gusta mucho. Antonio Machado pensaba que no había que bajar el listón, pero sí popularizar la cultura y llevar a todo el mundo la cultura de calidad. Y eso es lo que pretende el Maratón, que llegue a todo el mundo pero que tenga una base teórica, que vengan [el escritor] Gustavo Martín Garzo o [el arqueólogo] Arsuaga, Maximiano Trapero, que es una autoridad en la poesía oral o José Corredor Matheos, que viene este año a presentar su libro y es Premio Nacional de Poesía y Traducción. Recuerdo una señora que después de escuchar a Martín Garzo un año en una conferencia salió diciendo: "después de escuchar esto ya me puedo morir". Y creo que hay que seguir por ese camino, aunque sea difícil unir lo popular con lo selecto, que no elitista. 

¿Qué hace falta para que un Maratón cumpla 25 años?¿cuál es su mayor virtud?

Que todo el mundo lo siente como suyo y estamos orgullosos de él. Alguna vez he estado en un supermercado cargando la nevera para todos los invitados que vienen a mi casa esos días y me he encontrado a gente de la organización haciendo lo mismo.

¿No cree que la poesía pueda ser un hándicap por ser considerado un género con menos seguidores? ¿esperan gran respuesta del público?

El otro día hablando con una bibliotecaria portuguesa, me decía que le había interesado mucho una reflexión que hace Estrella Ortiz en su libro 'Contar con la poesía'. La poesía siempre ha sido oral, sólo en el siglo XIX empieza a encerrarse en los libros y lo que está en los libros no es tanto poesía sino un género distinto porque la poesía sigue necesitando ser dicha ya que necesita un ritmo y una musicalidad... y es verdad. A la poesía cuando le das alas es cuando vive más feliz y este año, como va a ser poesía oral, creo que va a enlazar muy bien con la gente. 

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