"Cualquiera que tenga pueblo se identificará con Río Dulce"

El joven periodista alcarreño Iván Martínez de Miguel debuta en la literatura con la novela 'Los misterios de Río Dulce', una historia de intriga en un pueblo donde suceden catástrofes inexplicables. • La próxima presentación será este sábado 19 de marzo en el Torreón de Sigüenza.


Oliver es un periodista que tiene que viajar hasta el pueblo de Río Dulce para investigar las cosas extrañas que están pasando. En realidad lo que iba a ser un simple reportaje se convierte en algo más complicado al descubrir que hay historias del pasado que no se han resuelto, que se han quedado en el limbo y querrá investigarlas.

Así arranca 'Los misterios de Río Dulce', con el que el joven periodista guadalajareño Iván Martínez de Miguel (28 años) debuta en la literatura. En realidad, es su segunda novela escrita, aunque dice que ahora no descarta corregir el manuscrito de la primera y darle una segunda oportunidad: "estoy en racha, aunque no sé cómo irán las cosas", afirma. No es broma: confiesa que está inmerso ya en la escritura de su tercer libro, de género fantástico, "aunque no te voy a decir el título", dice entre risas.

'Los misterios de Río Dulce' tiene buena parte de Iván: "siempre me gusta incluir partes de mí aunque nadie lo sepa", dice desvelando algunos detalles: "el coche del protagonista es el que yo tengo ahora mismo. Yo trabajé en Correos como el personaje y hablo de una redacción de ciudad donde había muchos periodistas y muchos de los nombres que salen son los de los compañeros del periódico Nueva Alcarria donde yo empecé en prácticas".

El lector no se encontrará con una historia al uso: "hay culpables aunque no se sabe muy bien si asesinos". Río Dulce, en realidad, es un pueblo castellano cualquiera, aunque sí ha querido rendir de alguna forma "un homenaje a mis abuelos, que son de Mandayona, donde yo he pasado muchos veranos. Cualquier persona que tenga pueblo, se puede sentir identificado con ese escenario y con sus personajes", dice.

Eligió el misterio, aunque en realidad confiesa que no es su género preferido: "tenía una idea que me gustó mucho y que empecé a mezclar con un par de historias más, una que tenía pendiente y otra que tenía para hacer un relato corto". Para este 'Misterio en Río Dulce' no se ha inspirado en ningún escritor o escritora del género: "el tipo de misterio que a mí me gusta es el de Agatha Christie. Hasta el final no sabes quién es el asesino pero no creo que me haya inspirado en nadie. Tenía muy claro cuál era el principio y el final y sólo tuve que hacer el desarrollo de la trama".

Editar el libro ha sido complicado. Después de tocar las puertas de algunas editoriales sin demasiada suerte, Iván optó por la autoedición y lo ha hecho con el sello alcarreño Aache Ediciones, dirigido por Antonio Herrera Casado, que destaca "la gran capacidad de imaginación y técnica descriptiva" y le promete "un fecundo camino literario".

"No ha sido fácil", admite Iván. "Ahora el mundo literario está como el mundo periodístico y es muy complicado empezar y que apuesten por un escritor novel, sin trayectoria y sin que nadie te conozca. Yo me vi en un momento en el que tenía dinero, tenía tiempo porque estaba en un impass laboral y decidí que era el momento de hacerlo. Lo tenía guardado en un cajón y aposté por ello". El apoyo de sus familiares y amigos para él fue fundamental. "Lo tienes que decidir absolutamente todo sobre el libro pero al final sabes que el resultado es tuyo y que merece la pena".

Ahora toca disfrutar de este momento dulce, tras agotar la primera, casi la segunda edición y con una tercera en ciernes, toca continuar con las presentaciones -la próxima será el 19 de marzo en el Centro Cultural El Torreón de Sigüenza- e, incluso, soñar. Se lo preguntamos a este apasionado de las series de televisión que se enganchó por primera vez al género con 'Embrujadas', se fascinó con 'Perdidos' y se apasiona con 'El Ministerio del Tiempo': ¿el libro daría para una miniserie de misterio? "Nunca se sabe, las ideas surgen y si alguien está dispuesto a apostar por ello, puede ser, ¿por qué no?" Pues, ¿por qué no?