Cien pistas para conocer Guadalajara

Medio centenar de personalidades de la cultura provincial escriben una guía turística, editada por Aache, que recoge los lugares y personajes imprescindibles para "conocer y dar a conocer" Guadalajara. • El salón de actos de la delegación de la Junta se llenó para acoger la presentación de este libro "coral con un título que destila pasión por Guadalajara", señaló el delegado Alberto Rojo. 


No estuvieron todos los que son pero la presentación del libro '100 propuestas esenciales para conocer Guadalajara' fue una fiesta. El salón de actos de la delegación de la Junta se llenó este lunes para acoger la edición de una obra que cuenta con medio centenar de firmas de personalidades reconocidas en el mundo de la cultura provincial y también con jóvenes valores. En 50 artículos, ellos han logrado condensar lo mejor -aunque no lo único- que a juicio del editor, Antonio Herrera Casado, puede ayudar a conocer y dar a conocer Guadalajara.  

"La idea surgió hace unos meses a propósito del número cien de la colección 'Tierra de Guadalajara', suponía la culminación a 30 años de trabajo y pensé en un libro que fuera centenario por su número pero también por su contenido", explicó el editor, reconociendo que "las redes sociales han influido" a la hora de tejer "esta lista de cien propuestas". La búsqueda del título "no fue fácil", reconoció Herrera Casado. Se podía haber caído en la tentación de "obligar" al lector, y no había intención. O haber hecho incluso gala de humor negro añadiendo la coletilla de "cosas que tienes que ver antes de morir". Pero sólo "queríamos ofrecer al lector cosas que buscar en Guadalajara, dar a conocer Guadalajara porque quizás, en estos tiempos, el turismo pueda ser lo que la pueda remontar". 

Y el libro resulta finalmente eso: una invitación a descubrir su patrimonio, sus fiestas, sus personajes, con fichas, textos que no sobrepasan las 500 palabras e imágenes."No está todo lo bueno que tiene Guadalajara", avisó, pero sí buena parte de ello. La idea es que saliera de "muchas manos", de las manos de "gentes de probada valía". En total, 52 autores variopintos, muchos de ellos, presentes anoche en la puesta de largo editorial. Suárez de Puga, que ha incluido un poema; Alfredo Villaverde, que habla sobre el Marqués de Santillana o Luis Monge, que hace lo propio con Palazuelos. También figura Francisco García Marquina, que se sumerge en el Libro de Buen Amor del Arcipreste.  

"El humor del Libro de Buen Amor le hace refrescante" 

Anoche Marquina admitía que fueron dos libros de Guadalajara los que le trajeron hasta esta provincia -'Viaje a la Alcarria', de Cela y 'El Libro de Buen Amor'-. De este último subrayó que se trata de una obra "que no ha perdido frescura" con el tiempo y que, a su juicio, tiene tres fortalezas: la primera, "el uso del humor, que la hace refrescante"; la segunda, "la invitación que hace el Arcipreste de Hita al lector a participar en su creación" en un ejercicio que Marquina tildó de "literatura interactiva" y la tercera, "su final abierto". 

A su lado, la cronista de Sigüenza, Pilar Martínez Taboada, defendió la iglesia de Santiago, que "en un tiempo prudente será Centro de Interpretación del Románico". En su intervención, repasó someramente la historia de la ciudad, la construcción de la catedral, de las murallas y de la iglesia de Santiago, que llegó a ser "punto de reunión del concejo". 

Por su parte el joven briocense Victor Foguer, habló apeló a los "sentimientos que provoca el Encierro de Brihuega, una fiesta sorprendente de tradición, sabor y solera". Llegado directamente desde Barcelona, Teodoro Alonso Concha mencionó la importancia de los Ángeles de Tartanedo, de estilo virreinal y posible procedencia hispanoamericana, doce lienzos "sucios y abandonados" que hoy lucen "resplandecientes" en la iglesia de esta localidad molinesa. 

De los Diablos de Luzón al castillo de Galve 

Forman parte también de este libro Serrano Belinchón que ensalza el Hayedo de Tejera Negra y López de los Mozos, quien se encarga de las mascaritas de Almiruete, los Diablos de Luzón y la esencia de la calle Mayor de Tendilla. También figura Tomás Gismera (La Caballada y Layna Serrano), Paco Martín Macías (la Ciudad Encantada de Tamajón), Pedro Aguilar (Festival Medieval de Hita), Agustín Tomico (Laguna de Taravilla) y Pedro J. Pradillo (parque de La Concordia); Jesús Orea (castillo de Torija y Tenorio Mendocino), Rafael Bachiller (el cielo de Guadalajara), Plácido Ballesteros (fuente de Albalate y el museo de la Batalla en Abánades) y Raúl Conde (castillo de Galve). 

Valles, fuentes, el paleolítico, monasterios, catedrales, museos, pueblos con encanto como Valverde de los Arroyos, retablos (Balconete) y vigas románicas (Valdeavellano), los tapices de Pastrana, Monsalud, Atienza, paisajes salvajes, Ocejón y Valdepinillos, son otros de los encantos de esta guía, que rinde homenaje a los que ya no están y escribieron sobre la provincia. Desde Layna Serrano, "voz fundamental", que habla de castillos a José Luis García de Paz (princesa de Éboli), o Jesús Valiente (acueducto romano de Zaorejas, bodegas de Horche, picota de Fuentenovilla). 

El delegado de la Junta, Alberto Rojo, encargado de hacer la presentación del libro, definió el volumen como "una guía turística hecha para que Guadalajara siga enamorando a más y más gente". Rojo destacó además la "narración dinámica y muy visual" del libro, que lleva un "título que destila pasión y amor por Guadalajara".