Las dos pasiones de Pepe de Juan

Un homenaje al periodista en el centenario de su nacimiento destaca la calidad periodística de su pluma y el amor a su tierra. • Más de medio centenar de personas le recordaron en un acto organizado por la Diputación Provincial, con la asistencia del poeta Suárez de Puga y el historiador Herrera Casado.


El histórico periodista alcarreño José de Juan recibió este martes un homenaje a la altura del cariño que profesó a su tierra y a la cultura local. Con motivo del centenario de su nacimiento, la Diputación de Guadalajara organizó en la Sala Multiusos del San José un sencillo acto en su memoria en el que más de medio centenar de familiares, amigos y representantes de las instituciones locales pudieron recordar la figura de este periodista entregado a su provincia, del escritor de “excelente pluma”, del amigo del dramaturgo Buero Vallejo, del mentor del poeta Suárez de Puga, del dinamizador cultural de la ciudad en la posguerra y del director durante nada menos que 25 años del entonces semanario Nueva Alcarria.

La cita sirvió para trazar el retrato colectivo de esta figura destacada de la cultura provincial que, desde el periodismo y desde las instituciones –fue concejal y diputado provincial–, contribuyó a dinamizar la cultura guadalajareña en unos tiempos de posguerra en los que hacía falta un ‘renacimiento’ como el que algunos de los intervinientes en el acto aseguraron que se vivió, en parte gracias a De Juan.

José de Juan-García, conocido por sus amigos como Pepe de Juan, no sólo fue director de Nueva Alcarria y de alguna otra publicación de menor recorrido como la revista ‘Reconquista’, sino que ante todo fue un escritor “de excelente pluma”. Así lo reconocía quien fuera su amigo, el dramaturgo Buero Vallejo, compañero de fatigas en la infancia y los primeros años de juventud por las calles de la Guadalajara anterior a la guerra. En el prólogo al único libro literario de De Juan, ‘Y soñé…’, le describía como un joven tímido, elegante, “aniñado y sensible soñador” con unas “dotes innegables de escritor valioso”.

Entrega generosa” en la amistad

Durante el homenaje de este martes, fue el poeta José Antonio Suárez de Puga quien recordó la mayor parte de las anécdotas de la vida de De Juan y admiró la calidad literaria de este periodista, “un escritor con una producción literaria dificilísima, que es el diálogo”, propia “de grandes novelistas y dramaturgos”. Su ‘maestro’, como le llamó, vivía la amistad como “una entrega generosa” y así la cultivó con un grupo de colegas con el que solía mantener tertulias y charlas en bodegas y tascas, pero con el que también organizó actos culturales abiertos al público.

Entre estos méritos, recordó la puesta en marcha de la Institución del Marqués de Santillana o la tertulia literaria ‘Vino y pan’, una trayectoria de labor cultural que mantuvo hasta su último día. Cuando se produjo su inesperada muerte, en julio de 1972 y con sólo 58 años, estaba al frente de un homenaje a Camilo José Cela que finalmente se celebró en otoño, aunque sin su presencia.

También el historiador, editor y cronista oficial de la provincia, Antonio Herrera Casado, reconoció que gentes como De Juan “dieron una nueva dimensión a una Guadalajara que salía de la guerra y una dura posguerra”. Aunque su recuerdo procede de unos primeros años de juventud, Herrera Casado destacó ante los asistentes la categoría intelectual del homenajeado y recordó que su fallecimiento resultó “un golpe para la ciudad”.

Al acto asistió el diputado provincial de Cultura, el molinés Jesús Herranz, que destacó la estatura profesional del homenajeado y a quien dedicó la lectura de un poema de Walt Whitman. Herrera Casado aprovechó su breve intervención para agradecer a Diputación “la sensibilidad” que ha tenido con la figura de este periodista alcarreño y para confiar en que las instituciones sigan manteniendo este tipo de tributos a las gentes de la cultura provincial, caso de este periodista nacido en abril de 1915 al que se ha reconocido su trayectoria a pesar de que su popularidad nunca traspasó las fronteras provinciales.  

Uno de los hijos de José de Juan, José María, se encargó de agradecer en nombre de la familia el homenaje y reivindicó las dos pasiones de su padre, el periodismo y su tierra. Guadalajara, subrayó, “fue el territorio que amó”; y el periodismo, en su caso íntimamente ligado a la escritura, lo ejerció con dignidad: “se sintió siempre un periodista de provincias, término al que despojaba del sentido peyorativo”. Virtudes tras las cuales estuvo siempre, recordó, la figura de su esposa, Amparo Aguado, que “alentó sus inquetudes”.

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