"Las bibliotecas son lugares donde cambiar el mundo"

La escritora madrileña Belén Gopegui compartió impresiones sobre su última novela 'El comité de la noche' en la Biblioteca, ante lectores, fans y miembros de los Clubes de Lectura. "Cuando escribo intriga, no me gusta hacer trampas sino ser honesta", confesó.La escritora Almudena Grandes mantuvo un encuentro con lectores en la Biblioteca de Azuqueca, que lleva su nombre: "Me siento como en casa", dijo. • En Villanueva, las hermanas Lara presentaron 'Memorias de Helena'.


"Las bibliotecas son los mejores lugares que existen", confesó ayer ante sus lectores guadalajareños la escritora Belén Gopegui, precisamente en Dávalos, en un encuentro enmarcado en el Día del Libro. Es "el lugar perfecto donde estar, compartir, leer y te presten libros porque sí", añadió. Un lugar "de relación, donde cambiar el mundo a su pequeña escala". Podríamos añadir también que las bibliotecas son para esta novelista comprometida, con alma de poeta, un hueco, ese "lugar íntimo, necesario, donde esconderse, donde descansar", ese refugio que argumentó en su primera novela 'La escala de los mapas', que le reportó el Premio Trigre Juan de Oviedo y el Iberoamericano de Primeras Novelas 'Santiago del Nuevo Extremo'.

El acto, al que acudieron miembros de diferentes Clubes de Lectura, lectores e incondicionales de la autora, sirvió para diseccionar su último libro, 'El comité de la noche' (Ed. Random House Mondadori), una novela contra el poder, un thriller social, donde Gopegui vuelve a ponernos delante de nuestras contradicciones humanas, donde de nuevo -como ya ocurriera con 'La conquista del aire' que llevó al cine Gerardo Herrero bajo el título 'Las razones de mis amigos'-, plantea un dilema moral y deja cierto poso filosófico. "Yo tenía en la cabeza contar algo de lo que estaba pasando en Madrid, que era representativo de otros lugares, una especie de ebullición social, de crisis y de sensación de que había que hacer algo y tenía algún personaje, pero me faltaba la acción".

Ese clic lo encontró en un encuentro literario en Sevilla: "alguien intervino y me preguntó: ¿tú sabes que tu libro vale lo mismo que un cuarto de la sangre de un parado? Jamás me lo había planteado y al terminar el encuentro me acerqué a él, me enseñó la noticia y empezar a investigar. Y me pasó algo parecido a lo del personaje del libro. Me pareció una desfachatez no tanto ya comprar la sangre, que es un salto cualitativo, sino querer aprovecharse de que el subsidio de los parados no es suficiente para complementarlo extrayendo la sangre. Es algo que si te lo inventas te dicen que eres una exagerada. Incluso he oído críticas: hay que ver la gente de izquierdas que se inventan que los empresarios son vampiros... pues no, no me lo he inventado, ójala".

Las dos mujeres que protagonizan las dos partes de 'El comité de la noche' son Alex y Carla. A Alex la vamos conociendo por un extenso "diálogo interno, lírico e individual", señaló Jorge Gómez, director de la Biblioteca, que moderó el encuentro. Es una mujer que como tantas otras ha tenido que volver a casa de su familia arrastrada por la crisis. La segunda parte, la más extensa, la protagoniza Carla, que tiene que emigrar a Bratislava porque no encuentra trabajo en España.

Con la creación de estos personajes "quería desmontar la idea de que la militancia o la gente que se organiza o simplemente se rebela, muchas veces en los libros aparecen retratada como gente muy fría que desprecia lo individual y es cuadriculada y dogmática. Mi experiencia es la contraria. Los que se organizan lo hacen porque tienen un nivel de empatía muy alto. Hay una canción de Joao Gilberto que me gusta mucho, 'Los Desafinados', y que dice algo así como: quiero que sepas que los desafinados también tienen en el pecho un corazón. Quería mostrar a esas personas por dentro, por eso hay un exceso de lirismo en el libro", explicó.

¿Por qué Bratislava? "Porque tengo cerca a varias personas que se han tenido que ir a trabajar fuera, algo que es tristemente verosímil" y porque "me interesaba contar que ahora tenemos medios que permiten organizarnos incluso a distancia. También quería describir el contraste de un país del Este. Eslovaquia es la parte más discreta y humilde de la antigua Checoslovaquia. Es una ciudad destartalada pero preciosa".

"No he leído novela negra"

En 'El comité de la noche', Gopegui ha introducido la intriga -describre el negocio sucio de las farmaceúticas, algo que también abordó John Le Carré en 'El jardinero fiel', como recordó-. Admitió sentirse "insegura" ante el género: "No he leído novela negra y para mí es complicado porque en la intriga no sabes qué tienes que callar y qué decir y no me gusta hacer trampas sino ser honesta". También ha introducido la ética y obliga a preguntarse ¿qué haría yo?, evitando tener que juzgar al otro: "Estudié mucho la tragedia griega y aprendí que lo que lo que realmente te coloca en un callejón sin salida es que hay que elegir entre dos bienes y dos males. Luego leí mucho a Bertol Brecht, que se rebelaba ante aquel que pone el dilema. Y esto es lo que he planteado, una tercera vía contra aquel que nos obliga a corrompernos". Por última invita a reflexionar sobre la clandestinidad -"no se elige, te la imponen. Mis personajes utilizan el secreto, el sigilo, como el poder que siempre lo ha utilizado"- y la neutralidad -"¿es posible ser neutral?¿nos organizamos o permanecemos pasivos?", se preguntó-.

En el turno de preguntas, los lectores requirieron a Gopegui por personajes de otras de sus novelas como el coral que creó en 'El padre de Blancanieves' y  confesó que se formó leyendo poesía "pero nunca he sabido escribirla" por lo que "utilizo muchos recursos poéticos en mis personajes para que expliquen lo que les pasa". En su intervención, admitió que aunque ha escrito algún ensayo se siente más cómoda en la ficción y que, en su escritura no sólo le sigue interesando "la tercera persona" sino que además intenta plasmar siempre la idea de que el conocimiento va ligado a la acción: "se conoce para transformar, siempre hace falta un fin, el conocimiento a secas no existe".

De sus experiencias como guionista de cine, dijo que es un mundo "al que no tienes acceso. Lo que tiene de bonito es que es muy colectivo. Te da rabia porque te lo cambian todo pero es muy divertido ver a los actores leyendo tu guión". De momento, "no hay adaptación pendiente", dijo. Y a propósito de la colectividad, derramó una lección impagable: "En ninguna parte nos han enseñado a trabajar en común porque vivimos en una sociedad que no está hecha para eso. Lo que tú ves es que esta sociedad está planteada para que compartir no sea bueno y para que participar no sea lo importante. Por eso creo que las cosas no se enseñan en la teoría sino en la acción". Y aunque "la sociedad nos fuerza a ser individualistas, muchas veces salen cosas muy bonitas y hay colectivos que funcionan muy bien".

Almudena Grandes: "Me siento en casa"

La escritora Almudena Grandes, que da nombre a la Biblioteca azudense, fue la protagonista del acto central del Día del Libro, organizado por el Ayuntamiento de Azuqueca en la víspera de la señalada fecha cultural.

La autora, que ha visitado la localidad en numerosas ocasiones, destacó su estrecha relación con la Biblioteca y con sus clubes de lectura. "Mi carrera literaria ha ido en paralelo a la Biblioteca de Azuqueca porque escribí mi primera novela hace 25 años, los mismos que tienen sus clubes de lectura", señaló Grandes, que aseguró revivir en cada visita a Azuqueca de Henares la emoción que sintió cuando el Ayuntamiento le anunció que el centro llevaría su nombre. "Me siento en casa", afirmaba en la tarde del miércoles, antes de hablar con sus lectores sobre 'Las tres bodas de Manolita', la tercera de la serie de seis libros que conformarán los 'Episodios de una guerra interminable' con los que pretende acercar a sus lectores los 25 años de la postguerra española, desde 1939 a 1964.

Como prólogo del encuentro, la concejala de Cultura, Sandra Yagüe, y el alcalde, Pablo Bellido, han leído el mensaje de Irina Bokova, Directora General de la UNESCO con ocasión del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. El texto comienza asegurando que el 23 de abril "ofrece la oportunidad de reconocer el poder de los libros para mejorar nuestras vidas y de promover los libros y los que los producen" y denuncia que "como símbolos del progreso social en todo el mundo, los libros –el aprendizaje y la lectura– se han convertido en el blanco de los que denigran la cultura y la educación y rechazan el diálogo y la tolerancia".

En Villanueva, las hermanas Lara presentaron 'Memorias de Helena'

Las hermanas Lara Martínez volvieron a La Casita de las Letras para presentar 'Memorias de Helena. Constantino, la Cruz y el Imperio'. María y Laura, que ya adelantaron hace unos meses la publicación de esta secuela de 'El velo de la promesa' en el mismo escenario, fueron recibidas por la concejal de cultura, Luisa Requena, que se felicitó del crecimiento experimentado por la biblioteca municipal en este tiempo.

La nueva novela de las hermanas Lara, retoma el personaje de Flavia Iulia Helena, la joven tabernera que llegó a ser emperatriz y madre del emperador Constantino, jugando un papel determinante en la implantación del cristianismo en el Imperio romano y cambiando el rumbo de la historia.

A lo largo del discurso, María y Laura profundizaron en el papel desempeñado por las mujeres en el devenir de nuestra civilización, a pesar de que habitualmente han sido relegadas de los libros de historia hasta bien entrado el siglo XX. Para las escritoras, cuya obra está profundamente enraizada con la lucha por la igualdad, la historia de Helena refleja fielmente esta tendencia historiográfica.

Por su parte, Requena recordó que existen a disposición de los villanovenses más de 7.500 ejemplares en una biblioteca "municipal abierta a todo tipo de público, con un amplio catálogo de narrativa para jóvenes y adultos", que recientemente, la Diputación y el Ayuntamiento renovaron con una inversión de 6.000 euros.