Hace 25 años que Cela recibió el Nobel en Estocolmo

Se cumple un cuarto de siglo de la concesión del máximo galardón de las letras al autor de ‘Viaje a la Alcarria’. Una comitiva de amigos guadalajareños le acompañó aquellos días. Guadalajara, frente a Galicia, no celebra el aniversario.


Este miércoles se cumplen 25 años de la entrega del Premio Nobel de Literatura al novelista español Camilo José Cela,  afincado por aquellos días en Guadalajara y autor del celebrado ‘Viaje a la Alcarria’. Si hace un cuarto de siglo la ciudad tuvo incluso su ‘delegación’ en Estocolmo, estos días son muy pocos los que celebran tan insigne cumpleaños. Ninguna institución ni entidad cultural ha convocado actos esta semana a propósito del aniversario.

Brindo por los Reyes de Suecia, que reinan en un pueblo en paz; por el pueblo sueco, que ama la paz; por la Academia sueca, que preconiza la paz; y por todos quienes, en el mundo entero, defienden la paz y la proclaman. Brindo por la paz”, proclamó Cela en la recepción de la medalla de oro con el rostro de Alfred Nobel.

Las palabras de este brindis, dichas en la Casa de Conciertos de Estocolmo, fueron escuchadas, entre otros, por el escritor Francisco García Marquina, uno de los ‘privilegiados’ arriacenses que estuvo presente en la ceremonia en la que Cela recibió el máximo galardón de las letras de manos del rey Carlos Gustavo. También estaban allí los entonces presidente de la Diputación y alcalde de Peñalver, Francisco Tomey y Teodoro Pérez Berninches; el pintor Jesús Campoamor y la librera Ascensión de Blas. No le pudo acompañar, en cambio, otro de sus grandes amigos vinculados a Guadalajara, el periodista y escritor Manu Leguineche, al que Cela profesaba una gran admiración y que, como el escritor o como el biografo Marquina, vinieron a esta tierrra para quedarse.

Fue ésta una suerte de comitiva alcarreña del Nobel, que se confundió con la gallega y la mallorquina, en una suerte de distribución por procedencia de los amigos del escritor según los lugares donde había residido. Aquellos amigos le dieron calor a una tarde fría en Suecia, con las calles nevadas en Estocolmo por las que Cela se paseó “como un gran señor, con su capa española y una forma de ser que centró todas las miradas”, según ha recordado en alguna ocasión el propio Marquina, autor, entre otros libros, de ‘Masculino Singular’ (Plaza & Janés, 1991).

Actos en Galicia

En la tierra natal de Cela, a diferencia de lo que ocurre en la provincia donde vivió la mayor parte de sus últimos años, el 25 aniversario del Nobel está siendo celebrado desde octubre –fecha del anuncio– con diferentes actos orquestados por la Fundación Cela –que estos días es también centro de atención por una serie de supuestas irregularidades en 2004– en colaboración con la Consellería de Cultura de la Xunta.

La programación está incluyendo un ciclo de conferencias ‘Conversaciones de café’, la publicación de un libro multimedia orientado a los escolares –así como otras actividades con escuelas– y una exposición sobre José García Nieto. El homenaje central tiene lugar este miércoles con una mesa redonda seguida de un concierto.  

En cambio, el recuerdo en Guadalajara de un cumpleaños tan redondo brilla precisamente por su ausencia. Ninguna institución ni ninguna asociación cultural ha convocado acto alguno para rememorar la concesión del Nobel, sin duda un noticia que sacudió con fuerza a la provincia hace 25 años y a la que, entonces sí, le siguió una catarata de reconocimientos, entre ellos el título de Hijo Adoptivo de la provincia, al año siguiente.

En el número especial de Invierno en papel, que Cultura EnGuada sacará a la calle la semana que viene, se ofrecerá un reportaje sobre los 25 años de la concesión del Nobel, firmado por el escritor García Marquina.

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