Objetos perdidos a cambio de besos, cuentos y abrazos

La escritora guadalajareña Gracia Iglesias ha presentado en la librería La Ballena de Cuentos su último trabajo literario ‘Subasta extraordinaria de todo lo perdido’, con ilustraciones de Susana Rosique. • Los niños han disfrutado de un divertido e imaginativo cuentacuentos a cargo de la también periodista.


En el museo de todo lo perdido hay dientes, nubes, hay sombras, cuentos a medias, hay llaves rosas que abren secretos y nubes blancas, suaves y mullidas por fuera y cargadas de lluvia -de lágrimas- por dentro; hay, en definitiva, muchos objetos que extravía la gente -la gente no para de extraviar cosas-. Por eso, ese museo está lleno, repleto. Tanto que se necesita una subasta extraordinaria para poder vaciarlo. Lo curioso de esta especie de "mercadillo, de concurso" es que el precio de salida no es en euros sino en aquello que seamos capaces de dar -bien, de nosotros mismos; bien, objetos materiales-.

Baste una moneda de chocolate, un plato de perdices o un abrazo. Baste también un chiste, un abrazo de oso, un cuento -¡un cuento!-, dos canciones o un beso de ballena. Bien mirado. Porque esta subasta tan divertida transcurrió en la mañana de sábado en la librería Ballena de Cuentos de la calle Mayor de la mano de la contadora de historias Gracia Iglesias, escritora guadalajareña de cuentos infantiles y periodista, domadora de cuentos, poeta, performer, artista... y autora, en definitiva, del libro que cuenta la historia de esta subasta tan extraordinaria.

Con ilustraciones de Susana Rosique y editado por La Guarida, el cuento está dirigido especialmente a niños mayores de 6 años y a través de sus 48 páginas el lector transita por un lugar secreto y maravilloso con salas donde se subastan lotes diferentes: un domador -precio de salida: un gran aplauso-, tiempo para jugar -casi agotado por culpa de los deberes, las prisas...- o pensamientos, suspiros y una puesta de sol. El único billete realmente imprescindible es la imaginación y la poesía. Ambas sirven para quedarse definitivamente con estos objetos únicos. Los niños que esta mañana asistieron a la presentación dejaron volar la suya para comprar un diente, una nube, una llave y una sombra. Las campeonas compraron su objeto a cambio de un cuento, el de 'Los tres cerditos', que logró el aplauso de grandes y pequeños.  

Tras el cuentacuentos, la autora firmó ejemplares de este libro que, además de guardar tesoros escondidos, promete hacerlo con cariño: "todo está a buen recaudo; nada, en fin, se ha perdido".