Mañueco ofrece un poemario que hunde raíces en la tierra

‘Guadalajara, te doy mi palabra’, editado por Aache, repasa con seguidillas, sonetos, liras, cuartetos o redondillas su visión de paisajes, figuras y episodios históricos de toda la provincia.


El escritor arriacense Juan Pablo Mañueco ha entregado ya al público un poemario, ‘Guadalajara, te doy mi palabra’, donde hunde los versos hunden sus raíces profundamente en la tierra: la historia, la naturaleza, las tradiciones, las danzas y paisajes de la provincia de Guadalajara.

En las 84 páginas de este poemario editado por Aache el autor (nacido en Madrid en 1954) continúa cultivando un género que ya le valió en dos ocasiones en Premio Provincia de Poesía, en 1977 y 1981, con sus poemarios ‘Claridad que surge del agua’ y ‘Cancionero y romancero de la Alcarria’.

“¡Para mi sed de amarte bastan tus aguas, que alzo por tu estandarte, Guadalajara!”. De este modo abre el libro, con una sucesión de ‘Seguidillas de los ríos y sierras de Guadalajara’ que apuntan hacia cada uno de los puntos cardinales de la provincia, para dar paso a todo un retablo lírico de paisajes, épocas y figuras.

Entre los diferentes episodios de la historia abordados está la reconquista de la ciudad por Álvar Fáñez en el largo poema en redondillas, sonoras y graciles, ‘Espada de amor’. De la amplia galería de personajes, sobre todo figuras de peso histórico y hombres de letras, pasean por estas páginas el arcipreste de Hita, el marqués de Santillana, Rodrigo Díaz de Vivar, El Doncel, el Cardenal Mendoza, la princesa de Eboli, Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, el poeta León Felipe, el músico Segundo Pastor o los escritores Camilo José Cela y José Luis Sampedro, que aja troncos por el Tajo con sus queridos gancheros de la maderada.

Sonetos, liras, cuartetos y redondillas dedicados a los principales espacios de la capital (Palacio del Infantado, Calle Mayor, Fuerte de San Francisco, Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo, Parque de la Concordia…) y a localidades de la provincia (Sigüenza, Valverde de los Arroyos, Usanos, la Sierra Norte y pueblos negros...).

‘Mambrú se fue a la guerra’ es una versión alcarreña de la canción infantil, escrita en otro largo poema en romance, que narra los amores legendarios y desdichados entre Mambrú, o veleta de Arbeteta, y la Giralda, o veleta de Escamilla.

El libro incluye en su capítulo de ilustraciones, tanto en la portada –con el Infantado– como en páginas interiores, los conocidos grabados de Jenaro Pérez Villaamil, el pintor romántico del siglo XIX especializado en paisajes brumosos e idealizados. 

El contenido del libro, en palabras de su editor, Antonio Herrera Casado, historiador y cronista oficial de la provincia, “dará qué hablar por su alto valor poético”. Y añade: “Es un libro, sin duda, que va a gustar mucho, porque nos trae, de nuevo, algo que parecía estar olvidándose: la poesía bien construida y con apoyos en lo local, en lo sustancialmente alcarreño”.

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