Aache presenta dos novelas y cuatro ensayos en la Feria

La editorial alcarreña, en plenas celebraciones del 25 aniversario, llega dos títulos de historia, uno sobre la Guerra Civil y otro de la Transición escritos por Berlinches y Monje Ciruelo.  El historiador Herrera Casado recopila varios estudios de iconografía de templos románicos en la provincia en un mismo libro. • Pinel propone un relato disparatado, divertido y futurista para cantar las esencias rurales de Arbancón y Luis Miguel Díaz propone un recorrido literario de ambientación medieval por el Ducado.  En la Feria estará también el tomo IX de las Obras Completas de Layna Serrano.


La editorial Aache llega a la Feria del Libro en plena celebración de sus bodas de plata y con seis títulos recientes. Así, cuatro ensayos y dos novelas reclamarán con especial fuerza su protagonismo en esta cita de las letras arriacenses , que estará abierta entre este jueves y el domingo: dos ensayos de historia que intentan reflexionar sobre el eterno debate de las dos Españas, dos novelas ambientadas en la provincia y un título del propio editor, el historiador Antonio Herrera Casado, que reúne en un solo libro quince estudios sobre elementos de iglesias románicas.

 

UN VIAJE DE ‘TURISMO SENSUAL’ A ARBANCÓN

El cine y la literatura han recurrido a menudo al ejercicio de imaginación de describir lo que pensaría un marciano si aterrizase en nuestro planeta. Lo que hace José Antonio Pinel Martínez en su última novela, ‘Pasión por la vida’, se le parece demasiado, sólo que el marciano es un habitante de la capital española capaz de viajar virtualmente a un pueblo perdido de Guadalajara, Arbancón, para empaparse allí de sus esencias: sabores, paisajes, olores y gentes, sobre todo gentes.

El profesor Pinel acaba de publicar en la editorial alcarreña Aache un relato singular de 371 páginas que parte de una situación futurista pero que lleva a un viaje al pequeño pueblo guadalajareño en un auténtico homenaje a esta localidad y, en general, al universo rural castellano.

‘Pasión por la vida’ contagia desde la primera página el vitalismo que promete el título a través de una búsqueda de las raíces y de la autenticidad de la vida en los pueblos, aunque lo hace de una manera divertida, con un planteamiento disparatado que hace sonreír al lector en numerosas ocasiones. Lo que el autor viene a hacer en este inclasificable relato, y lo hace con una prosa impecable, es una invitación a recuperar todo el universo de sensaciones que el mundo rural ofrece a través de los sentidos.

De lo virtual a lo real

El protagonista de este libro descubre en una tarde anodina la posibilidad de viajar virtualmente a Arbancón, pero gracias a los adelantos de la tecnología, la oferta que se abre ante sus ojos (pero también para el resto de sentidos) resultará toda una experiencia real, paradoja con la que juega el narrador. De este modo, el lector, con el protagonista, viaja del futuro al pasado y de lo virtual a lo verdadero: todo un festival de sensaciones.

Desde los primeros capítulos, Pinel deleita con los olores del cuero de los zapatos o de la matanza, los perfumes del pan recién hecho o del cabrito asado en el horno, aunque se detiene también en las formas armoniosas del rostro perfecto de una aldeana o en las muchas sensaciones que puede encontrar el viajero para alegrarse la vista, disfrutar escuchando y saboreando, en lo que, con un humor muy característico, el narrador llama “turismo sensual”. Las fiestas, los níscalos, las nieves y sobre todo las gentes, que el escritor perfila con maestría a través de su habla y sus costumbres, conforman los detalles sencillos y naturales de este viaje singular.

Lo dice con acierto en el prólogo Benito Hergueta Barbero: “Retrata las vidas de las personas humildes del mundo rural con un cariño y delicadeza tales que hacen resaltar en la sencillez de su inmenso valor y conducen al lector a rescatar sus propias vivencias y a desear compartirlas con el otro en cualquier situación”.

No es de extrañar que el lector, metido de lleno en delirios literarios y embriagado de sensaciones rurales, comparta incluso la solicitud que tendrá lugar de aquí a unos años para que la Unesco declare a Arbancón, para reconocimiento y mejor conservación, pueblo Patrimonio de la Humanidad. Ahí es nada.

Pinel publica con éste su segundo libro dedicado a su municipio, después de ‘Arbancón. Historias, realidades e ilusiones de un pueblo’. Profesor de literatura, ha escrito algunos estudios específicos de literatura medieval y ahora jubilado se dedica a escribir y dirige en su localidad la compañía de teatro aficionado.

 

QUINCE ESTUDIOS DE HERRERA CASADO SOBRE EL ROMÁNICO

El historiador Antonio Herrera Casado había venido publicando notas sueltas en publicaciones periódicas provinciales y especializadas sobre elementos de la iconografía del románico. Ahora, en algo más de 150 páginas, un libro recoge de forma conjunta estos quince análisis en lo que supone un detallado repaso a elementos decorativos de las iglesias románicas de Guadalajara, deteniendo la vista en capiteles o arquivoltas.

El título número 89 de la colección ‘Tierra de Guadalajara’ de la editorial Aache lleva en la portada un bonito dibujo de José María Antón Ávila de la iglesia de San Gil de Atienaza, cuenta con más ilustraciones de este autor –y acuarelas de Amador Ayuso Cuevas- y va desgranando los diferentes aspectos artísticos y los significados de los elementos románicos de varias iglesias.

Comienza el libro con un estudio del calendario románico de Beleña, para seguir después con la portada de Santiago de Cifuentes, las iglesias atencinas de Santa María del Rey, Santa María del Val y San Gil, continuar con la bellísima Santa Coloma de Albendiego y sus celosías templarias y seguir con los análisis de las iglesias de San Bartolomé de Campisábalos y dos galerías románicas de Sauca y Pinillade Jadraque.

Las últimas páginas del libro están dedicadas a la trompa de la Catedral de Sigüenza, el románico primitivo de Cereceda, la Biblia y los monstruos de Millana y la bestia apocalíptica de Valdeavellano, para acabar con la pila bautismal de Esplegares (y de paso, mención para otras pilas románicas) y algunos mensajes románicos en Molina.

Herrera Casado ya había firmado en 1994 una obra general sobre las expresiones más importantes de este estilo arquitectónico en la provincia, ‘El románico de Guadalajara’, que abrió además las puertas a otros estudios. El título que ahora vive su estreno en la Feria del Libro de Guadalajara no sólo añade nuevas informaciones a aquel libro, sino que introduce un estudio a través del método iconográfico-iconológico del norteamericano Erwin Panofsky para indagar en el mensaje religioso, cultural y social de las imágenes.

 

BERLINCHES CAMBIA DE BANDO PARA HABLAR DE REPRESIÓN

Juan Carlos Berlinches Balbacid vuelve en ‘Violencia política en la provincia de Guadalajara (1936-1939)’ a bucear entre la documentación de la Guerra Civil y lo hace para componer el relato de la represión política en el bando republicano durante la contienda, deteniéndose en sucesos especialmente macabros como la matanza en la cárcel de diciembre de 1937 o explicando la institucionalización de esta violencia a través de diferentes mecanismos ‘legales’, entre ellos los tribunales que actuaron en Guadalajara.

El autor, que ya había dado cuenta de la represión franquista en la provincia en una anterior obra, ‘La rendición de la memoria’, se cambia ahora de bando para intentar explicar lo sucedido entre los mandos y autoridades del bando republicano, más allá de los sucesos protagonizados de manera más espontánea por algunos elementos fieles al gobierno democrático.

En poco más de 80 páginas reúne con gran precisión y sin circunloquios algunos de las informaciones de las que ya había dado cuenta en artículos especializados y congresos, repasando desde las causas de la violencia política hasta casos particulares de represión como los asesinatos de los profesores Rufino Blanco e Isidro Almazán.

Lea aquí la crítica de Cultura EnGuada del libro: ‘Los garrotazos republicanos’.

 

SEMBLANZAS DE LA TRANSICIÓN

Luis Monje Ciruelo ha entregado su vida al periodismo y cumplidos los noventa, lejos de batirse en retirada, continúa fiel a la labor. El libro ‘Alcarreños de la Transición’ reúne más de setenta semblanzas realizadas por el periodista de ABC y Nueva Alcarria en las que traslada diálogos e impresiones personales de estas conversaciones mantenidas con hombres (y una única mujer, Blanca Calvo) de la sociedad alcarreña de los años setenta, rostros que, desde Guadalajara, protagonizaron aquellos años vitales en todo el país.

Monje Ciruelo rescata aquellas piezas, en un ejercicio de arqueología periodística, pero además las pone en valor, según el giro verbal de moda, mediante una revisión de aquellas personalidades, treinta años después: se ha reencontrado con muchos de ellos para preguntarles –directamente, cuando es posible, a través de familiares o colegas, cuando ya han fallecido– sobre qué fue de las ilusiones o cómo han cambiado sus visiones de la vida.

El periodista arriacense hace gala de un estilo en desuso en el periodismo actual que adquiere la tonalidad de la crónica en color sepia, que llena con literatura las ausencias del recurso sencillo a las enciclopedias virtuales y que ofrece curiosas pinceladas sobre tan importantes figuras como el dramaturgo Buero Vallejo, con una sensación de proximidad que le sienta bien al formato libro.

Dice por ejemplo de Buero: “tampoco dio esa noche su habitual imagen de hombre triste e incluso amargado que algunos le atribuyen”.  Y apunta, además, al hablar de Begoña Aína, que "no tiene el fiero aspecto que durante años nos han pintado a los comunistas" y que tiene virtudes como ser "cordial, amable, más bien callado, como si quisiera hacerse perdonar su condición de militante del Partido Comunista de España".

Llama la atención el estilo honesto de Monje Ciruelo, que no ahorra comentarios totalmente subjetivos sobre el personaje que aborda, pero que casi siempre mira con ternura al entrevistado. Es una obra muy personal de un periodista que atesora una inmensa memoria de aconteceres, anécdotas y voces. Si un examen de conciencia y una retrospectiva resulta siempre enriquecedora para nuestra mirada sobre el presente, Monje Ciruelo brinda aquí todo un caleidoscopio. Y es, sobre todo, un libro poco característico –por su pulso periodístico– en el panorama editorial alcarreño, poco acostumbrado a hablar de lo que todavía está pasando.

 

EL MORO ABENGALBÓN Y MIL CAMINOS

El escritor Luis Miguel Díaz ha vuelto a entregar un libro de difícil clasificación, entre la novela histórica y de aventuras y la narrativa de viajes, donde se entrecruzan caminos (paisajes y vidas) y en el que está presente la leyenda del moro Abengalbón (rey de la taifa de Molina) con el Cid y su primo Alvar Fáñez de Minaya.

‘El beso del moro Abelganbón’ presenta una galería de personajes muy singulares en sus algo más de 200 páginas en los que el lector realiza un recorrido por la zona del Ducado y en las proximidades de la frontera entre Soria y Guadalajara, desde Medinaceli hasta Barbatona, Jodra, Estriégana, Anguita y Maranchón, en el que finalmente gana peso lo visto más que lo acontecido. Aventura, humor y mucho camino se mezclan en este relato inclasificable que bien puede valer también de guía para las aventuras particulares que se proponga más tarde cada lector.

 

EL TOMO IX DE LAS OBRAS COMPLETAS DE LAYNA SERRANO

La editorial Aache mantiene su esfuerzo por editar las obras completas del que fuera cronista oficial de la provincia, Layna Serrano, y que ya han alcanzado el noveno tomo. Una vez editados todos los libros escritos por el autor, la editorial que dirige el que es actualmente cronista oficial, Herrera Casado, está reuniendo la llamada ‘obra dispersa’.

En este caso se trata de más de 500 páginas que compilan más de 40 artículos del cronista aparecidos en revistas especializadas, programas y folletos, piezas que hasta ahora estaban sueltas en ejemplares muy dispersos y a menudo de difícil consulta. El Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, de la que el historiador fue directivo, la Revista Arte Español y el Boletín de la Sociedad Española de Amigos de los Castillos son las cabeceras que más artículos aportan a este ejemplar de Aache.

Este tomo, titulado por su temática ‘Arte y artistas de Guadalajara’, contiene cientos de fotografías que ilustran las notas Layna Serrano sobre diferentes aspectos artísticos de pueblos como Mondéjar, Atienza, Cogolludo, Torija, Almonacid, Cifuentes, Brihuega, Tendilla, Hita, Sigüenza, etc.

Entre la amplisima información que ya está publicada en este noveno tomo de las ‘Obras completas’ se encuentran dos artículos de 1944 titulados ‘El arte en la provincia de Guadalajara hasta 1500’ y ‘Los estilos Renacimiento y Barroco en la provincia de Guadalajara’ que repasan de forma global lo más importante del arte de la provincia, con profusión de fotografías y planos de edificios, conjuntos y piezas.

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