Los bibliotecarios protestarán en Toledo y en Twitter

Salen a la calle el sábado por la mañana y organizan una manifestación virtual en Twitter con la etiqueta #bibliodestruccionCLM. • Demandan una partida de dos millones de euros para mantener las 500 bibliotecas municipales que hay en la región.  Aseguran que 42 centros de la región han tenido que cerrar las puertas, entre ellos los de Renera, Armuña de Tajuña, Checa, Orea y Hueva.


“Las bibliotecas no son un gasto, son una inversión” es el lema de la protesta que desde hace días viene fraguándose entre un grupo de bibliotecarios de la región que, con la etiqueta de BibliorresistenciaCLM, denuncia que varias infraestructuras han echado el cierre -cinco de ellas en Guadalajara- y que la mayoría están amenazadas a causa del “presupuesto cero” adjudicado en esta legislatura y de la “brutal” reducción de plantilla. De ahí que, además de la difusión que están dando a sus reivindicaciones en Internet, hayan convocado una concentración en la toledana plaza de Zocodover para el sábado al mediodía y una protesta virtual paralela en Twitter.

La presidenta de la Asociación de Bibliotecarios de Toledo, Mercedes Carrascosa, el presidente de Bibliotecarios Asociados de Cuenca, Juan José Alfaro, y la presidenta de Anabad en Castilla-La Mancha, María José Cruz, han expresado este martes en Toledo las diferentes causas de su protesta, que en la red social Twitter se orquesta a través de #bibliodestruccionCLM, el hashtag que para quienes secunden sus reclamaciones animan a poner entre las doce y las dos de la tarde del sábado.

Los bibliotecarios municipales de la región exigen a la Junta y a las diputaciones y a los ayuntamientos que pongan en marcha una partida presupuestaria de dos millones de euros para mantener abiertas las puertas de las 500 bibliotecas de este tipo que hay en Castilla-La Mancha. Según recuerdan, desde 2011 estas infraestructuras sobreviven con un “presupuesto cero”, ya que la partida correspondiente ha sido eliminada. “No es un recorte, es una anulación absoluta del apoyo que se nos venía dando”.

Cerradas 42 bibliotecas de la región

El resultado de esta planificación de la Consejería que dirige Marín estaría siendo “un incipiente” desmantelamiento de estos centros en las cinco provincias, que llevan a cabo a menudo “una labor necesaria” en los pueblos no sólo en préstamo de libros sino como recurso para ocio, formación, apoyo a escolares o a parados u oficina de gestión. “Los servicio públicos no viven del aire y necesitamos apoyo y dinero”, han subrayado en su intervención pública previa a la manifestación del sábado.

Desde que el PP controla la Consejería de Cultura, los presupuestos han reducido drásticamente las ayudas a los centros municipales para contratación y han eliminado las subvenciones para contratación de personal. Estas segundas eran importantes porque permitían que en centros de pueblos pequeños hubiese un segundo bibliotecario a tiempo completo o con jornada reducida, pero la ausencia de las ayudas ha acabado con estos puestos de refuerzo en muchos pueblos, según confirman fuentes del gremio a Cultura EnGuada. El resultado más grave sería el cierre incluso de algunas de estas pequeñas bibliotecas, como ha ocurrido ya en cinco municipios de la provincia: Armuña de Tajuña, Renera, Checa, Orea y Hueva.

Además, los cambios han afectado también a las ayudas para compra de fondos bibliográficos y materiales de préstamo: en 2012 cesaron las partidas y la convocatoria no llegó hasta el verano, cuando cambió además la modalidad de petición: la Junta exigió a los ayuntamientos que adelantasen la parte correspondiente de ayuda, marcada según la cantidad gastada por los propios consistorios, lo que hizo que los pueblos con unas arcas municipales menos pudientes se quedasen sin la ayuda al no poder aportar de antemano su parte y la del fondo regional.

Un año después, en 2013, Toledo anunció que canalizaría la ayuda a través de las diputaciones, pero sólo la de Albacete adelantó a los ayuntamientos el dinero para entrar en la convocatoria. Las bibliotecas de Guadalajara se han quedado desde entonces sin la ayuda para renovar fondos, a expensas únicamente de la buena voluntad de donantes particulares.

Defensa de las bibliotecas

“Las bibliotecas son un lugar de encuentro, de lectura, pero también de cultura en su más amplio sentido, son auténticas dinamizadoras de la vida de los pueblos”, asegura el manifiesto que hay colgado en su página web, y en el que también se denuncia la precariedad del sector en la región “con jornadas insuficientes, precarias y con un altísimo porcentaje de medias jornadas laborales o inferiores”, así como con “bibliotecarios de facto pero con sueldos y categoría profesional mucho más bajos que su ejercicio profesional real”, cuando no centros abiertos “sin personal bibliotecario, atendidas por ejemplo por el alguacil local”.

Aunque el foco se pone en la amenaza más acuciante, las bibliotecas municipales, tampoco la situación de las bibliotecas públicas del Estado resulta mucho más óptima, según las mismas voces, ya que se han visto afectadas por “una reducción drástica” de personal que ha obligado a cerrar espacios en Cuenca o Ciudad Real y a ajustar los servicios también en Guadalajara, donde Dávalos vio desfilar en el verano de 2012 a la técnico Concha Carlavilla y a ocho interinos dependientes de la Fundación Cultura y Deporte dependiente de la Consejería de Cultura.

En el citado manifiesto, los bibliotecarios apelan al sentimiento de solidaridad y de perjuicio de los ciudadanos: “Denunciamos el desmantelamiento paulatino de la Red de Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha, tras muchos años de enorme esfuerzo colectivo, y pedimos a los ciudadanos que luchen por las bibliotecas públicas de sus localidades, que son las que pueden garantizarles el acceso libre, plural y democrático al conocimiento, a la información, a la educación a lo largo de la vida y al ocio creativo”. En el mismo sentido, recuerdan a los vecinos de los pueblos y ciudades de la región que “las bibliotecas públicas son firmes aliadas de los ciudadanos para el bienestar social y la convivencia”.

Sin noticias de Marín

La reforma local agrava esta situación porque con ella ya no es obligatorio que haya bibliotecas municipales en poblaciones de menos de 5.000 habitantes, cuando el 90% de las localices de la región no superan esta cifra. La norma, indican, contradice además la Ley de Bibliotecas de Castilla-La Mancha aprobada en 2011 y que fija que las bibliotecas municipales deben ser obligatorias en poblaciones de más de 1.000 habitantes de la región.

Los bibliotecarios que han organizado esta manifestación también han asegurado que están intentando reunirse con el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Marcial Marín, pero que hasta ahora les ha resultado “imposible”, mientras que el resto de contactos con la Administración regional se ha saldado sin “sin una respuesta clara”, lo que interpretan como una muestra inequívoca de despreocupación: “No vemos intención de volver a recuperar este tipo de ayudas”, añaden.


Lea aquí el manifiesto completo: http://biblioresistenciaclm.blogspot.com.es/p/lee-aqui-el-manifiesto.html

 

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