Gernika sí homenajea a Manu Leguineche

El periodista fallecido en enero ha recibido el Premio por la Paz y la Reconciliación del municipio en el que nació. • El acto ha tenido lugar en el Teatro Lizeo, el mismo donde el reportero realizó su primera entrevista con sólo 14 años.  Leguineche sigue a la espera de un acto oficial de reconocimiento en la provincia de Guadalajara, su tierra adoptiva.


Gernika ha vivido durante los últimos días su conmemoración anual por el famoso bombardeo de la ciudad en 1937 por la aviación nazi. Cada año la localidad, y más concretamente su Museo de la Paz, se convierten en el epicentro de unas jornadas de conmemoración, reflexión sobre la paz y homenaje a diferentes figuras que han contribuido por su trabajo en esa misma dirección. Este año uno de los reconocimientos ha ido a parar al periodista Manu Leguineche, fallecido en enero y afincado en Brihuega, pero nacido en 1941 la aldea de Arrazua de este mismo municipio vasco.

Los hermanos de Leguineche, Benigno y Rosa, recogían el sábado el Premio Gernika por la Paz y la Reconciliación, un galardón que entrega la Fundación Museo de la Paz y que le ha sido entregado en reconocimiento a su “honestidad, independencia y dignidad”. En esta décima edición también se ha premiado al piloto de aviones John Wynne. En anteriores ediciones la placa ha ido a parar a Jesús Eguiguren y Arnaldo Otegi, a Gerry Adams o a asociaciones en defensa de la reconciliación como Gernika Gogoratuz.

“Actitudes como la de Manu esperemos que sirvan para paliar o eliminar la peor faceta de la condición humana”, decían este fin de semana sus familiares al recibir el premio. Según recogen las crónicas de la jornada, Benigno Lechineche quiso destacar el posicionamiento de su hermano al lado de los más débiles.

En el capítulo de las anécdotas, su hermano Benigno reveló que el premio en el que recibía este premio póstumo, el Lizeo de Gernika, era precisamente donde había realizado su primera entrevista, con apenas 14 años de edad, a los Niños Cantores de Viena, y fue publicada en la revista Vida Joven.

La localidad homenajea cada año a otro colega de Leguineche, el periodista George Steer, quien ofreció al mundo la crónica más completa y famosa de los bombardeos del 26 de abril de 1937 (fue primera plana en The Times y en The New York Times) y más tarde escribió el libro ‘El árbol de Gernika’. El corresponsal tiene una estatua en torno a la cual se valora su trabajo durante la Guerra Civil.

A la espera de un reconocimiento oficial en su provincia adoptiva, Leguineche la figura de Leguineche ha recibido ya un bonito homenaje en el lugar que le vio crecer y donde realizó sus primeros trabajos como periodista. En el pleno de este martes se debate además la recuperación del Premio Interncional de Periodismo que lleva su nombre y que lleva sin convocarse desde 2011.

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