Homenaje a Borobia, el “agitador cultural”

El salón de actos del Centro San José se llenó de amigos del creador del Tenorio Mendocino, que asistió la tarde del martes junto a su mujer y sus dos hijos a la presentación del ‘Papeles de Javier Borobia’, una selección de artículos, pregones, poemas y hasta un monólogo inédito.• Ha sido un homenaje “justo y necesario” que ha coincidido con su cumpleaños y en el que sus hijos, Rodrigo y Diego, han querido resaltar al Borobia padre y familiar.


Javier Borobia ha sido muchas cosas en el mundo de la cultura en Guadalajara. Pero sobre todo, ha hecho muchos amigos. Su homenaje, este martes en un salón de actos del San José lleno, dejó constancia del aprecio general a un “agitador cultural”, como lo ha definido su amigo, el periodista y político Jesús Orea, coordinador del libro ‘Papeles de Javier Borobia. Notas de andar, sentir y soñar’. Una recopilación de artículos, versos, pregones..., cuya presentación, junto con la proyección de un video recordando su figura, ha sido un acto de homenaje “justo y necesario” que la ciudad de Guadalajara “debía” a un hombre inquieto, culto, amante de la cultura, de los pueblos, “alumno de todo y maestro de nada”. 

Borobia ha sido abogado, concejal, actor, productor, guionista, director de teatro en Antorcha TCE, parte del grupo que recuperó el Carnaval de la ciudad, responsable del Festival de Hita, jurado en todas las ediciones del Certamen Nacional de Teatro ‘Arcipreste de Hita’, impulsor del Tenorio Mendocino, Don Gonzalo (padre de doña Inés) en el don Juan de Zorrilla o Don Carnal en el palenque de Hita.

Borobia ha narrado en todos los Maratones de los Cuentos, es socio base de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara, del Club Alcarreño de Montaña, pregonero, enmascarado y Mascarón, concejal por el PP entre 2003 y 2007 y gerente del Patronato de Cultura en 2009 apenas una semana antes de sufrir un aneurisma, que le ha dejado visibles secuelas pero aún le permite “enterarse de todo, ser consciente, reconocer a la gente y recitar el Tenorio si le das un verso”, reconocía su hijo mayor, Rodrigo.  

El homenaje coincidía con el cumpleaños de Borobia, que ha seguido desde la primera fila, junto a su mujer, este cariñoso acto. Para empezar, se ha proyectado un pequeño video de 5 minutos –aunque con algunos problemas técnicos, que ha obligado a volverlo a proyectar al final, aun con problemas de sonido– que ha recordado su figura a través de fotografías. Después, la presidenta provincial, Ana Guarinos; junto al primer teniente de alcalde, Jaime Carnicero y los hijos de Borobia, Rodrigo y Diego, han tenido palabras para el homenajeado.

En sendos discursos emocionados, ambos han remarcado la figura paterna y recordado momentos: “cuando me pide mecanografiar los textos”, ha dicho Diego, y “cuando tras un momento de alegría le encantaba hacerse con un bolígrafo y plasmar el momento en un papel o en un cartón…” El hijo menor resaltó “el sentido del humor, el ser aprendiz de todo y maestro de nada, ese pico de oro que da lecciones magistrales… hace cinco años su vida cambió dándonos una lección de vida… papá, muchas felicidades y perdóname porque nunca te podré devolver todo lo que me has dado”.

Rodrigo, por su parte, definió a su padre como “un alma inquieta, siempre con proyectos” de los que “siempre nos hacía partícipes”. “Siempre me he sentido orgulloso por la labor desinteresada que ha hecho por amor a esta ciudad y sus gentes… mi padre es cercano, cariñoso, alegre y un tutor de literatura que siempre resolvía magistralmente los problemas del colegio”.  También tuvo palabras para su madre, “una gran mujer, pieza fundamental que nos mantiene unidos”.  

En su intervención, la presidenta provincial ha remarcado algunos cargos de Borobia, como su “primer puesto en Diputación como asesor jurídico del centro comarcal en Sigüenza” y el pregón que compartieron juntos en 2005 en Gajanejos, para terminar con una reflexión comunitaria de los pueblos que Borobia publicó en El Decano en 1992: “un pueblo puede ser todavía una referencia a una cultura propia, un pequeño universo donde poder expresarse, un ámbito en el que todos son alguien, un proyecto abierto de comunidad”.

Carnicero, en cambio, volvió a su infancia para recordar “la primera vez que ví a Javier convertido en rey mago”. En realidad, estaba vestido “de San Felipe, pero es la primera imagen que siempre tendré”, dijo recordando después su etapa como concejal, las “interminables sesiones” y pidiendo que “tomemos sus reflexiones como tratados de paciencia y responsabilidad”. Este “referente político y cultural”, señaló Carnicero, es “un ciudadano con mayúsculas”.

Papeles de vida

La frase de Ortega y Gasset “El hombre más que biología, es biografía” anuncia el libro ‘Papeles de Javier Borobia’, una “obra justa y necesaria”, dice en el prólogo Jesús Orea. A lo largo de más de 200 páginas, se recogen artículos que escribió en El Decano y El Noticias de Guadalajara además de colaboraciones con Nueva Alcarria o El Dia, pregones festivos, de Navidad y Semana Santa, textos de Carnaval, poemas, sonetos, una entrevista realizada por Luis Pedroviejo en El Decano en el año 2000 y hasta un monólogo breve escrito a propósito del XXX Certamen Nacional de Teatro ‘Arcipreste de Hita’ que finalmente no llegó a estrenarse y se revela ahora inédita.   

Este libro, escribe Orea, revela a un hombre "de teatro" pero también a un hombre de cultura comprometido “desde un voluntarismo competente, brillante y hasta genial practicando ese aserto de la canción de Facundo Cabral que a él tanto le gusta: lo mejor de la vida es que es gratis”.