Filosofando a los 90

Con 90 años, Juan Estébanez, vecino de Guadalajara desde hace más de medio siglo, debuta en la literatura con ‘Filosofando’. • Con este poemario se inauguró en la tarde del lunes  el ciclo que Siglo Futuro abre para difundir y apoyar la creación literaria de la ciudad. • La Fundación cumple así su objetivo de dar actividad a su sede,  en la tercera planta del Edificio Multidepartamental del Campus Universitario de la calle Cifuentes.


Uno puede sentirse un homicida inocente y plasmarlo en versos y arrancar sonrisas. Lo meritorio es hacerlo con los 90 cumplidos. Juan Estébanez, de sangre andaluza pero vecino de Guadalajara desde hace medio siglo, lo consiguió este lunes, en la presentación de su primer poemario, ‘Filosofando’ (Ed. Vitrubio, 2014), con el que inaugura también el ciclo que la Fundación Siglo Futuro brinda a los escritores guadalajareños con el objetivo de apoyar y difundir la creación literaria local. 

De mente y corazón inquieto, Estébanez se confiesa en unos versos tejidos a través de vivencias personales. Una larga vida donde no faltan referencias a la cárcel, a tardes fatídicas de toros –‘El Torero Manueles’-, reivindicaciones –“queremos menos brutalidad y mayor amor por nuestros mayores”- o travesuras de infancia. Como en el cuento que recuerda cómo siendo colegial se fue a robar manzanas junto a otros compañeros: eran tiempos en los que se pasaba necesidad y donde existía la figura del terrateniente, propietario de las tierras. Aquella “panda de granujas” recibió una ‘somanta de palos’ y reprensiones maternas. La moraleja, esperada: “me rompí el uniforme, quedé mal con mi tio y encima me vine sin comer”.  

Estébanez se atreve también con los poemas de amor, más bien de ligues, que combina irónicamente con los achaques propios de la edad, “cosas raras”. Hay versos para “viudas que buscan ligues para ir a bailar los domingos y los martes, al ambulatorio”, estrofas de “noches toledanas que se pasan con apuros y peripecias… con los años se aprende a ocultar los fracasos” y poemas donde dejar claro que “en mi casa mando yo, aunque siempre se hace lo que quiere mi mujer”. 

Estébanez, que estuvo rodeado de sus hijos, artífices de la edición, y de medio centenar de espectadores, cuenta que la necesidad de contar surgió tras apuntarse a un curso de poesía y escritura. Pero , ¿por qué titularlo ‘Filosofando’? Un homenaje a la primera poesía que creó, ‘Pensamientos filosóficos’, donde finaliza con Descartes: “pienso, luego existo” y arranca imaginando que posee continentes: “Africa, mi lugar de recreo; el Atlántico, mi gran piscina; el Etna, como calefacción… me gustaría nadar en el inmenso Niágara abrazado a mi amor”. 

 Prepara, dice, un segundo libro con 40 poemas. “Soy una persona bastante inquieta. No puedo estar sentado en el sofá. Me levanto a las siete de la mañana, me ducho, hago un poco de gimnasia, cojo un libro o un bolígrafo y escribo y vuelvo a escribir. Leo un libro, veo cosas que me gustan y lo apaño… la mayoría de la poesía está  basada en realidades. Lo escribo en prosa y luego, lo transcribo en verso”, explica.  

Con la presentación de este poemario, se inaugura un ciclo que coordina el poeta y escritor Paco Marquina, miembro de la Junta Directiva de la Fundación Siglo Futuro, y que nace con el fin de apoyar la difusión de la literatura hecha en Guadalajara. “Al mismo tiempo se da actividad a la sede con estos actos bonitos, de auditorio reducido”, señala Marquina. La actividad de la sede se completa, de momento, con los conciertos gratuitos de la Escuela del Oyente, coordinados por Pascual Piqueras, director del Conservatorio Profesional de Música ‘Sebastián Durón’ de Guadalajara.

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