Las bibliotecas escolares, en la Red regional

Se trata de un "proyecto pionero en España", ha remarcado el consejero. • Para el consejero Marcial Marín, permitirá "profesionalizar estos espacios e incentivar la relación con los jóvenes con las bibliotecas desde centros educativos".


La Junta integrará las bibliotecas escolares en la Red de bibliotecas regional, un proyecto "pionero en España", ha subrayado el consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno regional, asegurando que “la presidenta Cospedal apuesta por una política bibliotecaria integral, coordinada y de la máxima calidad para combatir las bajas tasas de lectura, tanto en la población adulta como en la juvenil, con el objetivo de “mejorar el rendimiento escolar”. Así lo ha defendido en la comisión parlamentaria para explicar la política bibliotecaria del Gobierno de Castilla-La Mancha celebrada este miércoles en las Cortes regionales.

La integración de las bibliotecas escolares en el catálogo colectivo de bibliotecas públicas de Castilla-La Mancha, permitirá “profesionalizar estos espacios dedicados a la cultura y fomentar e incentivar la relación de los jóvenes con las bibliotecas desde los centros educativos”, sin olvidar otras iniciativas como el repositorio de descarga de libros electrónicos, la plataforma virtual de clubes de lectura, la puesta en marcha de la Red documental educativa de Castilla-La Mancha o la extensión de la biblioteca Digital de la región.

Marín ha defendido la “buena gestión” del Gobierno regional con datos que sitúan a Castilla-La Mancha "como la primera región de toda España en programación de actividades en bibliotecas; la segunda región en adquisiciones bibliográficas por habitantes, y la tercera región del ranking nacional en número de colecciones bibliográficas en 2012, según los últimos datos hechos públicos por el Ministerio de Cultura, Educación y Deporte".

 En su exposición, Marcial Marín ha calificado de “galería de los errores los miles de libros editados por el anterior Gobierno socialista", que fueron “pagados por todos los castellano-manchegos”, que "se acumulan en los sótanos de la Consejería" y que "sólo estaban dedicados al autobombo y a la propaganda”.

Marín también ha denunciado que “el anterior Ejecutivo encargó libros que pagó y que no llegaron ni siquiera a publicarse”, poniendo como ejemplo el caso de ‘Poetas Urbanos’, "por el que se pagaron 23.000 euros a los autores, diseñadores, maquetadores, e, incluso, de la conferencia de presentación de un libro que nunca se llegó a imprimir”.

 

 

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