Javier Orozco anima a cada lector a que descubra su propio ‘Polo Norte’

En su barrio de toda la vida, en el bar de uno de sus vecinos de la infancia, entre sus propios cuadros colgados en las paredes y ante un buen puñado de amigos y familiares, el polífacético artista Javier Orozco presentó el pasado jueves su primera novela que ve la luz, ‘La inesperada conquista del Polo Norte’. • El autor describió todo el proceso creativo de su obra, desde que abandonó los estudios a los 18 años hasta este momento en el que ve cumplido uno de sus sueños, su propio Polo Norte. 


“Me encuentro como en casa. Este es mi barrio. Vivía a 50 metros de aquí y el dueño del bar es mi vecino y amigo de toda la vida”. Así es como empezó el alcarreño Javier Orozco la presentación de su primera novela –‘La inesperada conquista del Polo Norte’, editada por Siníndice– en la tarde del jueves en el céntrico Liceo Café de la capital, rodeado de amigos y con sus propios cuadros colgando de las paredes del local.

Y es que la historia del autor es una continuada y perseverante búsqueda de ese Polo Norte con el que titula su primera novela editada y la tercera escrita (trabaja ya en la cuarta), que terminó hace ya nueve años. Según contó él mismo, a los 18 años le empezaron a “resbalar los estudios” y comenzó a trabajar en el negocio familiar. “Para romper la rutina del trabajo, cuando terminaba el tajo, me iba a leer y a escribir a un bar como ést con un café o un pacharán”. Sorprendentemente, dejar los estudios “despertó en mí un desbordante interés por las cosas, pero por meterme dentro de las cosas”. 

Ese interés llevó al autodidacta y polifacético joven Javier Orozco a diseñar su propia ciudad, trabajo-afición que desarrolló a lo largo de tres décadas, a escribir novelas y a pintar. Y también curiosamente, la actual crisis de su sector –la construcción– le ha dado la oportunidad de poder convertir sus aficiones en el eje de su actividad –sigue pintando, escribiendo y mantiene abierta la única galería de arte privada de Guadalajara, en la calle Rufino Blanco–.

Sobre la obra, su autor no quiso dar muchas pistas: “No quiero desvelar mucho porque es mejor leerla”, pero dio a los presentes algunas pistas como la humanidad y las imperfecciones de los personajes, “sensaciones y carencias muy cercanas”.

“Que cada uno descubra su propio Polo Norte, que no lo ponga muy lejos para poder alcanzarlo y disfrutarlo mientras lo intenta”, recomendó Javier Orozco para finalizar refiriéndose a su libro como “otro hijo mío. Yo ya he hecho mi parte, que es escribirlo, y ahora le toca a él que lo lean y lo descubran”.