Recetas que alimentan fantasías

Las tres integrantes del grupo catalán ‘Som 3 de3’ desplegaron durante 50 minutos su ‘Recetas para curiosos con apetito’, una función de humor, lirismo y fantasías, casi siempre eróticas. • Se estrenaba así la XVII edición de los Viernes de los Cuentos en el CMI de Aguas Vivas, su nuevo escenario.


Nadie puede vivir sin alimentarse. La fantasía es necesaria en toda dieta equilibrada. Y sabe mejor si está bien elaborada y servida, como ocurrió este viernes en el salón de actos del CMI de Aguas Vivas. La cena ideal deja al comensal satisfecho pero sin sensación de pesadez, con un buen sabor de boca, aunque sin ardores, y la cocina literaria de ‘Som 3 d 3’ lo tiene estudiado: 50 minutos de función en la que no sobra ni una coma, que encadena media docena de relatos sobre fantasías (ser quienes no somos, tener lo que no tenemos) y un postre delicioso: un beso apasionado pero delicado.

El trío catalán, que combina lirismo, monólogo cómico puro y una prosa exquisita, según qué acontecimientos vengan a cuento, levantó el telón de esta XVII edición de los Viernes de los Cuentos, con el primero de los ocho espectáculos programados –este viernes hubo más de 200 personas, una buen entrada, ahora sin saturaciones en el nuevo patio de butacas–.

‘Recetas para curiosos con apetito’ se sirve del esquema de una invitación a una cena para relatar una serie de fabulosas ensoñaciones que, como tales, pueden tomarse frías, pero casi siempre acaban por servirse calientes.

Los platos fuertes

Después de abrir boca con las recetas de la señora Julia y unos entrantes de ceros que dan como resultado un cociente sabroso, las tres actrices sirvieron sobre el escenario los platos principales. Las historias arrancaron con un cuento a dos voces (y dos brazos) sobre la estrecha relación entre una mano derecha activa y otra izquierda holgazana, la una pragmática y la otra alucinatoria. Divertido y sin demasiadas pretensiones.

El humor fue la nota dominante de casi todos los relatos. Los hubo disparatados hasta la carcajada incontenible, como los excesivos delirios de una de las narradoras con ser médico de urgencias, y los hubo que llevaron de la risa a la excitación, como la cita a ciegas con un tipo que se parece a Van Gogh y que conquista a la protagonista cuando se pone al mando de los fogones.

Más ebullición si cabe hubo en el vagón del metropolitano de Barcelona entre una mujer y un chaval con un lunar cuyos alientos se daban revolcones apasionados en el aire. Una historia fantástica que se adapta perfectamente a nuestras fantasías eróticas de cada día.

Uno de los cuentos más logrados relataba el modo en que una cliente de un taxi observa un cadáver en la cuneta, demasiado pequeño para ser de una persona y demasiado grande para ser lo que parece, un bocadillo de mortadela envuelto en papel plata. El humor negro inicial dio paso a un hondo final que dejó al público con la sonrisa congelada.

Y se recorrió el camino inverso: el lánguido relato de una mujer divorciada en la cena del 50 cumpleaños conduce a un milagro final con un simpático golpe de efecto. También impera la poesía sobre el humor en esa otra historia contada con gracia sobre un tipo que lleva escrita su vida en una libreta y la mujer que lo ve cada día: es, en realidad, una bellísima historia de amor.

Metáforas y postres

Pero la función no sólo encadenó una sucesión de cuentos de forma más o menos programada. Las tres actrices conjuntan cada paso e interactúan con diálogos que hilan fino entre historias. No hay paja de relleno, sino una lluvia fina con varias perlas que calan: “el helado de lágrimas de llanto sabe a flor de penumbra”. O ese consejo: “Hay que tener cuidado con los lunares falsos que andan siempre cerca de la boca, como las mentiras”.

Las narradoras llegadas de Barcelona, que al final se confesaron “supercontentas” de poder abrir un ciclo de prestigio en el mundo de la narración oral, dejaron para el final una ‘delicatessen’ de “cocina de autor”. A tres voces, con absoluta delicadeza, sin que los chascarrillos rompiesen la tremenda meticulosidad con que desgranaban una receta que más bien parece un secreto de alquimia, explicaron cómo cocinar un beso de Amor, juraríamos que dicho con mayúsculas. Tras un beso así, que excita en un proceso medido de ebullición, prometen que “las humedades están servidas”.

El de este viernes con ‘Som 3 d 3’ fue el primer plato (como aperitivo se quedaría corto) de esta nueva edición de Viernes de los Cuentos que organiza el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de la Biblioteca de Guadalajara y que tendrá al sudafricano Adama Adepoju ‘Taxi Conteur’ como próximo invitado. Este año hay seis propuestas inauditas que irán desfilando por el escenario, cada cocinero con su particular recetario para mantener alta la aportación en fantasías de nuestra dieta. Lo hacen con un alimento que en Guadalajara no tiene desperdicio: aquí, de los cuentos, hasta los andares.

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