Arsuaga: “La creatividad se desbordó con el Neolítico”

Juan Luis Arsuaga imparte este domingo en el Maratón de Cuentos la conferencia ¿Pudieron contarse cuentos en Atapuerca?.•  La cita es a las 12,30 en el salón de actos del Palacio del Infantado.• Arsuaga atendió a CulturaenGuada en el yacimiento de Atapuerca, minutos antes de asistir a la sesión de cuentos organizada allí por el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara, alma máter del Maratón de Cuentos.


El curriculum del paleontólogo Juan Luis Arsuaga, uno de los tres co-directores de Atapuerca, es extenso. Miembro de la Academia de Ciencias de EE.UU. y de la Real Academia de Doctores de España, co-dirige además la Cueva del Conde (Asturias) y Pinilla del Valle (Madrid). Ha firmado más de 80 publicaciones en revistas científicas y nueve libros de ensayo y divulgación científica, entre los que se cuentan títulos como ‘La especie elegida’, ‘El collar del neandertal’ y ‘El enigma de la esfinge’. En 1997, fue distinguido con el Príncipe de Asturias.

Arsuaga visita este domingo (12,30 horas) el Maratón de Cuentos para impartir la conferencia ‘¿Pudieron contarse cuentos en Atapuerca?’ donde intentará dar algunas claves para comprender qué tipo de comunicación mantenían nuestros ancestros. El pasado fin de semana charló con CulturaEnGuada sobre este tema, antes de participar en la sesión de cuentos que se celebró en la Cueva del Compresor del yacimiento burgalés, dentro del proyecto ‘Historias de cueva en cueva’, del que forma parte el 22º Maratón de Cuentos de Guadalajara.

A las puertas de esta cueva, antiguo karst reconvertido en cantera, habló de cromañones, neandertales e imaginó cómo pudieron ‘hablar’ estos prehistóricos humanos, minutos antes de escuchar los cuentos de Estrella Ortiz, Kapilolo, Madosini, Pedro Espí, Marlene Winberg y Leila Serra. 

¿Cómo valora este proyecto?

Es el tipo de cosas que hacen ilusión. A mí por lo menos, me la hace. Este mundo de la prehistoria tiene sobre otras etapas de la historia la ventaja de que es universal. La prehistoria no es de ningún país o nación o cultura o etnia o creencia, es de toda la Humanidad. Por eso, está muy bien que nos sirva de lugar de encuentro de gentes de todos los rincones del planeta. Que venga gente de Sudáfrica, de países de cualquier lugar del mundo es lo que da sentido a estas investigaciones. No trabajamos para el conocimiento que aquí se adquiere, no interesa sólo a una provincia, ni siquiera país o continente sino que le interesa lo mismo al de Australia, al de Canadá… y lo mismo pasa con sus yacimientos.

Además no es un encuentro de especialistas, de investigadores, sino que es un encuentro en el que se le pone un poco de esa magia que la prehistoria tiene, ese poder de evocación. 

¿Cómo se imaginaba la escenificación del cuento hace 300.000 o 500.000 años?

Pues hace 500.000 años, seguramente no había mucha capacidad de fabular y contar historias porque el lenguaje estaba empezando entonces. Seguramente, habría algunos atisbos o inicios de lo que luego se ha convertido en una forma de literatatura a fin de cuentas. Habría que acercarse más en el tiempo a la época, por ejemplo, de los yacimientos pleistocenos, del Portalón (uno de los mejores yacimientos de la Sierra para buscar evidencias de la última fase la evolución humana, la que comprende entre hace 127.000 y 11.000 años) o del Mirador, a partir del Neolítico, donde ya existe esa creatividad desbordante que caracteriza a la especie humana. 

Aquí lo que sí se produjo es una historia que no sé cómo la narrarían sus protagonistas que es la del encuentro de los neandertales con nuestros antepasados, con el homo sapiens, con los cromañones, eso sin duda tuvo que excitar la imaginación de unos y de otros y estoy convencido de que los cromañones contarían en esos fuegos de campamento historias acerca de los otros, de la otra humanidad que se encontraron aquí. Eso tuvo que ser para ellos un auténtico acontecimiento. Una historia como esa no se puede superar. 

¿Qué tipo de comunicación pudo establecerse entre los neandertales y los cromañones?

¡Como me gustaría saberlo! Lo que sí puedo imaginarme es lo que pensarían y comentarían los cromañones entre ellos, porque sé que tenían una enorme capacidad artística y creativa, una riquísima literatura oral. Sabíamos que tenía música, por ejemplo. Sabíamos que hacían flautas y tendrían, supongo, instrumentos de percusión. Contarían historias maravillosas e imagino que intentarían explicar el mundo, cómo es, y dentro de él, dirían o expresarían en parte, temores con respecto a los otros humanos, que se encontraron aquí. 

¿Y el fuego sería el elemento vertebrador?

Sin duda. Aquí no tenemos fuego, lo que es en sí mismo un interesante problema científico. ¿Por qué en estos yacimientos no han hecho fuego? Todo parece apuntar a que, al menos en esa época, el fuego no estaba generalizado y es en un momento posterior, en la época de los neandertales y cromañones, cuando el fuego se convierte en un elemento central en su vida. Hay que seguir buscando. Igual es que no lo hacían ¿eh? 

Impartirá una conferencia en el Maratón donde intentará explicar si fueron posibles los cuentos en Atapuerca. ¿Alguna pista?

Es una historia de pensamiento. Intentaré hablar de la mente racional y la mente mágica. En los temas de las historias y la literatura oral y escrita, están las dos. Hay componentes racionales y componentes mágicos. 

 

 

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